Camionero simuló ser asaltado por piratas del asfalto
Un hecho delictivo erradicado e inexistente en el ámbito provincial fue denunciado en la Jefatura Departamental Gualeguay, consistente en el asalto violento a un camionero perpetrado por piratas del asfalto, si bien acaecido en jurisdicción Islas del Ibicuy, tuvo connotaciones dentro del Departamento Gualeguay, ya que la supuesta víctima fue abandonada en zona de la campaña, precisamente por los captores que lo despojaron de la unidad de transporte y su respectiva carga de una materia prima costosísima, que tenia destino de importación.
Con la sorpresa del caso el inicio de la causa judicial tiene su génesis a partir de la 15 horas del Miércoles, cuando personal de Comisaria Octavo Distrito vía radial informa q en el Móvil J P 736 trasladaba a un camionero que manifestaba haber sido víctima de un robo calificado producto de un supuesto caso de piratas del asfalto. Una vez en dependencia de la Central de Policía -15.40 horas- con mucha atención y rodeado de personal especializado, en la Sección Judiciales se le recibe una DENUNCIA POR ROBO CALIFICADO CON PRIVACION ILEGITIMA DE LA LIBERTAD, siendo la víctima identificada como JORGE HORACIO (45), domiciliado en Paso de Los Libres, Provincia de Corrientes, para luego comenzar su "falaz" relato, pero que en principio actuó como uno de los mejores actores del cine dramático, haciendo un correlato de la "pesadilla" que le toco vivir, expresando que como chofer de la empresa Alimentaria SRL, con asiento físico en la ciudad de Crespo, cuyo dueño es Jorge (49), estaba transitando en el camión de dicha empresa marca VOLVO GLOBERTROTTER, modelo FH12 380, color blanco, patente DEN-736, con el semi RANDON, color rojo, patente CAP-620, cargado con 18 Palett de polietileno equivalente a 25.000 kgs, viniendo desde República Federativa de Brasil hacia la Provincia de Buenos Aires para ingresar a la Aduana y luego descargar para su posterior importación, hasta que siendo aproximadamente entre las 07 y 07,30 horas -tiempo que puede precisar con exactitud ya que venía escuchando la radio, se da cuenta que estaba siendo acompañado y/o perseguido por un auto gris, restándole importancia al principio, porque pensó que lo iba a pasar, pero pasado un breve lapso al tocarle bocina, observa que el acompañante del conductor, le mostraba una escopeta o similar, haciéndole señas intimidatorias que se estacionara en la banquina, ante esta amenaza armada, no dudo enseguida en detenerse al costado de la Ruta Nacional 12 -habiendo sucedido el atraco desde la finalización de Ruta Nacional 14 con la intersección de la Ruta Nacional 12 -Ceibas-, para ser más preciso ya había pasado el puente, unos 500 metros más adelante.Tras lograr interrumpir su camino, ya que le cruzaron el vehículo -a pesar del escaso porte en relación una unidad de transporte de carga-, lo hacen descender, poniéndole inmediatamente una capucha en la cabeza para no identificar a sus asaltantes, para subirlo en el interior del auto -que "sorprendentemente" no podía recordar características solo que era de color gris, con vidrios polarizados negros, cuando había mencionado que lo venía siguiendo, lo apareo, se lo cruzaron por delante-. Continuando con su fantasía imaginaria, manifestaba que "si vos colaboras no te va a pasar nada", siendo solo dos los participes de este impensado hecho, porque al subirlo en la parte de atrás pudo escuchar que ambas puertas delanteras se cerraron - quedando en el asiento atrás solo, sin custodia, ni ataduras, escuchando solo que vía telefónica les preguntaban si el chofer había colaborado, respondiéndole que sí, que estaba ahí con ellos.Posteriormente con una firmeza creíble pero poco convincente en los hechos, narró que varias horas después lo dejaran encapuchado en un campo -"sin ataduras y con su billetera"-, lugar donde tras caminar logra dar con un paisano que lo acerca a la Comisaria Octavo Distrito -nunca se pudo saber quién era este colono, extrañando que sea de la zona y no se acercase a su comisaria-, situación acaecida cerca de las 14,55 horas, manifestando a los policías que lo habían dejado en el camino de Estancia Las Cabezas, sin