Dr. Mariano Carboni Bisso: un ejemplo para imitar
Una vez más se aproximan las Fiestas Navideñas y de Año Nuevo trayendo aparejadas con ellas un clima de alegría, festejo, regalos, brindis, que nos contagia a todos y redime de las tensiones padecidas durante el año, el actual particularmente intenso. Sin embargo, en esta ocasión, una gota de tristeza se derrama sin duda sobre nuestra ciudad: la desaparición del Dr. Mariano Carboni Bisso, a quien conocí desde su época universitaria en virtud de la amistad que nos ha unido con sus padres Daniel y Bety.
Considero que su labor y dedicación profesional, de enorme trascendencia en Gualeguay, como así también sus condiciones éticas y humanas, ameritan ser señaladas y reconocidas por los ciudadanos y colegas de esta ciudad, habida cuenta de la intensidad con que les dedicó su vida médica. Mariano, como era por todos conocido, egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de la Plata en 1987, a la edad de 24 años. Realizó su formación como residente de clínica médica en el Hospital Fernández de la Ciudad de Bs. As. Completada la misma se hizo acreedor de un cargo de médico de planta en la Unidad de Terapia Intensiva de dicho nosocomio. Coincidentemente la entonces constituida Unidad Coronaria Móvil de Gualeguay, atendiendo a las necesidades de esta ciudad, le sugieren la creación y desarrollo de una UTI en el Hospital San Antonio. La imperiosa necesidad de contar con un servicio de esas características en su ciudad natal no lo hizo dudar. Gualeguay requería de él y su capacidad profesional sólidamente adquirida. Así es como tuvo que enfrentarse a la formación previa de enfermeros y médicos en el manejo de los diferentes protocolos de atención y cuidados en pacientes críticos. Mayúsculo desafío que encaró con entusiasmo, convencimiento, altas condiciones organizativas y enorme esfuerzo personal. Contó con colaboradores que supieron estar a la altura de las circunstancias y que compartieron generosa y desinteresadamente el desarrollo de los objetivos propuestos. Un 2 de setiembre de 1991 se inaugura la UTI del hospital San Antonio, ocupando su jefatura en forma ininterrumpida durante los siguientes 24 años. Cabe destacar que dicha unidad fue y es referente en la provincia. Logró conformar un grupo humano y profesional excelente, al cual conocí en el año 2011 como consecuencia de su generoso ofrecimiento a compartir con ellos las actividades asistenciales y académicas de la unidad. La amistad interpersonal del grupo merece ser destacada, la cual se hizo extensiva a mi persona. El Dr. Mariano Carboni Bisso, de personalidad firme, pero reflexiva, siempre dispuesto a escuchar y tratar de ofrecer lo mejor a los pacientes, supo conducir con marcada idoneidad el servicio desde su creación hasta el día de su fallecimiento. No conforme con este intenso desafío, volcó gran esfuerzo y dedicación a la construcción del CEM, inaugurado en 2003. Resulta innecesario remarcar el importante rol que dicha institución ha desempeñado (como lo es actualmente) en el aspecto asistencial de los ciudadanos de Gualeguay y su zona de influencia, constituyéndose Mariano en un factor fundamental a lo que hace a su organización y conducción. Amante de la profesión, dedicó su vida a la medicina asistencial en la que desplegó una energía inagotable. Excelente médico, amigo leal, de ética transparente, supo ganarse el cariño y respeto tanto de sus colegas y amigos, como de los habitantes de Gualeguay: quién no conocía o había sido atendido alguna vez por Mariano? La intensa actividad desplegada no le impidió la concurrencia a Jornadas, Congresos y Cursos de la especialidad. Su deseo de mejorar era continuo. También resulta justo señalar que fue un destacado deportista. Su pasión por la pelota-paleta lo llevó a ser campeón provincial y nacional en ese deporte. Asisto diariamente a las reuniones matinales de la UTI del hospital en el transcurso de las cuales paradójicamente una ausencia está presente. Ninguno abordamos el tema, pero todos sentimos lo mismo: falta Mariano. No quiero dejar de mencionar que supo también conformar un hermoso grupo familiar con su esposa Fabiana y sus 4 hijos, Indalecio, Manuela, Nicolás y Catalina, tres de ellos ya médicos. No muere totalmente aquel que perdura en el recuerdo de sus allegados y en este sentido, en el mes de noviembre, durante el transcurso de las segundas jornadas de ecografía en terapia intensiva, realizadas en el hospital San Antonio, se llevó a cabo un acto homenaje en su memoria durante el cual se descubrió una placa alusiva designando la sala de terapia intensiva "Dr. Mariano Carboni Bisso", justo premio a quien fue su creador.Hijo, hermano y padre de médicos hizo honor a ese viejo refrán español que dice: "Velar se debe la vida de tal suerte que viva quede en la muerte".Querido Mariano, siempre estarás presente en nuestra memoria. Dr. Bartolomé Vassallo
