En accidente doméstico, falleció ahogado un niño de 14 meses
Un niño de 14 meses, murió ahogado –asfixia por inmersión- al caer dentro de un balde de 20 litros en el patio de su casa. El pequeño se encontraba jugando y, al parecer, un juguete cayó dentro del balde y, quiso recuperarlo metiéndose de cabeza al interior del recipiente, con lo cual no pudo salir por sus propios medios.
Desde la Jefatura Departamental de Policía, se informó que "transcurría la pesada tarde del miércoles, cuando la tragedia invadió nuestra tarea, al tomar conocimiento del deceso de una criatura en un hecho confuso por las primeras informaciones que llegaron a la autoridad policial y que rápidamente motivo la intervención policial, por lo que miembros de Comisaría Primera se apersonan -18,40 horas- en el Hospital San Antonio, en razón que había ingresado a la sala de guardia un niño sin signos vitales, el cual fue trasladado de manera urgente por su madre María como consecuencia que habría sufrido un fatal accidente doméstico. De inmediato se activaron todos los conocimientos profesionales de los facultativos que asistieron al pequeño, pero lamentablemente para la desesperada progenitora, los esfuerzos médicos no fueron suficientes al tratar de reanimarlo, puesto que ingreso al nosocomio ya sin vida. La congoja que provoca de un hecho de estas características no tiene límites emocionales por la profunda tristeza que ocasiona en el entorno íntimo del menor, como así también en todos los ciudadanos que ante el conocimiento del suceso están de luto, puesto que esta precoz vida que se pierde no tiene otra explicación sensata que la fatalidad humana que suele golpearnos tan fuerte como este inexplicable deceso. El desenlace fatídico ocurrió cuando el menor Atilio Daniel Savignon de 14 meses de edad, se encontraba en su domicilio de Calle Matorras 272, junto a su mamá y sus dos hermanos de 13 y 15 años, quienes estaban mirando televisión, momentos que su madre estaba al cuidado del pequeño, mientras recorrían diversos sectores de la vivienda, especialmente en la parte externa del mismo, cuando en un momento determinado mientras la criatura estaba jugando en el patio, es dejado solo por quien le dio su existencia, la cual por unos instantes se dedicó a realizar quehaceres domésticos, perdiéndolo de vista, pero al pretender contactarlo nuevamente, lo descubre dentro de un balde de plástico con capacidad para veinte litros, que contenía agua en su interior, ya que era utilizado para acumular el vital elemento para la esencia humana, el cual estaba depositado en un pasillo del inmueble debajo de una canilla.Aparentemente el niño estaba jugando con un juguete -autito- el cual se le habría caído dentro del citado recipiente, y en su inocente intención de recuperarlo mete su cuerpo deslizándose hasta el fondo, no teniendo ninguna posibilidad propia de salir, ya que quedo inmovilizado con sus piernas hacia arriba, pereciendo por asfixia por inmersión, a pesar del desesperado intento de socorro de su madre, que había entrado en una crisis nerviosa y de un ocasional automovilista que ante el pedido de socorro, detuvo su marcha e intento reanimarlo, para luego trasladarlo al establecimiento de salud, donde se confirmó lo que nadie quería que jamás sucediera y que la comunidad gualeya lamenta desde lo más íntimo de su corazón.
