Emotiva presentación de “Tan sólo un soñador”, de Tuky Carboni
La presentación de la novela “Tan solo un soñador”, de nuestra escritora Tuky Carboni, el pasado 31 de agosto, en el Club Social, fue un retorno a los ancestros, a la calma, a la ternura, el reconocimiento. Todo se conjugó para ello, la figura de Tuky, plena de humildad y dulzura; la voz familiar de Roberto Romani leyendo poesías de la autora, esas que lo llevan a diferentes momentos de su vida; las consideraciones acerca de la obra de la profesora y escritora Cristina Saluzzi, que transcribimos más adelante; las palabras del director de la Editorial de la UCU, Prof. Julio Vega; la luz tenue, la música, las voces susurrantes de labios cerrados interpretando un tema de celebración aborigen y el poema en la voz inconfundible del Sr. Héctor Faure, todo esto constituyó un acto diferente, emotivo.
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Celebramos esta nueva obra de nuestra querida Tuky y el privilegio de compartir con ella momentos inolvidables, esos que enriquecen el alma y nos abrazan con ternura, experiencias imborrables e insustituibles que atesoran los sentimientos y forman parte de la cultura general que nos va moldeando.Consideraciones de la Prof. Cristina Saluzzi acerca de la novela(fragmento)Los escritores, desde todos los tiempos, reiteran en su obra la idea del Paraíso plasmada según su cosmovisión.Cuando leí "Tan solo un soñador", ingresé con Tuky a su paraíso, que ubica en Gualeguay, pero que se constituye como tal cuando la naturaleza generosa está habitada por los pueblos originarios, particularmente charrúas, con su belleza verdadera, su lealtad, su respeto y su disfrute de vivir y amar.Acomoda sus vidas a esa sensación fresca y primera de la bondad y belleza que leímos en los cuentos tradicionales. La autora continúa fiel al compromiso del rescate de la historia ancestral de su pueblo desde ella misma, que declara al presentar los cuentos de "La infancia está llamando", libro de lectura deliciosa.Leí casi simultáneamente a esta nueva novela de Tuky, un libro también maravilloso, "El Africano", del francés Le Clezio, Premio Nobel 2008, y me encantó sentir una coincidencia notable entre los dos: Le Clezio describe también su paraíso, al llegar desde Niza a África, donde encuentra en el paisaje y su pueblo primitivo, la misma verdad y belleza que deslumbran a nuestra escritora en el Gualeguay de sus ancestros.Me hace pensar que la decepción y el hastío que suelen producir las actuales construcciones sociales tan desiguales y deficitarias, disparan la idealización de las sociedades iniciales de la humanidad, suponiéndolas como a la niñez, más frescas, honestas y puras.Todo esto y más sentí durante mi lectura de la vida intensa y maravillosa de Francisco Méndez, padre del tatarabuelo paterno de Tuky Carboni, español que origina una descendencia entrerriana, tan afortunado el hombre, que habiéndose ido de este mundo hace más de cien años, hoy, en 2018, es abrazado en palabras por un familiar que nos lo presenta amorosa y orgullosamente en "Tan sólo un soñador".
