“El vínculo de los niños con las maestras de jardín es afectuoso”
En el mes de la madre, El Debate Pregón dialogó con las maestras jardineras del Jardín de Infantes de la Escuela Normal "Ernesto A. Bavio”, Marisa Chevasco, Miriam Astuto, María Elena Nissero (Directora), Diana Recalde (Vicedirectora) y Carla Salatino (Música), respecto a la importante labor que se realiza con los niños en cuanto a su formación y contención.
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En primer lugar, María Elena comentó: "El trabajado con los niños hoy por hoy no es un trabajo donde solo nos dedicamos a enseñar. Antes se pensaba que en la escuela solo iba a haber aprendizajes sumamente escolares, simples, y hoy también le dedicamos mucho a la parte de los valores, del afecto, las emociones, también con los chicos se habla, se expresan y les damos los tiempos, no es solo matemática, lengua, sociales y naturales, también vamos más allá, vamos a los valores, a la personalidad, a lo que los afecta, lo que les duele".Por su parte, Marisa añadió: "Teniendo en cuenta todos estos cambios sociales, vemos a diario como los chicos se manifiestan en el jardín con sus pares, con nosotros, el intercambio, es todo un cambio que viene sufriendo la sociedad y se ve reflejado en la institución y en los aprendizajes, como los debemos abordar desde otro lugar". "Apuntamos a un ser bio-psico-social, a un niño en su integridad, no solamente al aprendizaje, sino que es más amplio, a su personalidad, su espíritu, un todo. No podemos tomar a un niño separado por partes, que solo venimos a la escuela y nos dedicamos a la escolaridad, es un niño completo en su plenitud e integración", explicó María Elena.En tanto, Marisa indicó: "En este nivel la forma el trabajo ayuda, es más fácil para organizar las actividades desde ese lugar trabajando en forma global, teniendo en cuenta sus sentimientos, sus expresiones y es lo que se lleva a cabo", a lo cual María Elena agregó: "La forma de trabajar en el nivel nos permite ese tiempo, podemos trabajar y si vemos un nene triste podemos frenar la actividad y preguntarle qué le pasa, son flexibles los tiempos del jardín, podemos darnos un tiempo para hablar de ciertas cosas que en otro lugar por ahí no se habla" "El vínculo de la maestra de jardín, de la `seño´, como nos dicen ellos, es un vínculo más afectuoso. Eso, si uno mira los Lineamientos de los jardines de nivel inicial dice que el amor tiene que estar en la maestra de jardín, nos permite vincularnos desde otra manera", comentó Marisa.Consultadas por la forma de ser más activa de los niños actuales, María Elena consideró: "En Gualeguay por ahí se da más que los niños siguen jugando en las calles, se permite que lo hagan, que anden en bicicleta, tienen patios grandes, pero hay lugares que por ahí son muy chiquitos y encuentran en el jardín espacios donde pueden realizar esa actividad que en otro lugar no se puede hacer. Entonces decimos que son activos y si, es necesario que lo sean, porque en algún lugar tienen que descargar todo ese juego y todo lo que tienen que tener. El chico de antes usaba más las manos, se ensuciaba, andaba en bicicleta, jugaba a la pelota, en grupo y ahora eso pasó más a la tecnología, se nota que falta juegos con arena, con manipulación, esos juegos si por ahí el jardín no los enseña no se ven". "El juego tradicional se ha perdido, nos damos cuenta y retomamos esas actividades y trabajamos junto con la familia juegos tradicionales como para incorporarlos y volverlos a sacar a luz", explicó Marisa.En esa línea, María Elena evaluó: "Y el tiempo es distinto. Tal vez antes una mamá podía estar en su casa y estaba todo el tiempo con ellos en cambio hoy por hoy la mamá trabaja y ese tiempo cuesta compartirlo, por ahí el fin de semana se nota que salen o van al parque, pero no está ese tiempo de juego del niño en grupo, eso falta y nosotros tratamos de reforzarlo en el jardín porque uno muchas veces lo nota en la escritura, en las manos, es distinta. Por ahí saben abrir una pantalla de celular o Tablet pero no saben usar un encastre o un rompecabezas, no sabe trepar un juego, aunque no pasa eso en todos los niños".Por su parte, Carla indicó: "También se nota que necesitan ser escuchados, tienen esa ansiedad o esa necesidad que cuando vos llegás ellos te quieren contar algo y quieren que vos los escuches y les prestes atención, que es algo que antes tal vez un nene o dos en una salita te querían contar algo y ahora todos tienen esa necesidad"; a lo cual María Elena añadió: "Viendo esta necesidad del trabajo en grupo, que el nene manipule tierra, otros objetos que vemos que se ha ido perdiendo, el jardín implementó la huerta. La idea era tener una huerta en pequeños espacios, que se trabaje más lo grupal, entre todos podemos cuidar y tener como objetivo tener una plantita y cuidarla, eso también es mucho por el amor hacia los seres vivos y empezamos con esas pequeñas cosas para que ellos lo vayan incorporando".Por último, Marisa aseguró: "Es importante para formar valores, sobre todo, ese trabajo en grupo ayuda en eso, a respetar al otro, a los seres vivos y compartir en una experiencia práctica, diaria, todos los días".
