11 de Mayo: Día del Himno Nacional Argentino
El Triunvirato entendió que debía darle al pueblo un canto nacional de mayor importancia que el que hasta entonces se entonaba. En un oficio del 22 de julio de 1812 dirigido al Cabildo de Buenos Aires, sugería a éste que mandase a componer “la marcha de la patria”, para ser ejecutada al principio de las funciones teatrales, debiendo el público escucharla de pie y descubierto, así como en las escuelas al finalizar diariamente las clases.
La Asamblea General Constituyente del Año XIII ordenó componer la letra del himno con fecha 6 de marzo de 1813. Se presentaron dos versiones, una de Vicente López y Planes y la otra de Fray Cayetano Rodríguez, quien retiró su obra ante la brillante composición del primero. La Asamblea lo aprobó como "Marcha Patriótica" el 11 de mayo de 1813. Al día siguiente le encargó componer una nueva música a Blas Parera, quien en una sola noche terminó la partitura. Es¬tos versos se oyeron por pri¬mera vez en la reunión que se realizó en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson el 14 de mayo de 1813. Miguel de Luca, hermano del poeta Esteban, re¬citó el poema y Blas Parera eje¬cutó en su clavicordio la músi¬ca que había compuesto para esta ocasión. Todo el auditorio aplaudió y felicitó a los autores del Himno.En 1860 Juan Pedro Esnaola realizó algunos cambios a la música basándose en anotaciones manuscritas del compositor. Hoy en día, la versión vigente del Himno corresponde a la transcripción realizada por Luis Lareta, que se ajusta a lo acordado el 25 de septiembre de 1928 por el Poder Ejecutivo de la Nación. Ya en 1900 se había reglamentado por decreto del Poder Ejecutivo utilizar una versión reducida de la marcha para actos oficiales y públicos cuya duración es de alrededor de 3m. Esta adecuación tuvo dos motivos: la extensión original abarcaba unos 20 minutos, y el tono con que se trataba a los españoles no eran coincidentes con la pacificación lograda. Pero más allá de estos entretelones de nuestro Himno Nacional, es de destacar su excelente valor literario y musical, uno de los más exquisitos del mundo, en el que sin duda influyó La Marsellesa, el himno nacional de Francia.
