Comunidad y corrección
No existe ética individualista, eso sería la “anti-ética”, es decir lo inmoral. Toda verdadera ética presupone que el sujeto en medio de su comunidad se hace cargo del rostro y del corazón del otro sobre todo del sufriente, del que se equivoca.
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Siendo el ser humano un ser personal, único e irrepetible nace de la comunión de papá y mamá, crece en un pueblo (su patria chica o su patria grande).La mitad del hombre es su lenguaje es decir lo que piensa la otra mitad su familia, su patria, los afectos que ha elegido: ambas mitades interactúan inseparablemente.El ser humano no es un ángel incorpóreo cuya inteligencia llega inmediatamente a las esencias: es un ser corpóreo y todo lo que está en su inteligencia primero pasó por sus sentidos corporales y desde la casa que lo hospeda.Cada ser humano experimenta que ha sido "hospedado" responsablemente por otro. Cada hombre está llamado a hospedar a otros: ahí nace la felicidad, ahí nace el carácter ético de cada sujeto.El hombre es el único ser capaz de lenguaje y llega a comunicarse de forma abstracta gracias a signos cada vez más complejos que son parte de un código lingüístico.Se conoce su cultura más por lo que habla que por lo que posee: sus propiedades materiales pasan a ser de instrumentos a símbolos a veces armónicos y otras desafinadosEs el único ser sexuado en cuerpo y alma: siendo varón y mujer de igual dignidad en cada sexo es distinto en identidad y llamado a la complementariedad que sólo nace del diálogo es decir de la "comunicación de las existencias".Sólo el ser humano es "ser solidario" en el sentido propio de la palabra; es el único capaz de trabajar porque puede implicar su interioridad mientras modifica favorablemente la creación o su comunidad. Los pájaros del cielo pueden constituir una bandada pero sólo el hombre puede constituir una comunidad, un pueblo."Si tu hermano peca corrígelo" decía Jesús. El ser humano en medio de su comunidad está llamado a hacerse cargo de los errores de otro porque lo considera su hermano; está llamado a intervenir para sacar del error y la mentira y llevarlo a la verdad, el bien y la belleza en la medida de las posibilidades. Está llamado a dejarse corregir.A ese proceso de cambio se le llama conversión, en griego "metanoia" que quiere decir cambio de mentalidad y filosóficamente se le llama educación.Una comunidad se mide en su calidad (entro otros factores) por su capacidad de corregir a sus miembros.Un niño, un joven que no es corregido por su comunidad pequeña o grande es un niño o un joven abandonado en su laberinto. No poner límites a los demás es una forma de abandonismo.Pero cuidado: que nuestra voluntad e corregir no sea la excusa para desplegar la ira oculta o para hacer sentir una cierta superioridad sobre los demás ?Preguntemosnos: ¿Me dejo corregir por mis consejeros, por mi comunidad? ¿Me hago cargo de los miembros de mi comunidad para corregirlos ayudando así al misterioso proceso de la conversión, de la educación? ¿He cultivado la ternura y la firmeza para corregir?
