Licenciado Ceferino Saín
El amor y el dinero en la empresa familiar
Con el Licenciado Ceferino Sain, dialogamos en SEGUNDA SECCION para conocer aspectos de sus nuevos talleres y seminarios que ha venido desarrollando en el territorio provincial. Meses atrás, Saín compartió un ciclo de charlas y capacitaciones con integrantes del Centro económico local y sus afiliados. En este caso particular, Saín se refiere a las empresas familiares y a dos factores que intervienen en esa conjunción empresarial: el amor y el dinero.
¿Cómo se encara el tratamiento en el seno de la empresa cuando entran a jugar el amor familiar y el dinero?-Saín: Muchos propietarios de empresas familiares sufren grandes dolores de cabeza cuando tienen que decidir las retribuciones de sus familiares. Quieren a sus hijos y desean legarles los frutos de una empresa próspera. Entonces surge la duda sobre cuánto es justo pagarle a los miembros de la familia: ¿Es lo que necesita para vivir? ¿Es lo que paga el mercado? ¿Es lo que reciben otros miembros de la familia de igual rango familiar, por ejemplo sus hermanos o primos? ¿O es en función de su responsabilidad en la empresa en un momento determinado? Por desgracia, hasta la mejor de las intenciones se deforma cuando el propietario confunde las relaciones familiares con los asuntos laborales. Los miembros de la familia no aportan a la empresa el mismo nivel de experiencia, de conocimientos y de habilidades. Entonces, ¿por qué deben percibir compensaciones idénticas? Este ajuste puede debilitar las conexiones emocionales que vertebran la empresa.¿Qué ocurre cuando hay una sobre protección hacia un familiar "elegido"?-Saín: Un miembro de la familia remunerado en exceso desarrolla una visión poco realista del orden económico y le falta el estímulo para llegar más lejos en logros y en reconocimiento. Un hermano más preparado puede sentirse despreciado y hasta burlado por esa razón, y acumular resentimiento hacia ese familiar menos cualificado. Tarde o temprano, los empleados en puestos clave sabrán de la disparidad salarial y actuarán en consecuencia. La remuneración basada en los logros conduce a un tratamiento desigual, pero si se ejerce como es debido, debería ser muy positivo. Este ajuste puede elevar el nivel de rendimiento de todos los empleados, por cuanto el mérito se mide en términos de contribución tangible y no de familiaridad. También ayuda a poner sobre aviso a aquellos miembros de la familia menos cualificados. Los hijos pueden abrir los ojos a las ventajas de la preparación técnica o profesional cuando constatan que su salario -según el mercado- de trabajador no cualificado apenas es suficiente para cubrir el tren de vida familiar. Lea más en la edición impresa en papel
