Cultura Emprendedora
Emprendedores con propósito, los nuevos millonarios humildes
Existen dos tipos de emprendedores. Los que emprenden para alcanzar o sostener un modelo de vida y los que emprenden para generar impacto. Los del primer grupo, buscan hacer negocios que se repaguen lo antes posible, distribuir la mayor cantidad de dividendos para invertir en bienes, en su patrimonio, en el estilo de vida. No tiene nada de malo, de hecho, el 90 % de los empresarios argentinos pertenecen a este tipo. Es una de las premisas del capitalismo, los incentivos económicos movilizan a la inversión, la inversión dinamiza la economía y de esa manera se genera empleo y se sostiene un sistema económico.
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Pero hay otro grupo, con otras aspiraciones. Hoy es un porcentaje mínimo, pero la tendencia crece, sobre todo en los millenials, que ya están creando empresas de alto impacto. Estos emprendedores tienen una característica común, que los diferencia de la mayoría emprendedora. Tienen un propósito. ¿Pero qué significa esto? Bueno, en principio significa que no los moviliza el incentivo económico, la posibilidad de hacerse millonarios con su emprendimiento. Es decir, la idea de hacer dinero está, como una necesidad ineludible, pero no es el leimotiv. Un propósito es algo más, es crear una empresa que genere impacto en la comunidad, es perseguir un objetivo, que puede tener relación o no con el negocio principal, pero que de alguna manera se convierte en un desafío mucho mas motivador que solo pensar en aumentar la cuenta bancaria.Qué paradoja. Resulta que este tipo de emprendedores, que representan un porcentaje mínimo, terminan por ser multimillonarios, creando unicornios y empresas de alto impacto, sin perseguir enriquecerse, al menos como premisa principal. Otra característica de este tipo de emprendedores es que tienen estilos de vida sencillos, lejos de la ostentación y el lujo. Uno de los que inició esta tendencia fue Steve JOBS. Nunca salió a la luz alguna foto en un lujoso yate, o en la puerta de una mansión a bordo de un lamborghini.Esta semana, Mark Zuckerberg, el multimillonario dueño de Facebook, Whatsapp e Instagram inicio un video en vivo en la plataforma de Facebook Live, en donde se lo veía en su humilde casa de Palo Alto, California, preparando una barbacoa junto a su mujer. Al mismo tiempo dedicó unos minutos a interactuar con los "televidentes" que le hicieron de todo tipo de preguntas las cuales respondió con una amabilidad y una humildad únicas.En Argentina, es muy común ver a Marcos Galperin, Guibert Englebienne, Martin Migoya o Alex Oxenford en cada una de las ediciones de Endeavor, la organización de promoción emprendedora más grande del mundo. Son los dueños de los unicornios argentinos: Mercado libre, Globant, OLX y están totalmente predispuestos a involucrarse para inspirar emprendedores en todo el país. Si uno los googlea, aparecen más imágenes dando charlas en ámbitos de promoción emprendedora que ostentando bienes y riqueza.Así es la vida de los nuevos emprendedores de alto impacto, tipos comunes, que se vuelven millonarios, pero que siguen siendo tipos comunes. No los moviliza el dinero, sino un propósito. Paradójicamente, esa cualidad los ha vuelto ricos, en todo sentido.ImpulsarteCultura EmprendoraGualeguay
