Cultura Emprendedora
Economía del Compartir
El cambio de paradigma económico y su impacto en Gualeguay.
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¿En qué contexto vamos a emprender? ¿Cuáles son las tendencias y los comportamientos que están llevando a la economía mundial a un cambio de paradigma? ¿Cuál será el impacto de esta nueva organización económica en los negocios internacionales y locales? ¿Qué rol jugará una ciudad del interior como Gualeguay en esta nueva era económica?En el artículo de hoy, intentaremos dilucidar algunos de estos interrogantes, analizando una tendencia que se presenta como la evolución o el fin (depende como se mire) de la economía de mercado tal como la conocemos.La Economía del Compartir o Consumo Colaborativo surge como resultado del avance tecnológico combinado con el fenómeno de internet, potenciado por las redes sociales y las nuevas generaciones de consumidores, dominados por los millennials y sucesores de este segmento etario.Los teóricos de la economía del compartir sostienen que el mercado ya no es un método eficiente para la asignación de recursos. Las nuevas tecnologías y redes sociales avanzan cada vez más hacia la conexión de propietarios de bienes subutilizados con usuarios susceptibles al ahorro de costos que resulta de la eliminación de intermediarios y que por otro lado disfrutan de la interacción social que viene asociada a este tipo de consumo.Al nuevo consumidor ya no le interesa poseer los bienes, sino acceder a los beneficios de los mismos a un costo significativamente menor. Otra de las características de este tipo de consumo es la posibilidad de generar una reputación de oferentes y usuarios de una manera muy similar a la que venían haciendo desde hace tiempo los sitios de comercio electrónico como e-bay o Mercado Libre.Desde la irrupción de internet a la fecha, la idea de compartir ha estado siempre presente en los usuarios de las redes. A mediados de los 90´s, un software llamado NAPSTER fue el pionero en brindar la posibilidad de compartir archivos musicales. Fue considerado una verdadera catástrofe para la industria de la música, que interpuso una batería de demandas judiciales con el objetivo de sacar de escena a esta revolucionaria herramienta. Esto no fue más que una negación del futuro.Hoy en día, vía YouTube o Spotify, se puede escuchar la canción que uno quiera de manera ilimitada sin pagar un solo peso. Hay generaciones que no van a comprender que hubo una época en que había que pagar para escuchar música. Si esto es bueno o malo para la sustentabilidad de los artistas, es otro debate. Cada vez será más difícil para cualquier artista vender sus discos, aunque será mucho más fácil popularizar sus canciones y llenar estadios.En las grandes ciudades, al momento de tomar la decisión de adquirir un automóvil, hay que tener presente distintos aspectos para evitar sorpresas. El precio de los mismos, costos de inscripción, patente, seguro, services obligatorios y estacionamiento. Implica un gran porcentaje de nuestros ingresos, que en la mayoría de los casos no justifica tamaña inversión.En este sentido, uno de los precursores en buscar soluciones es la conocida red social UBER. Su aparición en las principales capitales del mundo está causando un revuelo cada vez más grande, especialmente entre taxistas y empresas de transporte que pretenden seguir dominando la escena sin reflexionar sobre este cambio de tendencia.En España, la firma Bla Bla Car apunta a viajes de media y larga distancia, conectando conductores que poseen plazas disponibles con pasajeros que quieren hacer el mismo viaje. Se trata de una experiencia enriquecedora por donde se la mire, desde lo social y económico. Al igual que en UBER, esta aplicación permite puntuar a pasajeros y choferes, es decir, está en uno compartir el viaje o no, en función a la reputación del compañero de ruta.Un sitio web que está dando un dolor de cabeza a mas de uno es AIRBNB. Fundamentalmente a hoteleros y sitios de reputación hotelera como Trip Advisor. Esta novedosa aplicación se está transformando en la principal plataforma de alquiler de alojamiento en las ciudades de todo el mundo. El sitio ofrece la posibilidad de alquilar habitaciones, departamentos o casas particulares a viajeros de todo el mundo reduciendo significativamente los costos de contratación respecto de otras páginas web de alojamiento tradicionales. De manera similar, el sitio dogvacay.com conecta a dueños de mascotas que deben salir de vacaciones con personas que tienen disponibilidad de espacio y tiempo para cuidarlas.Son sólo algunos ejemplos de los miles de sitios con propuestas para compartir autos, casas, tiempo y distintos tipos de bienes alrededor del mundo. Es una tendencia que crece día a día. Cada vez más usuarios se sienten más cómodos con este tipo de consumo y su éxito se apoya sobre el supuesto de ahorro de costos por la eliminación de intermediarios y márgenes excesivos para sostener grandes estructuras comerciales.Hablando de intermediarios, ¿cómo es la situación de Gualeguay con respecto a este tema? No hay dudas que todos los productos que consumimos a nivel local y no son producidos en la zona, llevan implícito el costo de logística y distribución hasta las góndolas de los comercios. ¿Llegarán propuestas de negocios apoyados en la economía del compartir que propongan soluciones a la logística de la mayoría de los artículos que compramos los gualeyos en los comercios locales?En una ciudad como Gualeguay, situada en punto estratégico y privilegiado entre grandes urbes como Buenos Aires o Rosario, es sólo cuestión de ponerse a pensar como nos subimos al tren de esta nueva tendencia que cada vez se consolida más a nivel mundial.ImpulsarteGualeguay - E. Ríos.
