En Espacios, Gustavo Tamaño presentó su libro “El sabor de la derrota”
El lunes, en la sede de Espacios Gualeguay, el Coronel Gustavo Tamaño, veterano de la Guerra de Malvinas, presentó su trabajo literario “El sabor de la derrota”, en el marco del ciclo de conferencias y charlas que ha organizado la institución intermedia local. Un nutrido auditorio compartió junto al militar, su experiencia en el conflicto bélico de 1982. Tamaño nació en Curuzú Cuatiá, es Coronel de Caballería y, durante la Guerra de Malvinas, participó siendo subteniente y cumpliendo tareas en el Destacamento de Exploración de Caballería Blindada con asiento en Esquel.
En contacto con EL DEBATE-PREGON, Tamaño explicó aspectos del libro "El sabor de la guerra" y señaló que "con este libro busqué narrar mi experiencia y vivencias durante la Guerra, relatar en carne propia y en forma personal, cómo viví el conflicto con el Reino Unido y, tratar de transmitir a los lectores esas sensaciones". Asimismo, al autodefinirse, Tamaño indicó que "actualmente soy Coronel de Caballería del Estado Mayor del Ejército, en aquel tiempo era un joven de 25 años, subteniente de Caballería que fue a las Islas, a cargo de un pequeño grupo blindado. Nací en Corrientes pero con apellido bien entrerriano que vivió una guerra que no esperaba. En ese momento revistaba en Esquel, en un Regimiento histórico para Gualeguay ya que se trataba del 3 de Caballería y que en aquel momento se llamaba Destacamento de Exploración de Caballería Blindado 181 pero mantenía el C3; una hermosa unidad que se encontraba en plena Cordillera de Los Andes; era mi tercer año en ese lugar. Junto a otro colega, tuvimos que concurrir el 5 de abril a Comodoro Rivadavia, con ocho equipos blindados de Esquel; el día 9 de abril ya estábamos en las Islas Malvinas", indicó. En ese sentido, Tamaño remarcó que "la experiencia de la guerra es una situación límite, traumática y, para el caso de los oficiales, la responsabilidad de mando es enorme porque todos esos hombres que uno tiene a su cargo, por más mínima que sea la organización, lo están mirando a uno y esperando que los guíe y conduzca. Muchos familiares al regreso al continente no dejaron de resaltar que los habíamos llevado con vida y, en gran parte de los casos, los trajimos con vida. En esas situaciones extremas -agregó- es donde el hombre más se acerca a su Dios y, en particular en la zona donde estábamos como una Isla; esto lo resalto en el libro porque el único vínculo con el continente era el apoyo aéreo por tratarse de un conflicto aeronaval; para quienes estábamos acostumbrados a maniobras terrestres; por lo tanto, para las fuerzas terrestres, todo quedaba supeditado al teatro de operaciones aeronaval", explicó. Al ser consultado sobre su regreso al continente, Tamaño aseguró que "en mi caso particular, fui herido el 12 de junio, regresé el 13 de junio y puedo decir que terminé una guerra y empezaba otra; en primer término por el hecho de recuperarme de mis heridas que me llevó un tiempo bastante largo y luego, reinsertarme en la vida militar y en las tareas cotidianas. Fue un proceso muy complicado pero pude recuperarme y avanzando en otros campos; lo de la Guerra de Malvinas fue una anécdota importante pero una anécdota y con la cual convivo en paz. Actualmente -comentó- resido en Buenos Aires y sigo prestando servicios en la Secretaría general del Ejército como Presidente de la Fundación "Soldados", explicó finalmente.
