Cuidados para pacientes diabéticos y consejos para una alimentación saludable
El Programa Provincial de Diabetes funciona en el Centro Integrador Comunitario (CIC), en las calles Urquiza y Avenida Presidente Illia. Los miércoles se realiza atención a pacientes durante la siesta, los lunes en ayuna hacen controles de glucemia y cada quince días se dan charlas educativas. La idea es tener otros parámetros, además de los estudios normales que debe hacerse el paciente diabético.
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La iniciativa surgió por el programa, la idea es que haya talleres educativos. En conversación con este diario, la médica nutricionista Marina Llano explica que "cada paciente diabético se tiene que educar y conocer lo que tiene". Al ser una enfermedad crónica necesita de cuidados y llevar un buen tratamiento, que principalmente se avoca a los controles de laboratorio y clínicos. Pero los hábitos saludables también son un factor significativo para este tipo de pacientes, según indica la doctora Llano: "En las comidas son importantes los horarios y las porciones. Hay que aprender a controlar, tener variedad de alimentos y nutrientes. No es solamente sacar las harinas y grasas, tiene que haber un equilibrio. Las dietas estrictas no pueden durar más de 10 días porque alteran el metabolismo".A todos sus pacientes la doctora Llano comienza tratándolos clínicamente, los estudia antes de darles cualquier tipo de dieta. "Cuando elaboras un plan nutricional tenes en cuenta un montón de cosas. Primero los parámetros clínicos de ese paciente, si no existen hay que pedir análisis de laboratorio o exámenes complementarios, si así lo requieren", manifiesta la nutricionista y agrega: "Después evalúas la rutina que hace, si estudia o trabaja, qué horarios le dedica a la actividad física y a dormir. Hay que tener en cuenta todo lo que influya en el gasto calórico. Por supuesto evaluar su talla, índice de masa corporal y de grasa". De acuerdo a todo eso se elabora el plan, al que cada paciente debe atarse y anotar cualquier cambio, para saber qué es lo que les hace bien.En estos tiempos donde abundan los consejos de alimentación a través de las redes sociales, sea por gimnasios o por personas que llevan un estilo de vida "fit" y sus seguidores desean imitarlos, la nutricionista Llano no comparte esos modos, ya que "todo tiene que ser equilibrado y cada dieta se tiene que adaptar al paciente". Según la vida que lleva cada persona, se determina la cantidad de energía que necesita. Un buen desayuno no debe faltar, ya que esa energía es el principal combustible que se usa a lo largo del día. "Las comidas deben ser medidas, variadas y fraccionadas, que haya un porcentaje de hidratos, proteínas y grasas", explica la médica.Dentro de los consejos para hábitos saludables esta nutricionista aclara que dependen según la época del año. En verano se hace hincapié sobre todo en la buena hidratación: consumir más frutas y verduras, por la cantidad de agua que poseen. "La clave es una dieta variada con horarios repartidos, que no pasen más de tres o cuatro horas sin comer algo. Ahí se incluyen las colaciones, que sean siempre fruta, gelatina, jugos exprimidos o licuados, todo lo que sea hidratación y tenga algo de azúcares, pero dentro de lo normal", recomienda la doctora Llano. También están los cuidados en la higiene de los alimentos, por supuesto el lavado de manos a la hora de cocinar, pero además no romper la cadena de frío, saber cómo guardarlos en la heladera: arriba van los alimentos cocidos tapados y las bebidas, abajo va todo lo fresco y crudo. Un factor siempre importante es no dejar de hacer actividad física.Durante el verano el cuerpo necesita menos calorías, pero es difícil cumplirlo porque esta época se identifica por las fiestas, las salidas y reuniones, donde predominan "alimentos para nada sanos". De todas maneras, esta médica sostiene que la solución no es dejar de participar de dichos eventos, sino ser prudente al momento de medir las cantidades y consumir menos grasas saturadas. Uno de los excesos que más afectan en la degradación de las grasas es el alcohol, ya que enlentece su metabolismo depende la graduación que tenga la bebida. Aun así, la opción que brinda en sus planes alimentarios la doctora Llano es la ingesta de vino tinto, porque al estar hecho de uvas negras es antioxidante y ayuda a combatir los radicales libres. "En su momento Favaloro aconsejó una copa de vino diaria, se lo criticó pero no está mal", comenta la nutricionista.La idea que tiene es dar estrategias para poder llevar a cabo los planes alimentarios, tanto en los casos que se necesita bajar de peso como en los que se necesita subir. Y cuenta que, hoy en día, lo que "más asusta y preocupa" en las consultas, lo que "más ocupa a los profesionales", es la sobrealimentación y sobrepeso que hay en los niños y adolescentes. En palabras de la doctora Llano: "Tengo bastantes niños entre 8 y 12 años con trastornos de metabolismo importante, que comen mal porque hay mucho sedentarismo, comida chatarra y escasa actividad física. Es algo que alarma mucho a los padres". Pero rescata que "hay buenas conductas a seguir".Para acompañar los consejos sobre hábitos saludables, la nutricionista recuerda que durante febrero van a estar en el parque para realizar controles de peso y presión arterial, para todo aquel que quiera acercarse. Y aclara que las charlas en el CIC también son para todos, por eso no quieren abarcar solamente la diabetes.
