APDH: calles con memoria
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Gualeguay informa a la comunidad que el 13 de octubre, en sesión ordinaria, el Concejo Deliberante aprobó casi por mayoría absoluta –hubo solo dos abstenciones- la ordenanza que establece la denominación de calles en la 2da Sección Quintas (del art.): “(…) con los nombres que abajo se mencionan, en homenaje póstumo del pueblo de Gualeguay a los torturados, secuestrados y desaparecidos por la última dictadura militar; y a aquellos que lucharon incansablemente por preservar y honrar la memoria”.
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La propuesta de la asamblea fue presentada a través del bloque Frente para la Victoria, y fue acompañada de manera solidaria por el bloque de Cambiemos. En ella se plantea la importancia de que calles que sólo tenían números, pasaran a ser distinguidas con los nombres de los hijos de nuestra ciudad que fueron víctimas durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. A estos se suman nombres de aquellas personas que, en los tiempos del regreso a la democracia, se sumaron como militantes de la Asamblea en defensa de los derechos humanos de todos, y en especial de los grupos vulnerables. Es necesario consignar, dado el horror desatado por los asesinos, la urgencia y necesidad de trabajar por el juicio y castigo a los culpables, y por la memoria de una juventud que militaba por un mundo más justo. Las calles llevarán los siguientes nombres: Desaparecidos: Néstor Valentín Furrer - Hurvitz, Martín Andrés Hauscarriaga, Juan María Armelín - Tommasi (Juanita), Jorge Fortunato Camilión - Morisse; Carlos Adolfo Surraco - Britos, Carlos Florentino Cerrudo - Zanetti, Pedro Alberto Galván Cabrera, Néstor Enrique Da Dalt Carboni (Cacho). En el caso de Tilo Wenner, nacido en General Galarza, Departamento Gualeguay, sus restos aparecieron en el cementerio de Escobar y fue restituida su identidad en 2009. El caso de Elda Ester Viviani - Scabini presenta la particularidad de que la joven fue secuestrada y desaparecida, y luego blanqueada su detención. Fue liberada en 1979, y regresó a Gualeguay donde falleció en 1981. La tortura recibida fue decisiva para su muerte temprana. Una calle llevará el nombre de Jorge Humberto Correa - Vigliano, fue asesinado en 1975 a manos de un grupo operativo de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) cuya logística provenía del aparato del Estado; entre las sombras del caótico gobierno de Isabel Perón, el asesino José López Rega digitaba las muertes en el campo popular. Las bandas de la Triple A fueron el antecedente de los grupos operativos de las fuerzas armadas. Ocho calles llevarán el nombre de militantes fallecidos de la asamblea: Juan José Arribillaga, José Florentino Teri, Olga Gayote de Massoni, Derlis Maddoni, Kiko Benítez, Loly Mochi, María Elena Pérez Petre y Anselmo Armelín. Si se piensa en nombres, aparecen las calles de la aldea, los nombres de los caminos por donde transita la vida y las ideas. El nombre de una calle como lugar de la memoria. La vida se nutre de pertenencias emotivas y de lugares; el primero, junto al llanto en el nacimiento, saber que fue ahí, en Gualeguay; pero también, gracias al tránsito por los días, se fundan otras pertenencias igual de válidas. Cuando el hombre pasó por Gualeguay y aquí se quedó, o cuando nació y volvió a morir en su único refugio. La mismísima tumba, tan necesaria, es un lugar de pertenencia emotiva, y un acto de justicia que en muchos casos aún está pendiente. Una ausencia, un nombre, una calle, siempre la memoria.