sacarle su documentación personal ni dinero que tenía en su billetera, la cual "gentilmente" le dejaron tomar antes de descender del camión, no así el celular perteneciente a la empresa, Nokia 1200 de la empresa Personal, ni el suyo Motorola con línea Claro, no pudiendo "increíblemente" precisar los números telefónicos de los mismos, a pesar de no estar bajo una crisis nerviosa por lo fuertemente sucedido.Por ultimo victimizándose aun mas hablo de maltrato verbal pero que no fue golpeado. Cuando se lo indagó en la descripción de sus asaltantes, no aporto nada a la identificación, excusándose que todo fue tan rápido para recordar características de los mismos -a pesar que hasta tuvo tiempo de pedirle que le dejen la billetera mientras lo miraba de arriba del habitáculo-, solo "ayudo" a que tenían acento aporteñado, que era la primera vez que lo asaltan y que trabaja hace veinte años como camionero de transporte internacional de carga, cerrándose en su muy bien aprehendida letra actoral. Pero las estrategias de interrogación policial, hicieron develar enseguida que el camión poseía un seguimiento satelital de la empresa SITRAC, además de un rastreador, lo que lo empezó a poner un poco nervioso, sin salir de su pretensión principal, estar sumamente interesado por la constancia de la denuncia radicada. Todos estos detalles señalados mas varios pormenores, hacían presumir en verdad una "comedia dramática", es decir, una sospecha de una falsa denuncia, es por ello que se lo interrogó más profundamente, donde comenzó a traspirar como el viejo dicho "testigo falso" al tener contradicciones varias, mucho más cuando se entero que la autoridad investigadora del caso, ya contaba con el registro satélital del trayecto que hizo con el camión, además de las imágenes de las cámaras de seguridad de Gualeguaychu e Islas, donde toman siempre a la misma persona que manejaba el camión, cuando el hecho había sido entre dicho trayecto, por lo que se desprendía que necesariamente debía haber sido manejado por uno de los asaltantes, ya que la víctima? estaba "supuestamente" privada de su libertad, pero fundamentalmente teniendo en cuenta que paso 7,19 horas por el puesto caminero de Islas, algo imposible: primero por la distancia desde donde fue asaltado con la del puesto de referencias, si se tiene en cuenta la hora aportada en que sucedió el robo y la que paso el control policial; segundo y principal que el sistema de filmación demostraba que siempre manejo el camión la misma persona en el corredor de la autovía mesopotámica.Sintiéndose acorralado por la abrumadoras pruebas contundentes en su contra, por un evidente relato mendaz, cargado de un ardid poco verdadero, el protagonista de esta obra teatral se quiebra psíquicamente narrando todos los entretelones utilizados para engañar a la autoridad policial y a su patrón, que no era otro el fin de tamaña mentira, que quedarse con una jugosa suma de dinero sucio al entregar la carga con el camión, por la módica suma de $ 40.000 que aun no cobro, ya que se la iban a entregar cuando regresara a Paso de los Libres con la certificación de la denuncia. Dicho trato no lo planeo solo, ya que necesariamente se requieren otros buenos actores, siendo el lugar de concentración la localidad Paso de Los Libres, donde reside transitoriamente el autor intelectual de todas estas estafas disfrazadas de piraterías del asfalto, siendo el tal mentado Carlos Maximiliano, quien vive actualmente en Uruguayana Brasil, es por ello que esta banda está integrada también por hombres de este país, que pergeñan el traslado y destino final del usufructo delictivo, razón por la cual nuestro "actor frustrado" desde Concepción del Uruguay fue acompañado por un masculino brasileño, que lo guió hasta el lugar donde se hizo el depósito de la mercadería, que fue Pompeya Capital Federal, para luego ser traído de nuevo a nuestra provincia por Carlos Maximiliano en un Peugeot 307 gris, dejándolo exactamente a escasos metros de la Comisaría del interior del departamento, pensando quizás que solo ahí iba a ser atendido, no estando en los planes un traslado ante las máximas autoridades policiales.Lea más en la edición impresa en papel
