C.E.F. En el año de sus Bodas de Oro. 3ª entrega
“El Debate Pregón” en el año del 50º Aniversario del Centro de Educación Física “Luis R. Mac Kay” entrega testimonios de los protagonistas de los distintas épocas de la Institución. Hoy compartimos las ricas vivencias de la Prof. Zélica Capurro, una de las docentes fundadoras que supo transmitir el entusiasmo y el amor por los deportes, por el atletismo y por la vida campamentil desde antes de la creación del C.E.F. y con mayor comodidad cuando éste fue el lugar de trabajo.
Década del '60, época de oro de la actividad físicaLa Prof. Z. Capurro destaca: "-Los atletas, tanto niñas, como varones que luego se destacaron en torneo importantes tuvieron sus raíces bajo el histórico timbó de la Escuela Normal. Muchos de ellos, a través de la superación personal y participación en los distintos niveles de torneos, llegaron a competencias nacionales e internacionales como fue en Chile. En el equipo de Argentina que salió campeón participaron dos alumnas de Gualeguay: Mercedes Lesca y Celia Garzia. Se destacaron muchos, varias chicas y varones; recuerdo haber acompañado a Julio Álvarez al nacional en Buenos Aires y en La Plata. El entusiasmo que hubo en la década del '60 fue maravilloso, una época de oro, a lo que se sumaba que los profesores éramos recién recibidos y traíamos un bagaje de proyectos, de los cuales algunos pudimos concretar, otras no tanto porque nos faltaba lugar y elementos."Ya antes de ser inaugurado, se usaba el predio y esto nos comenta: "-Antes de tener este maravilloso espacio andábamos "de prestado" desarrollando las actividades en distintos clubes que nos cedían sus instalaciones; algunas escuelas tenían su campito o su patio. Recuerdo que también estaba el Club Estudiantes, hoy el Gran Hotel Gualeguay y que tuvo una época dorada para el básquet. Antes de inaugurarse el C.E.F. ya íbamos a desarrollar tareas, especialmente de atletismo, softbol particularmente, y me acuerdo que había un cañaveral, donde luego construyeron la pileta, y de ahí cortaba cañas para enseñar a tirar la jabalina. Si bien era precario, se tenía entusiasmo y disciplina."Luego recuerda las primeras épocas del C.E.F: "-Inaugurado el Centro, se concentraron todas las actividades, con las comodidades y el material deportivo. Esta Institución acogía a todas las escuelas de Gualeguay para desarrollar las clases de Educación Física, de una forma muy organizada cumpliéndose estrictamente con el horario y las actividades. Nosotros traíamos una formación docente de excelencia. En mi caso, como en el de Susana Fiala, había estudiado en el Instituto Nacional N° 1 Dr. Romero Brest, de Buenos Aires, y Emilio Chiozza, en el Inst. de San Fernando. Nuestros profesores fueron autoridades en la materia y siempre se actualizaban en el exterior."La Prof. Z. Capurro recuerda las clases que daban en el C.E.F.: "-Nuestras clases eran para la formación de personas con buenos modales, respeto, generosidad, integración grupal. Las actividades recreativas contribuían para este objetivo porque ahí se expresaban con más desenvoltura y podíamos corregir muchos aspectos, desde aprender a parase, a hablar, a intercambiar con las compañeras que venían de otras escuelas con algo de timidez, hacían juegos para reacción y atención y de esta forma se integraban. Recuerdo que cuando sonaba el timbre anunciando que el recreo había terminado, todos los profesores salíamos rápido para ocupar los espacios y ganar los elementos de trabajo. Primero llamábamos a formación y les tomábamos asistencia, y en esa formación ya teníamos en cuenta muchos aspectos educativos, sobre todo los que hacen a los modales."Lea más en la edición impresa en papel
