15 de Junio: “Día del Libro”
Esta celebración comenzó en Argentina el 15 de junio de 1908 como “Fiesta del Libro” ya que ese día se entregaron los premios de un concurso literario organizado por el Consejo Nacional de Mujeres. En 1924, el Decreto Nº 1038 del Gobierno Nacional declaró como oficial la Fiesta y el 11 de junio de 1941, una resolución Ministerial propuso llamar a la conmemoración “Día del Libro”, expresión que se mantiene actualmente. El objetivo principal de esta celebración es invitar a las personas a retomar los hábitos de la lectura, actividad que ha ido disminuyendo, tanto por el avance de la tecnología, como la falta de voluntad de los jóvenes. Durante estos días muchos niños y jóvenes se han acercado en grupo a la Biblioteca Popular “Carlos Mastronardi” para hacer consultas, realizar entrevistas acerca de esta celebración que habla nada menos que de cultura. Por esta razón, “El Debate Pregón” conversó con el Bibliotecario de la Institución, Prof. Aníbal Vescina.
"La sensación de tocar y leer un libro impreso en papel sigue siendo intransferible y única"Con respecto a la cantidad de ejemplares con que cuenta nuestra Biblioteca Popular, el Prof. Aníbal Vescina nos dice: "La Biblioteca Popular "Carlos Mastronardi" cuenta en la actualidad con unos 43.000 ejemplares de todos los géneros literarios. Comenzó con unos 600 libros donados por el Club "del Progreso" allá por el año 1892, hace 122 años. La biblioteca no cuenta con ningún incunable (de la cuna de la imprenta), continúa Vescina, ya que ellos son los libros impresos entre 1.450 y 1.500, en el siglo XV, luego de la invención de la imprenta por Gutenberg."Le consultamos con relación a los libros más antiguos que podemos encontrar en la Institución: "El libro más antiguo de la biblioteca es del año 1.609 y se llama "La Jerusalén Conquistada", epopeya trágica de Lope de Vega Carpio. Otros libros importantes con que cuenta la biblioteca son: "Lunario de un siglo" del padre Buenaventura Suárez (1.748), "Práctica de la palabra de Dios" del padre Antonio de Codorniú (1753), "Filosofía de la elocuencia" de Antonio de Capmany (1.777), y otras enciclopedias como el Diccionario Universal Espasa-Calpe (70 tomos), la colección completa de la revista "Caras y Caretas", además de colecciones de arte, historia natural, etc."Asombrados ante la gran cantidad de libros con que cuenta la Biblioteca, nos interesamos tanto por su clasificación y ordenamiento en las salas, como del acceso del público a ellos, a lo que nos responde: "Los libros se clasifican o se ordenan teniendo en cuenta la temática; se agrupan por materia o género literario, de ésta manera permite un mejor acceso al libro en cuanto a su búsqueda. Los principales géneros son: novelas, cuentos, poesía, teatro, ensayos, biografías, etc. El público puede tener acceso a todos los libros de la biblioteca en sala, en cambio hay libros que no se pueden retirar a domicilio. Estos son los más antiguos, los diccionarios, las enciclopedias, los textos escolares y algunos de autores locales de difícil consecución ante una pérdida, por ej. "Historia de Gualeguay".Así como la Biblioteca Popular atiende a sus socios, sabemos que acuden estudiantes de diferentes niveles en busca de información. Sobre el tema no dice el Prof. Vescina: "Si bien los estudiantes no acuden tanto como en otras épocas, - tal vez por la internet- siguen utilizando los textos de secundaria, de primaria, algunos de terciaria o la hemeroteca (archivo de diarios). Generalmente vienen cuando deben realizar trabajos prácticos y necesitan ampliar los contenidos, porque si bien la internet ayuda el material disponible es disperso y a veces demasiado. El texto escolar ordena el contenido y va directo al tema requerido."Sobre el material para niños y pequeños, expresa: "La biblioteca cuenta con un anexo que es la Biblioteca Infantil-Juvenil, que funciona en la planta baja del edificio. Esta biblioteca está destinada a los niños de hasta 12 o 13 años y cuenta con unos 200 socios. Creemos que este rango de edad lee un poco más que los adolescentes, hablando de literatura más recreativa, tal vez porque en esa etapa necesitan dedicarse más al colegio, aunque al que le gusta la lectura va a encontrar siempre el momento para hacerlo. Tal vez el adolescente esté empezando a leer libros en la pantalla de la computadora, dado por la modernidad, pero nosotros los adultos necesitamos del libro impreso, nos cuesta la pantalla. No podemos dejar de lado esa sensación intransferible de tocar el libro, saltar de página en página, trasladarlo, viendo la letra impresa en papel."Conocedores de las dificultades para comprender un texto que manifiestan los adolescentes en la actualidad, nos comenta: "Creemos que al no estar tan familiarizado con la lectura, a los niños y adolescentes de hoy en día les cuesta desmenuzar un texto, separar lo importante de lo secundario, elaborar una frase. Con una práctica más asidua de lectura en los colegios, -en todos los niveles educativos, incluyendo la universidad- se solucionarían en gran parte esos inconvenientes."Lea más en la edición impresa en papel
