Continúa abierta la Muestra “Encuentro de río y algo más”
Después de una exitosa y emotiva apertura llevada a cabo el sábado 10 del corriente, continúa abierta la Muestra “Encuentro de río y algo más” hasta el próximo domingo 18, de 10 a 12 y de 16 a 21 hs. Tal como lo expresamos en el comentario de la apertura de la muestra, la Sra. Patricia Míguez Iñarra hizo la presentación refiriéndose a la artista, sus obras, sus maestros, técnicas, su rica trayectoria, su amor por el arte.
Compartimos con ustedes las palabras de Patricia Míguez Iñarra: "Presentar a Marta Líbano es, en primer lugar, hablar de una artista ya reconocida, una creadora que durante toda su vida ha tenido la pasión de representar en sus obras a nuestra ciudad, nuestro paisaje y sus personajes, con la frescura y desinhibida expresión propia de una gran artista. En una charla con Marta, ella me contaba de su inquietud natural a muy temprana edad por el dibujo y la pintura, por lo que se inscribió a los catorce años para aprender con Angélica Muragas, quien ya en esa época era una persona de avanzada edad. Aún conserva Marta los trabajos realizados en los escasos dos meses que concurrió a su taller donde copiaba imágenes siguiendo los métodos de la época. Pero el destino quiso que Angélica falleciera, dejando inconcluso este aprendizaje, a partir de lo cual Marta desarrolló la disciplina como autodidacta. También en algún momento de su vida se cruzó con Asef Bichilani, quien en una charla le recomendó muy atinadamente que saliera a pintar, a mirar la realidad, que no copiara. Precepto que siguió a partir de ese momento. Justamente en su afán de plasmar los paisajes lo más fielmente posible, comenzó a caminar por la ciudad, realizando bocetos y notas de los lugares que atraían su atención. Esta sería su nueva materia prima para luego recrear en su taller, con "su" mirada del mundo, un testimonio valiosísimo de nuestro lugar en el mundo. Sus imágenes marcan lo esencial del paisaje que la rodea, dándole por momentos un cierto grado de irrealidad o intemporalidad a su obra. Creo ver en esta característica una búsqueda que rememora su infancia y evocaciones de un Gualeguay que hoy ya no es exactamente el mismo. Marta deja fluir su mano dando vida a obras figurativas, en las que sus imágenes adquieren una fuerza increíble a través de un elaborado trabajo cromático, que le dan relieve y energía a sus personajes y paisajes. Pinta colores según su estado de ánimo. Su estilo es singular, íntimo, lo cual da cuenta de la importancia de su obra como artista plástica, y que fluye sin anhelos de grandeza, sino como una necesidad creativa imposible de detener. Es un mensaje sensible, fresco, lírico, conectado al corazón, un mensaje de incalculable valor por su autenticidad y su sinceridad. Ausencia de artificios. Espíritu libre. Candidez e inocencia pictórica. Ausencia de convencionalismos académicos. Especial tratamiento de las proporciones y la perspectiva. Esa es Marta Líbano, una artista genuina. En esta oportunidad Marta presenta como temática principal nuestro paisaje de río, cuyos vericuetos ha recorrido una y otra vez en sus caminatas y que ha ido forjando con su estilo particular. La artista hace uso en esta instancia de la técnica del acrílico para plasmar: "Llegando noviembre", "Una larga espera", "La vuelta", "Rinconada", "Barrancas del Gualeguay", "Río Gualeguay",... entre otros. También se incluye en esta muestra un segmento de bodegones constituido por "flores", y algunos paisajes de nuestra ciudad y el campo. Los invito a disfrutar en esta noche de un paseo por nuestro litoral, por nuestra tierra...y asocio este horizonte costero que se me presenta con un párrafo de "Las Tierras Blancas" de Juan José Manauta: "Contemplado así, entre los reflejos del agua y del cielo, daba una sensación no de inquietud sino de serenidad jubilosa y expectante. Había estrechado sus rodillas contra el pecho y abrazaba sus piernas en flexión, balanceando el cuerpo para mantener un equilibrio que parecía surgir de sí mismo y en relación directa con la sombra de los sauces llevada y traída dulcemente por la brisa del río. Si se lo hubiera mirado de cerca, a los ojos, se hubiera advertido, no obstante la pasividad de su actitud, una luz insólita, como si esperara o presintiera un viento repentino que desquiciara el lento trayecto de la sombra hacía sí misma y trastocara todo el paisaje, refugiado del sol en su propia calma."
