Dr. Mauricio Fornarini, Médico Generalista
“El médico clínico o generalista es la puerta de entrada del paciente al sistema de salud”
Los que tienen como tarea atender y cuidar ancianos siempre se muestran agradecidos de los médicos que acuden a su llamado, hacen el seguimiento y contienen al grupo familiar. Ser médico de familia es sin duda una de las especialidades más comprometidas, no sólo para con el enfermo, sino en conocer sus propios límites para buscar la interconsulta. Acerca de estos temas conversamos con el Dr. Mauricio Formnarini quien atiende en nuestra ciudad desde el año pasado. Es oriundo de la ciudad de Campana, egresado de la Facultad de medicina de la U.B.A, hizo su residencia en el Hospital de Clínicas y en el Hospital Español de Buenos Aires, en un proyecto de hospitales asociados a la Universidad que dirigió el eximio profesor el Dr. Fernando Lasala, y posteriormente se especializó en Terapia Intensiva. Estudió durante un año en el Ospedale Maggiore de Milán. Esto nos expresaba sobre su tarea profesional de la cual está orgulloso y agradecido.
Después de especializarse, incluso en el exterior, ¿dónde desarrolló su actividad?Dr.M.Fornarini: Cuando regresé al pais trabajé en el Sanatorio Otamendi- Miroli con Jorge Neira, Doctor en Medicina, y luego regresé a mi ciudad en el '98 ya con 31 años. Allí fui jefe de terapia intensiva en dos sanatorios, hice clínica médica y atendía mi consultorio particular. Decidí venirme a Gualeguay porque mi esposa es oriunda de Carbó y estoy empezando a desarrollar la profesión en esta ciudad.¿Dónde desarrolla su profesión actualmente?Dr.M.Fornarini: Tengo mi consultorio en CEM Prestaciones Asistenciales, cubro las guardias de sábados a domingos en la Terapia Intensiva del Hospital San Antonio y estoy en las guardias de emergencias del CEM.¿Se siente cómodo en nuestra comunidad?Dr.M.Fornarini: La gente de Gualeguay me ha recibido muy bien, es mucho más amena que la de la ciudad donde vivía. A esta altura de mi vida creo que la decisión de volverme a Campana no fue la más acertada ya que la idiosincrasia de su gente es bastante incompatible con mi forma de ser.Siempre se ha dicho que ser médico clínico es muycomplejo. ¿Lo considera así?Dr.M.Fornarini: Yo considero que el médico clínico o generalista es la puerta de entrada del paciente al sistema de salud y entiendo a la clínica médica como la más abarcativa y la más integradora. La principal conducta del médico generalista es la prevención de la enfermedad. Como médico generalista y de terapia intensiva, cuando me paro ante la cama de un paciente de U.T.I. veo a las claras cual es la situación a la que no tengo que llegar como generalista. Tengo que tratar de prevenir para que no se sucedan las secuencias de eventos conexos que llevan a una persona a estar alojado en terapia intensiva. El médico generalista debe entender a la clínica médica como especialidad integradora y que se nutre de la interconsulta con los especialistas. El día en que el médico se siente todopoderoso, es el momento de guardar el título. La medicina es una disciplina dinámica donde todos sabemos que con los avances de la ciencia tenemos un acceso increíble al conocimiento y es imposible poder abarcar todas las especialidades, por eso cuando se cree oportuno hay que hacer la consulta para poder amalgamar las distintas apreciaciones. En mi modesta opinión considero que los médicos tenemos que ser conscientes de nuestro juramento, en segundo lugar tenemos que saber dimensionar que nosotros atendemos el primer y segundo vínculo a proteger del ser humano: la vida y la salud. Si estamos enfermos va a ser difícil disfrutar de una buena vida; si no hay salud, todo se hace más complicado. Y recuerdo lo que nos decía mi profesor, el Dr. Lasala: "Uno puede tener todos los datos que quiera en la cabeza, los avances más significativos, pero si esos conociemientos no sirven para soluciona el problema del paciente, no tienen sentido."¿Cómo ve el sistema de salud en Argentina?Dr.M.Fornarini: Argentina es un país muy difícil para hacer buena medicina. Los médicos no sólo nos enfrentamos a las patologías de los pacientes, sino que no enfrentamos a un sistema colapsado. Ejercemos una profesión no debidamente reconocida y dificultades administrativas que no hacen sólo a nuestra remuneración, sino a los inconvenientes y retrasos en los estudios que uno pide al paciente, resistencia por parte de las auditorías porque los consideran costosos, conductas que van siempre en desmedro de la calidad de prestación al paciente.Dentro de su especialidad, está la atención de los ancianos. ¿Cómo vive esa experiencia?Dr.M.Fornarini: El médico generalista es el elemento contenedor, en lo científico con el paciente y en lo psicológico con el entorno familiar. Justamente hice un curso de medicina familiar en el Hospital Italiano. El paciente anciano necesita continuamente de la asistencia de su familia y uno es el orientador de cómo direccionar las conductas ante determinados casos. El médico que trabaja con pacientes ancianos tiene que plantearse que su tarea es de servicio y particularmente hago la medicina desde ese lugar. La familia del anciano forma parte de lo que tenemos que atender, muchas veces desde una posición de docente, explicarle hasta dónde el recurso es beneficioso y hasta dónde no, porque creo que no hay que tener encarnizamiento terapéutico. Un buen vínculo con la familia permite determinar límites y se consiguen logros importantes que ayudan a todos.Ud. habla con mucho reconocimiento por los médicos que lo formaron...Dr.M.Fornarini: Sin duda, quiero agradecer mi infinito agradecimiento a quienes me ayudaron a ser médico, aquellos que me formaron en la facultad, en la residencia, a mi profesor Dr. Lasala, al Jefe de Sala, Dr. Hugo Catalano, al Dr. Klein del Hospital Español. Y por supuesto que también a mis pacientes que han puesto su vida y su salud en mis manos.
