Calidad interpretativa de Mariela Campodónico junto a talentosos artistas que la acompañaron
En el acto homenaje a LT38 Radio Gualeguay, que se desarrolló el sábado pasado en el Club Social, con un público que colmó el salón de conciertos y el salón de entrada de dicha Institución, manifestando así su adhesión a tan importante acontecimiento para la vida de nuestra ciudad, se tuvo la oportunidad de presenciar y constatar la calidad de los artistas que allí se presentaron.
La destacada acordeonista Mariela Campodónico, acompañada por la guitarra de Martín Correa, la voz de Silvina Correa, el arpa de Ángel Contreras, fueron parte de un espectáculo unitario que se completó con videos mostrando escenas, momentos y personajes de nuestro Gualeguay, trabajo de Patricia Picco y Fernando Stuzenegger, excelentes fotógrafos, grandes artistas, que saben captar la imagen con inspirada estética. Además se contó con la simpática participación de Clara Fumaneri y Juan Cruz Aguiar, jóvenes integrantes del ballet "Amanecer Gualeyo", los que deleitaron con la cadencia de su danza, mientras que el profesor Daniel Martínez dio lectura a dos poesías: de Alfredo Veiravé, "La Plaza de Gualeguay", y de Carlos Mastronardi, fragmentos de "Luz de Provincia".En extenso programa Mariela Campodónico demostró una vez más la calidad interpretativa de una singular acordeonista, a través de obras de conocidos compositores de la música del litoral como Abelardo Dimotta: "Motivo Triste" y "Voy Trotando sin apuro"; Linares Cardozo: "Peoncito de Estancia" y de nuestro Julio Faggiana "Canto al Río Gualeguay", hermosa pieza de este inspirado autor copoblano, con la que se dio comienzo al recital.Hablar de Mariela es hablar de una gran concertista. Caracteriza su actuación no sólo el dominio instrumental, con un despliegue de técnica que asombra, sino, y por sobre todo, con un temperamento, una sensibilidad que capta la riqueza subjetiva de cada uno de los autores, recreando las obras a través de agregaciones sonoras insuperables. Conmueve su total entrega, su poder musical irresistible. Reflejo de ello es el profundo silencio con que la sala recibió cada una de las obras. Un momento realmente cautivador fue "El Vals d'Amelie" durante la proyección del video de la Plaza Constitución, con fotos preciosas que nos muestran con real maestría distintos rincones de nuestro mayor jardín público. Haber elegido esa bella pieza de Yann Tierssen confirma una vez más la sensibilidad de Mariela, pues fue el marco musical más adecuado para apreciar la apacible belleza de nuestra plaza, rincón inspirador de nuestros poetas, con fotos muy logradas, productos de Fernando Stuzenegger y Patricia Picco.Aquella Mariela que aplaudiéramos en su más tierna infancia, por su talento innato, es hoy una gran concertista, merecedora de los grandes escenarios del mundo. No en balde en más de una oportunidad Raúl Barboza, el gran acordeonista argentino que nos representa en las más importantes capitales del mundo, la ha invitado para compartir escenario con él. Mariela ya es una muy importante intérprete, es hora que se la reconozca en el nivel que corresponde a los grandes artistas. La guitarra de Martín Correa acompañando a Mariela en sus recitales es un verdadero acierto. Su guitarra se ensambla al acordeón naturalmente, compartiendo con óptima calidad la esencia melódica. Por momentos pareciera que se escuchara más de un instrumento, tal es su contenido polifónico.Escuchar "El Carrusel de los Días", bellísima composición de Jorge Méndez en la voz de Silvina Correa, fue otro importante aporte, gracias a la inteligente invitación de Mariela, quien quiso compartir con estos grandes artistas nuestros, en un gesto de verdadera generosidad, el escenario del Club Social. Reconozcamos que para la mayoría del público presente, Silvina Correa fue toda una revelación. Así nos lo manifestaron varios amigos, impresionados por la calidad de la joven cantante, con un amplio registro vocal de singular belleza. "Viejo Caacatí" de Mansilla y Maciel, es quizás la pieza en donde más se patentiza esta afirmación.La incorporación del arpa de Ángel Contreras fue un verdadero regalo. Este instrumento de tan bello lenguaje, tan sensible al corazón, ligado tradicionalmente a la música paraguaya, requiere un dominio de técnica que se logra con años de estudios, no sólo con la habilidad propia del ejecutante. Contreras lo logra con creces, traduciendo con fina elegancia el carácter romántico, la expresión propia de composiciones como "Noches del Paraguay" de Samuel Aguayo.Fue en síntesis, una maravillosa noche de música y emoción compartida, momentos únicos, tributo de estos insuperables artistas gualeyos, (Contreras también lo es. Después de muchos años ha retornado a Gualeguay. Todos quienes valoramos su música y su alma de artista lo celebramos)Y es este tributo muy merecido para quienes fundaron la radio, para quienes pasaron por ella, para quienes trabajan actualmente, para los que ya se han ido, pero permanecen en el recuerdo de todos quienes de una u otra manera hemos vivido la radio, como oyentes, como amigos, a través de estos jóvenes cuarenta años.Zélika Alarcón de Tamaño
