A color
Hace unos días estaba escuchando una lista de reproducción en una red social, pero no era un día cualquiera, era de esos días en los que no tenía prisa y escuchaba cada letra con excesivo interés. Creo que por tener la necesidad de poder encontrar algo que entendiera mi pesar. Sonaba Cerati, sonaban Las pastillas, sonaba Gieco, sonaban Los Decadentes y Las Pelotas, entre otras. Todas me entendían, todas me escuchaban, pero ninguna me decía nada nuevo.
En un momento, sonó "Reíte" de La Renga, algo que no había escuchado antes, y una parte de la letra decía: "Reite, no pares de reír, es tu oportunidad. Y aunque pienses que te reis de todo, vos reite igual. Reite, nunca pares de reír que tu risa es fatal. Por eso que castran a la vida del instinto natural. Y que en tu risa viva el arte de que rían los demás. Estar feliz no es pecado, ni un trastorno mental".En ese momento, me di cuenta de que hacía bastante tiempo no me reía. Por un momento me pregunté si sólo era yo la que se encontraba así, en ese estado neutro, media vacía. Pero empecé a mirar más detenidamente a las demás personas en la calle, en las redes sociales, y me di cuenta de que no era la única.Vi como no se disfruta la vida, como los colores se van desgastando con el paso del tiempo y ésta se va tornando cada vez más gris. Se padece mucho el no tener, o el perder, desde algo material hasta el amor. Y son cosas por las cuales no se debería "sufrir".Creo que no debe haber nada más lindo que enamorarse, por ejemplo. O darse una ducha con agua caliente, escuchar la lluvia caer, recibir una llamada de alguien que querés. O viajar en auto, hacer un regalo, tomar un café caliente un día frio de invierno. O que no haya nadie delante de uno en la cola del supermercado, encontrar en la calle a un viejo conocido, escuchar la risa de tus hijos, despertar y ver que aún te quedan horas para seguir durmiendo. O simplemente reír hasta que duela. Eso es vivir. Disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, del día a día. Esas son las cosas que verdaderamente nos hacen bien. Las demás, van y vienen. No importa la situación por la que estés pasando, siempre que quieras vas a poder tomarte cinco minutos para parar, desenchufarte y volver a vivir. Te aseguro que no se necesitan más que esos cinco gigantes minutos.Yo, de ahora en más, me comprometo a hacer realidad esos cinco minutos, a vivir con intensidad, a no dejarme vencer por el miedo, o por el qué dirán, a llenar de colores cada día, y a reírme sin parar. ¿Y vos, te sumas? El sol busca salir. Marilina, Camino Gomensoro. (17 años) Gualeguay, Entre Ríos.
