El abordaje integral del sistema intramuros
Un equipo interdisciplinario trabaja en distintas áreas con la población carcelaria, en entrevista con la Referente Educativa, el Equipo Técnico Criminológico, las Terapistas y la Trabajadora Social del Servicio Social, conocimos cómo es el abordaje intramuros.
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En principio, cabe destacar que los internos cumplen con un régimen progresivo de la pena, donde tienen un tratamiento psicológico, laboral y educativo. La Unidad Penal N° 7 "Casiano Calderón" cuenta hoy con 151 reclusos.EducaciónLa referente educativa, contó que el penal cuenta con escolaridad primaria, secundaria semi presencial y diferentes talleres que brinda el Consejo General de Educación."Tenemos 15 en primaria, egresan 8 este año, en el nivel secundario 23 internos cursan la 1° etapa -de un total de 4-, en los cursos de formación profesional son 36 internos cursaron este año panadería y 28 van a comenzar, el taller de herrería -por ciertos motivos se ha hecho un corte, se dio solo un módulo- también hubo una capacitación de emprendedurismo, dictado por una capacitadora del CGE de Paraná, donde concurrieron 29 internos y egresaron 24", explicó.El fin es ayudar a la inserción laboral de los internos para que cuando ingresen a la sociedad.La psicopedagoga advirtió que "ellos estudian mucho porque existe el estímulo educativo, contemplado en la ley N° 24.660, eso incide después en su régimen progresivo, lo que implica un adelanto del factor temporal en el acceso a los beneficios, tanto para salidas transitorias como libertad condicional o libertad asistida, y las profesionales aclararon "no implica una reducción de la condena, que es inamovible, lo que se hace es una cuantificación del régimen progresivo que se hace en la Dirección general con injerencia de los juzgados de competencia de cada interno, lo que posibilita acceder antes a las salidas transitorias".Un 20% de los reclusos estudia y/o se capacitaEstudiar y capacitarse no es obligatorio, son sugerencias del Juzgado y una de las dificultades que impiden a algunos internos estudiar porque no todos cuentan con la documentación al día, son trasladados de otros penales, de hecho por la capacidad del aula hay internos en listad de espera.La referente estimó que al menos entre 20 y 25 internos son analfabetosEl año pasado se desarrolló un proyecto de analfabetismo, en conjunto entre la UP N° 7 y el CGE, se desarrolló durante seis meses, donde la propuesta fue que un mismo interno sea el que alfabetizara a otros, entonces seleccionaron a un candidato que fue capacitado en Paraná. "Es un gran motivador que uno de ellos sea el alfabetizador, fue exitoso el programa", sólo una persona no logró alfabetizarse, tenía rendimiento bajo intelectual, problemas de aprendizaje puntuales.Consultada sobre la incidencia que la educación tiene sobre los internos, dijo: "Es muy importante que ellos se alfabeticen, primero para lograr la reinserción, en el momento que elevan una nota, solicitar algo en la unidad, hacer una firma, es como cualquier persona. Permite mejorar el autoestima, el desarrollo, muchos han pasado por hogares de escasos recursos y abandono".Otra de las profesionales, esgrimió: "La escuela es obligatoria, no escapa al régimen educativo en general, la diferencia es que ellos están privados de su libertad". También se desarrollaron talleres educativo - culturales, de poesía y música, donde brindó un dato llamativo: los abusadores son los que más concurren, se les da más por la cultura y la poesía.Equipo técnico criminológicoEl equipo está formado por una trabajadora social y una psicóloga, que hacen evaluaciones de los internos, también está compuesto por un médico, que evalúa la parte física.Sobre el abordaje inicial, las profesionales contaron que en las primeras 24 horas que el interno ingresa al Penal, se llama a una psicóloga y se hace el Informe Preliminar, "es un primer sondeo de características de la personalidad, para detectar el estado emocional en el que se encuentra, si está en riesgo de conducta autoagresiva hacia si o hacia otros, para ver en qué pabellón se lo ingresa", explicó la psicóloga.Los 30 primeros días corresponden a un período de observación en el que se lo llama al interno, se lo evalúa, se le administran técnicas de la entrevista psicológica, que es fundamental para elaborar un diagnóstico presuntivo."Se le ofrece un programa de tratamiento individualizado, que consiste en ofrecerle las tareas que hay dentro de la UP, tanto en lo educativo, lo psicológico y lo laboral, se trata de que haga esas tres cosas, no se los puede obligar, pero la mayoría se encuentra haciendo algo", afirmó.Luego, asisten a un período de tratamiento hasta llegar a la fase de consolidación, que consiste en un período de prueba donde el interno según determinados factores -su conducta, ausencia de sanciones- empieza a acceder a beneficios.El régimen consta de varias etapas: el inciso a, sin salidas transitorias, "cuando tienen el beneficio de trabajar extramuros, por ejemplo en el lavadero de autos o salir a hacer mandados acompañado por personal penitenciario". Luego viene el inciso de prueba b, "que son las salidas familiares y laborales, desde lo psicológico es un sistema de premios y castigos". Por último, la libertad asistida y libertad condicional, "en todo momento se los está evaluando, más que nada cuando tienen beneficios más amplios que salen afuera a trabajar, siempre autorizados por el Juzgado de Ejecución. Nosotros hacemos los estudios criminológicos, son una colaboración a la Justicia, pero en realidad el Juez puede desestimarlos, el Juzgado de Ejecución tiene su propio equipo. Los informes son un elemento más, ni el único ni el determinante, ellos cuentan con la evaluación de la unidad penal como de su propio juzgado", aclaró.LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA
