Cazadores furtivos detenidos en el Quinto Distrito
Sabido es que la zona rural del Departamento Gualeguay es lamentablemente muy bien vista por los cazadores furtivos, dado a la gran cantidad de fauna silvestre que albergan las praderas sembradas y montes vírgenes, es por ello que una de las premisas del Plan Integral de Seguridad, es tener diagramado diferentes estrategias laborales para brindar protección a los colonos de los diferentes distritos, previniéndolos no solo del delito, sino de la visita indeseada de estos mercaderes de la muerte animal.
En base a estos conceptos, los operativos sorpresas durante la falta de luz diurna, son esenciales para alcanzar los objetivos, es por ello que cada una de las dependencias policiales del interior, sincrónicamente salen de recorrida durante toda la noche para erradicar definitivamente los noctámbulos armados que andan tras el abigeato o depredan nuestra vida animal salvaje.Por suerte la efectividad de los uniformados, nuevamente ha arrojado resultados satisfactorios, en esta oportunidad, cuando el amanecer estaba por comenzar a alumbrar un nuevo día, lejos de claudicar con la premisa de velar por los habitantes ruralistas, el siempre atento Suboficial Principal Ramón Paiz, jefe Comisaría del Quinto Distrito, en sus incursiones preventivas por caminos vecinales -con la soledad que caracteriza esas zonas campestres-escucha disparos de arma de fuego que rompen el silencio del alba, motivo suficiente para sospechar que algo no estaba en su lugar, por eso el desvelado uniformado con prácticamente su carrera ya cumplida -tiene la antigüedad de 30 años necesaria para jubilarse- se orienta en la densa oscuridad, presagiando que tenia intrusos en su jurisdicción, que porque los estampidos y secuencias de disparos serian personas que estarían violando la veda de caza existentes en la provincia, procediendo a realizar la búsqueda de el o los posibles intrusos que interrumpían la paz de la madrugada.Fue así que el olfato de este veterano pero comprometido policía, transitando unos pocos kilómetros logra divisar una Pick Up marca Nissan que transitaba con dirección hacia la jurisdicción del departamento Nogoya, por lo que enciende las balizas de preventivas para que capten la proximidad policial y se detengan sin necesidad de una persecución, pero el que mal anda, mal acaba, puesto que los transgresores de preservar la fauna entrerriana, intentaron evadir el procedimiento emprendiendo una velocidad poco aconsejada en los caminos rurales, pero presos de su nerviosismo al no conocer bien el terreno, fueron interceptados para ser identificados, tratándose de Aldo (36), Fabricio (36) y Rubén que no portaba documentación que acredite su identidad, posteriormente al observar hacia el interior de la caja se puede constatar que efectivamente se estaba ante la presencia de cazadores furtivos, ya que llevaban dos armas de fuego cargadas y sin documentación que avale su propiedad y registro ante las autoridades pertinentes, ni hablar de los permisos de cazas expedido por recursos naturales, tratándose de una carabina calibre 22 mm Magnum y otra del mismo calibre pero marca Mossbekg, junto a una cantidad importante de liebres muertas.El celo profesional del Suboficial Paiz, hizo que inclusive no se diera cuenta que en el seguimiento no advirtiera que ya estaba en otra jurisdicción, por lo cual de inmediato solicitó la presencia del personal de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales con asiento en Nogoya, quienes procedieron a realizar las actas de infracción por la Ley de Caza, secuestrando los rifles y animales como elementos de prueba, para trasladar el vehículo con sus ocupantes hacia donde tiene asiento físico dicha brigada.-
