1º al 7 de agosto: Semana de la Lactancia Materna
La semana de la Lactancia Materna se celebra en recuerdo del mes de agosto de 1990 cuando la Organización Mundial de la Salud y UNICEF formulan la Declaración de Innocenti, con el fin de proteger, promover y respaldar la lactancia materna. Más de 170 países, incluido el nuestro, toman esta semana para fomentar la lactancia materna. En este año el lema es: “Lactancia materna: un triunfo para toda la vida”
Cuando hablamos de lactancia materna nos referimos a la leche de madre como único alimento para el niño desde su nacimiento. La recomendación vigente en la Argentina (Ministerio de Salud de la Nación, Sociedad Argentina de Pediatría), coincidente con la de organismos internacionales, plantea la lactancia materna exclusiva hasta el sexto mes de vida, con introducción de alimentación complementaria oportuna desde ese momento y continuidad de la lactancia materna en el segundo año de vida. Esta recomendación se basa en el reconocimiento de la lactancia como un proceso único que: provee una nutrición ideal para los niños, favorece su desarrollo emocional e intelectual, reduce la incidencia y severidad de las enfermedades infecciosas, contribuye a la salud de la mujer que amamanta, favorece el vínculo entre la madre y el niño prolongando una unión corporal que se da desde la fecundación, provee a la mayoría de las mujeres un sentido de satisfacción cuando hay lactancia exitosa, provee beneficios sociales y económicos a la familia y a la nación.Es el método más fácil, económico, no se necesitan aparatos, se puede extraer leche materna en cualquier lugar y momento. Al niño no le hace falta ningún otro alimento, ni siquiera agua.Es muy común en la práctica diaria encontrarnos con familias que proponen la utilización de leches artificiales argumentando que: las utilizaron con hijos anteriores, que el niño no se llena, que el niño no crece o que la madre debe trabajar. Ante esto es nuestro deber informar y acompañar a las familias en un proceso natural como lo es la alimentación de sus hijos, y dar a las madres las herramientas para sentirse seguras y lograr una lactancia exitosa. No existen evidencias de que la incorporación de leches artificiales en niños sanos mejore el crecimiento.Muchas mamás deben salir de casa por trabajo o estudio, aprender a extraerse la propia leche en forma manual, es la mejor forma de seguir amamantando al bebe aún cuando tenga que ausentarse por unas horas. La extracción manual no es dolorosa.Debemos fomentar la lactancia materna, preparar a las mujeres durante el embarazo, enseñar el cuidado de las mamas, garantizar el contacto precoz del bebe recién nacido con su madre de manera inmediata al parto, en lo posible iniciar la lactancia dentro de la primera hora de vida, amamantar a libre demanda: siempre que el niño lo desee, sin horarios estrictos, sin comparar con los ritmos de alimentación de otros niños.Tener en cuenta que el llanto no siempre es sinónimo de hambre; el bebe disfruta de estar en contacto con el pecho de su madre y reclama esa atención.El calostro (leche de los primeros días) contiene todos los nutrientes necesarios para un recién nacido, aunque sus características sean distintas de la leche madura es muy útil y nutritivo.Si el niño crece, aumenta de peso, moja 5-6 pañales diarios son signos de buena alimentación, continuar con el pecho y no agregar leches artificiales.La lactancia materna brinda al lactante enormes beneficios nutricionales, cognitivos, emocionales e inmunológicos.Amamantar es un acto de amor. Amamantar es un derecho.
