Celebración por el “Día del Inmigrante Siciliano”
El 15 de mayo se celebra el Día del Inmigrante Siciliano, fecha en la cual el último rey de Italia, Humberto II promulga el Estatuto de Autonomía de Sicilia, dándole a la Isla muchas prerrogativas y derechos, que hacen a la Región Siciliana, única dentro de Italia. Este año se cumplen 70 años de este estatuto histórico para todos los sicilianos en Patria y en el exterior. El artículo fue dado en italiano a la Asociación Cultural y Recreativa Familias Sicilianas de Paraná para ser traducido y difundido. Email: [email protected])
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El Día del Inmigrante Siciliano - Un puente entre el pasado y el futuro. (*Dr. Alberto Micalizzi). "E' chi sugnu scarsu, 'un c'è chi fari, a jri luntanu pi travagghiari, però lu ricordu è 'nta 'sta valigia. Li cosi cchiù beddi 'un si ponnu lassari" cantanban tantos sicilianos obligados a abandonar la Tierra del Sol en los decenios de la Grande Emigración en la búsqueda de una vida mejor. En el día del recuerdo del gran flujo del dolor, de lágrimas, y sudor que llevó enteras generaciones de isleños a cruzar el océano y a buscar en Argentina una segunda Patria, resulta necesario preguntarse si todavía tiene sentido de hablar de las comunidades sicilianas esparcidas por el mundo. En la era de la globalización cultural, antes todavía que económica, en una fase en la cual en la Península Itálica y en Sicilia en particular non son más centros propulsores de migraciones que han caracterizado decenios a caballo entre el 800 y el 900, ¿tiene sentido dar voz a tantos que partieron y sus descendientes que quieren contar su historia, la historia de sus padres y de sus familias?. ¿Tiene sentido hablar de una historia común entre quién se quedó y quién se fue, honrar un pasado hecho de sacrificios y a veces de derrotas, pero siempre legados a determinados valores de pertenencia, en una fase histórica que ve el mundo ya más proyectado hacia la identificación de valores comunes y universales? Todo sirve. A los descendientes de las legiones de sicilianos que han respondido en una valija las esperanzas de una vida mejor y con gran dolor han afrontado el largo viaje hacia lo desconocido. Pero sirve también a aquellos que se quedaron en Sicilia y que conocen acerca del éxodo de los propios conciudadanos. El tamaño del fenómeno que se ha tenido desde Sicilia ameritan estudios profundos: y también - parece extraño- la materia estuvo hasta hoy casi del todo abandonada al solo recuerdo del que fue protagonista repuesta en el cassette de una memoria que se convierte cada día en fugaz e incierta. Quienquiera que ame sus propias raíces sabe que resulta difícil si se olvidan algunos elementos básico, reconstruir un cuadro social y económico, el más cercano al que fue vivido. El conjunto es probable que sea mediocre, inútil reproducción de aquello que, tal vez, fue escrito por otros. Contar la historia de Sicilia o un territorio más limitado de la Isla sin referirnos a la historia de las masas de cotterráneos obligados a emigrar del otro lado del océano no ayuda a profundizar el conocimiento del pasado y no da instrumentos de conocimiento del futuro. Está a todos nosotros - sicilianos de Argentina y residente en la Isla- arrojar una piedra en las aguas de la indiferencia- social como institucional- que ha llevado a nuestra tierra a cortar una parte de sus raíces, despreciando las muchas realidades que nacieron en los cinco continentes y que no olvidan todavía hoy su propio pasado. "La gran amnesia para no responder" la definió hace unos años Gianni Giadresco en un libro dedicado de quien a preferido emigrar, considerando el fenómeno un problema de otros tiempos, superado por el presente. El Día del Inmigrante Siciliano debe por lo tanto constituir un momento de reflexión para todos nosotros que llevamos en el corazón el recuerdo de aquellos que fueron obligados a abandonar una tierra que amaban y que habrían recordado con nostalgia, hasta la muerte. Debe constituir el punto de partida para repensar en la historia común y construir un puente ideal entre las costas del océano. La invitación es aquella de reabrir los cassettes y desempolvar las viejas fotos y las cartas ya amarillas para reconstruir aquella historia familiar y social que ha estado en parte olvidada. Descubrir el propio pasado permite a cada uno de nosotros de contribuir a la búsqueda de las raíces comunes y de afrontar con mayor conciencia y fuerza las dificultades del presente y los desafíos del futuro.Un pasado radicado en el corazón, un recuerdo siempre presente en un siciliano honrado de ser corregional de tantos habitantes de la Isla que han contribuido a hacer Argentina una gran nación en el recuerdo de una tierra - Sicilia- rica de raíces milenarias, pero también tantos recursos indispensables para construir un gran futuro.*Alberto Micalizzi, es abogado, nacido en Riposto, provincia de Catania, Sicilia, también sirve en el Comando de Paracaidistas de la famosa Folgore de Livorno, especialista en inmigración siciliana.
