Detienen conocido delincuente rural
La Policía de Entre Ríos a través de la Jefatura Departamental Gualeguay informa a la comunidad, que en horas de la madrugada -01,30 horas-, cuando las condiciones climáticas eran adversas por la llegada del temporal de lluvia y fuertes vientos, el personal policial de Comisaria N° 17 Sexto Distrito, a pesar de poca visibilidad y/o transitabilidad vehicular existente en la zona, se encontraba en plena recorrida preventiva cumpliendo fielmente la consigna número uno que es la de velar por la seguridad de los habitantes de la campaña
es en esa oportunidad que el siempre comprometido Oficial Ayudante Lucas Rodríguez es anoticiado telefónicamente por un vecino que en cercanías a su vivienda se escuchaban ladrar insistentemente los perros, como también los cantos de alerta de los teros, lo cual hacía presumir que probablemente algo extraño estaba sucediendo, a sabiendas que un ciudadano campero, es muy conocedor de estos anuncios domésticos-salvajes que lo ponen en alerta a sus sentidos de prevención, ya que estos animales con su comportamiento denotan la presencia de intrusos en las inmediaciones.Con la celeridad que el caso ameritaba, el atento oficial junto a sus inseparables compañeros de rondas el Cabo 1° Julio Fernández, y el Sargento Primero Roberto Ibarra, se hacen presentes de inmediato en el móvil J.P. N° 1158, quienes desde ya presagiaban que amigos de lo ajeno estaban aprovechándose de las condiciones del tiempo, para tratar de pasar desapercibidos ante posibles ruidos que cometieron al momento de saciar su sed delictiva, es por ello que siguiendo la suspicacia policial -esa que se conoce únicamente durante el entrenamiento en la escuela de formación policial, la cual se va agudizando con el transcurso de los años en esta noble carrera, a través de las distintas experiencias que se adquieren con las múltiples intervenciones en las que se tiene que proceder-, los funcionarios realizan una recorrida por la zona indicada no advirtiendo nada extraño al ojo y oído humano, fundamentalmente por la oscuridad reinante en una noche de tormentas, pero la insistencia de los considerados mejores amigos del hombre -canes- parecían seguir poniendo en preanuncio la presencia de noctámbulos indeseados que seguramente estaban agazapados en las cercanías, esta obstinada advertencia permitió a los uniformados confirmar el ocultamiento de malhechores husmeadores, por lo que muñidos de elementos lumínicos potentes la inspección ocular se hizo más extensa del radio abarcado, logrando agudizar el sentido de audición -a pesar de la persistente lluvia-para advertir sonidos anormales a esa alta hora de la noche, los cuales eran resultantes del interior de un inmueble emplazado en el ángulo sur de la curva situada al frente de las instalaciones de la Escuela N° 6, ante esta nueva sospecha de ilegales fisgones, se apuntó todas las estrategias de captura hacia la parte edilicia externa, donde mediante la luz artificial portátil permitió descubrir una figura humana, que pretendía escurrir con el agua de lluvia, ya que salía raudamente del acceso a la vivienda, pero al ser encandilado torpemente intenta ocultarse poniéndose de cuclillas para posteriormente tirarse cuerpo a tierra, estrategia que no le resultó útil, máxime por el enfoque dado por el Oficial Rodriguez lo había delatado inclusive hasta en su propia identidad, ya que este mismo funcionario lo conocía a la perfección, por ser la tercera intervención y posterior detención que tiene de este mismo malviviente, apodado "Petaco", quien parece no entender que sus malas mañas están cercadas, ante estos inquietos profesionales del orden.Delatado el incansable entremetido de propiedades ajenas, ante la voz de "Alto Policía", además de develar su mote, no hizo más que quedarse inmóvil, no solo por la sorpresa de ser reconocido, sino porque ya estaba rodeado por los mojados numerarios, quienes redujeron al incorregible Horacio (25), el cual sin ningún tipo de códigos, ya que vive en el mismo ámbito rural, lugar que lo vio crecer, ha perpetrado tres de flagrante delitos contra la propiedad en menos de noventa días, cumpliendo a su fiel costumbre de deambular durante la tinieblas para ejercer lo que mejor hace, robarle a sus propios vecinos para caer ante las fauces de los sabuesos azules.Son tan reiteradas sus maniobras ilícitas que nuevamente al momento de ser percibida su figura física, portaba un bidón que había sustraído, el cual tenía en su interior combustible, seguramente para hacer circular su vehículo Fiat 147, el cual fuera secuestrado en su detención anterior y que le sirviera para desplazarse más ágilmente en su fechorías, como cuando fue sorprendido robando gasolina a las maquinas que están realizando el nuevo camino de la Ruta Provincial N° 9.Controlada la situación personal del ladrón, se procedió a verificar que maldad estaba haciendo, que más allá de causar destrozos para ingresar a la vivienda, ya tenía preparada una maquina cortadora de césped a explosión y un ventilador de pie, listos para ser trasladados a su guarida, donde habita con sus progenitores, donde ya se ha realizado procedimientos judiciales para recuperar un rodado sustraído en la ciudad de Galarza.Con las abrumadoras pruebas efectivas en su contra, más allá de su aprehensión con las "manos bajo la lluvia", dando cumplimiento con el procedimiento estipulado en el Código Procesal Penal, el humedecido pero feliz instructor para saberse del deber cumplido, se comunica vía telefónica con el Señor Agente Fiscal en turno Dr. Ignacio Telenta, quien ordenó su traslado a la Jefatura Central, conjuntamente con los efectos secuestrados, donde quedó alojado bajo su conocido techo, al resguardo de las intensa precipitación, ni más ni menos que la alcaidía policial.
