Celia Epele en el recuerdo
Hace unos meses falleció la Prof. Celia Epele, Chela, como la conocíamos todos, una mujer íntegra, encantadora, sabia, dedicada al estudio, a la docencia y a las obras de beneficencia y cultura. Más allá de esas actividades, ayudó y siguió los pasos de su hermano, el Maestro Roberto Epele, en la gran obra del Hogar Escuela San Juan Bosco, un lugar en donde albergaba a chicos muy humildes, a la vez que preparaba a los jóvenes en diversas materias tanto del secundario, como para ingresar a la facultad. Aún muchos recuerdan la sapiencia y entrega al prójimo del Maestro Epele.
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En esta edición una docente que fue compañera de Chela en sus viajes de estudio al Instituto Sedes Sapientiae de Gualeguaychú, la recuerda con mucho cariño y agradecimiento, el mismo afecto con el que esta Hoja guarda por su amistad y colaboración."Mi relación con Chela, como comúnmente la conocíamos se remonta al momento en que decido seguir estudiando; pero sin trabajo no me podía ir de Gualeguay y aquí tenía un pequeño negocio.Ella trabajaba como Profesora de Inglés en las escuelas secundarias de la ciudad siendo Traductora; pero se rumoreaba que había que tener el título docente para poder desempeñarse en los establecimientos educacionales. Fue así que decidió viajar todos los días a Gualeguaychú para cursar el Profesorado de Inglés, pero para ello necesitaba en primer lugar conseguir un crédito en el Banco que le permitiera comprar un auto, aprender a manejar y buscar otras tres personas que quisieran sumársele en ese proyecto compartiendo los gastos y a su vez que una de ellas tuviera un medio de transporte para contar con dos vehículos. Realmente hay que creer en Dios porque al cabo de aproximadamente dos semanas, Chela y tres jóvenes más; yo incluida, nos encontrábamos viajando a Gualeguaychú para seguir cada uno los profesorados que habíamos elegido.Cabe acotar que Chela ya tenía sus años y por la mañana continuaba con sus cátedras en las diferentes escuelas y también que al cabo de cuatro años obtuvimos el título tan anhelado.Cuento todo esto para destacar su férrea voluntad, su empuje, su empeño; nada la detenía. Después se sumaron otros compañeros, entre los que podemos mencionar a la Directora de este Diario Profesora Silvia Lopetegui, que se animaron a imitar lo que gracias a Chela habíamos iniciado. A decir verdad, aclaro que desconozco si antes al alguien lo había realizado.Era una persona con muchas condiciones, muy emprendedora; su profunda fe religiosa la llevó a luchar por el "Hogar Escuela San Juan Bosco" apoyando la obra de su hermano Don Roberto Epele. También tuvo destacada participación en la recuperación de la casa de Cesáreo Bernaldo de Quirós, actualmente Museo que lleva su nombre, y que fuera necesario su reconstrucción ya que había sido demolida. Esto se pudo concretar con la valiosa colaboración de la Profesora Nora Ferrando, por entonces funcionaria de la Municipalidad.Esto es un sencillo y pequeño homenaje por haberme permitido abrirme camino en la vida; por sus sabios consejos y acompañamiento en momentos lindos y no tan lindos de mi vida.Muchas gracias Chela; descanse en paz."Margarita
