Día Internacional del Yoga
Emma Sosa: “El Yoga es una filosofía, una ciencia, un arte y una forma de vivir”
La ONU declaró al 21 de junio como el Día Internacional del Yoga. En víspera de la celebración El Debate Pregón dialogó con la profesora superior de yoga, Emma Sosa, respecto a esta milenaria disciplina.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/262/0000262863.jpg)
En primer lugar, explicó: "Cuando las cosas se hacen con amor hay una entrega y dedicación que van más allá de los intereses y del tiempo. Ese amor por el Yoga me encuentra hoy abrazando los 30 años de esta maravillosa disciplina que elegí cuando todavía era desconocida, rara, y si se quiere, hasta mal vista en este país y en Gualeguay"."El Yoga tiene sus orígenes en la antigua India. Es una palabra que proviene de la raíz sanscrita que significa unión, vínculo, reintegración. El Yoga significa parta el hindú una filosofía, una ciencia, un arte y una forma de vivir. La ciencia del Yoga comprende otros numerosos yogas que a la vez corresponden a diferentes caracteres y temperamentos, desde el que enseña a controlar el cuerpo hasta el que conduce a la consecución de la extra individualidad del hombre. Los nombres de los principales Yogas son Raja-yoga, hatha yoga, karma-yoga, Jnana-yoga, Bhakti-yoga y Mantra Yoga", indicó.Asimismo, señaló: "El hombre que adopta por ejemplo el karma-yoga realiza la unión con el yo superior a través del trabajo y de la acción. En el Jnana-yoga esto se consigue por medio del estudio y de la ciencia. El Bhakti-yoga es el sendero del amor desinteresado y de la devoción rendida. El Mantra Yoga es la ciencia de las vibraciones que prepara y condiciona al hombre para su unión con la divinidad por medio de la repetición de ciertos sonidos e invocaciones. El Raja-yoga es la forma más elevada del Yoga, es el Yoga de la conciencia. Su instrucción corrientemente comienza con el hatha yoga, que es el yoga del bienestar físico. Este hatha yoga es el que yo he estudiado, los otros yogas no son muy a propósito para la gente que vive una vida agitada en una gran ciudad, mientras que el hatha yoga, el yoga de la perfección física, encierra e implica un mensaje práctico e iluminador para el mundo agitado y nervioso de Occidente. Es un mensaje para el cuerpo, la mente y el espíritu"."La primera etapa del hatha yoga está constituida por lo que se llama Asanas, palabra que significa posturas. Enseña la respiración profunda, los ejercicios y las reglas para relajarse, para sosegarse en un abandono absoluto del cuerpo y del espíritu y las instrucciones también para las dietas alimentarias. Se refiere a nuestro cuerpo, a nuestra salud y trata a fondo todo lo que tiene que ver con ella, desde el desarrollo glandular hasta la elevación espiritual. En el hatha yoga hay distintas etapas, según el orden con que son enseñadas las etapas son posturas, control de la respiración, control del sistema nervioso, de la mente, meditación y la consecución de una iluminación que es el último grado de todos los yogas", añadió.Por otra parte, comentó: "El yoga es una ciencia viviente que ha evolucionado a lo largo de miles de años y sigue evolucionando de acuerdo con las necesidades de la humanidad. Una de las figuras más importantes de su evolución ha sido la de Swami Sivananda. Este gran maestro hindú que tuvo formación médica y como médico ejerció antes de renunciar al mundo para encarnarse en una senda espiritual. Publicó más de 300 libros, folletos y periódicos que respaldaban con la autoridad de su formación médica las enseñanzas del Yoga"."Basada en todos estos estudios, en 1957 la Dama del Yoga que fue la primera mujer en difundirlo, Indra Devi, con quien yo estudié, se trasladó hacia América y empezó en San Francisco dando clases a los artistas más conocidos y gente muy renombrada de la época. Es así que luego de difundir el Yoga en Norteamérica en 1982 se traslada e instala en Argentina donde crea la Fundación Indra Devi", finalizó.Por consultas es posible comunicarse al celular (3444) 437028, al Facebook: Yoga Emma Sosa o en J.J Parachú 130.
