El fenómeno de las “saladitas”, ferias y trueque
Cuando la crisis golpea a los sectores más vulnerables 1era Parte
La crisis económica golpea y no se apiada de los cientos y cientos de vecinos que, un día prefijado en la semana (generalmente los días sábados) asisten a la Feria del CIC, que ya cumplió 10 años de existencia. Directa o indirectamente, este fenómeno social también golpea a los comercios y pymes que levantan la voz ante las autoridades y argumentan “competencia desleal”.
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Los sectores del comercio local han reclamado a las autoridades porque observan que hay una proliferación de comercios de ropa de dudosa procedencia y fabricación. En los últimos meses, este tipo de comercios han "copado" los principales locales y salones de la ciudad con tiendas repletas de ropa a muy bajos precios. En Gualeguay funcionan varias ferias informales en las que la venta de artículos usados, en su mayoría ropa, calzado, algunos productos de granja, de verdulería o de fabricación casera, artesanías y otros rubros. También hay sectores -que coexisten dentro de las propias Ferias- que practican el trueque. El caso de la Feria del CIC -una de las más antiguas de la Provincia- es emblemático; todos los sábados se reúnen entre 250 y 300 personas que ofrecen sus artículos y productos, compran y venden a precios muy accesibles.Feria "Manos del Pueblo" en el CIC En esta primera entrega del informe, dialogamos con Corina Viviani, una de las referentes principales de la Feria del CIC llamada "Manos el Pueblo". "Esta Feria está cumpliendo 10 años de trabajo; de permanecer los sábados en el patio del CIC. Fuimos pasando diferentes gobiernos hasta llegar a esta instancia", mencionó. Asimismo, reconoció que la gran cantidad de gente que se acerca el sábado al predio "es producto de la gravedad de la crisis social y económica. En todo este tiempo se ha mantenido como "Feria Comunitaria" en la que los feriantes son trabajadores informales de la Economía Popular. En su mayoría, los feriantes nos vienen acompañando desde que se arrancó hace 10 años", graficó la dirigente social. Es cierto reconocer que las Ferias han proliferado a un ritmo vertiginoso. En su mayoría, surgen en "campitos" de barrio, sin importar por el frío o calor. Es que las ferias se arman con muy poco: un lienzo desplegado, un par de zapatos, ropa usada en buen estado para su uso y listo. Del resto se encargan los vecinos del propio Barrio. En Gualeguay, entre Ferias y "saladitas", podemos estar dando cuenta de unas 25 unidades comerciales que se encuentran diseminadas por barrios de la ciudad. "Se han intentado concretar Ferias en otros lugares de la ciudad, pero la mayoría no ha funcionado; otras subsisten como pueden, el principal problema es el espacio para la Feria", comentó Viviani.Feriantes de todos los barrios Asimismo, la referente de la Feria del CIC resaltó que "no se cobra entrada; solo se pide un arancel mínimo voluntario a los feriantes, no se los obliga; cada uno viene, despliega y ofrece sus productos; muchas familias vienen a "rebuscarse" la changa diaria, "a buscar el mango". Al CIC asisten feriantes de todos los barrios de Gualeguay y nos demuestra crudamente lo que pasa con la economía social", manifestó.Informe de CAMEDe acuerdo al informe publicado -a mediados del año pasado- por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), se estableció que "el comercio irregular ascendió a $ 5.958 millones en mayo de 2017. El dato corresponde a una muestra de 465 ciudades del territorio nacional. Allí se encontraron 110 localidades con formatos tipo "saladitas". En los últimos nueve meses hubo mucho desplazamiento de vendedores clandestinos hacia el interior del país.El comercio ilegal sigue abrumando al país. En mayo se detectaron 86.728 puestos irregulares entre saladitas y manteros en la vía pública en 465 ciudades relevadas, con ventas en el mes por $ 5.958 millones, que a precios actuales equivaldrían a $ 71.500 millones anuales.Se encontraron en total 662 saladitas en 110 localidades, 6 más que en la última medición (agosto 2016), mientras que la cantidad de vendedores informales (manteros y en saladitas) cayó 2,3 % en ese periodo, pero con un movimiento particular: por el incremento de los alquileres de las tiendas en ferias y los mayores controles en la vía pública, en las ciudades que tienen esos formatos de venta, muchos puesteros se desplazaron a lugares donde había menos presencia de comercio antirreglamentario. Además, algunas saladitas se formalizaron.Así surge del último relevamiento de CAME en 465 ciudades de las 24 jurisdicciones, donde se identificó que:• La cantidad de puestos en saladitas creció 1 % en 9 meses, alcanzando los 62.312 vendedores, 591 más que en el mismo lapso. En esos predios hubo efectos contrapuestos: por un lado, tanto en CABA como en otras provincias, los gobiernos locales y las cámaras de comercio trabajaron conjuntamente en trasladar los manteros a las ferias para desalojar las calles. Pero al mismo tiempo, otros se fueron a las calles por el incremento de los alquileres de los puestos en un contexto de caída de consumo, y evitaron las localidades donde recientemente se incrementaron los controles.
