Dr. Julio Roberto Cabrera
“Esto no puede volver a sucederle a ninguna familia de Gualeguay”
Con el abogado Julio “Toti” Cabrera, a casi un mes del violento asalto que lo tuvo a él y su familia como protagonistas de una pesadilla. Poco, muy poco se ha avanzado en la investigación policial y judicial. En esta nota con SEGUNDA SECCION, Cabrera se refirió al “después”, al trauma que quedó en esos hechos signados por la violencia; a la contención de su familia y seres queridos, a lo que se hizo, lo que no se hizo y lo que puede hacerse en pos de prevenir este tipo de delitos.
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A casi un mes del hecho que lo tuvo como principal protagonista junto a su familia, ¿qué sensaciones tiene de la realidad y todo lo que ha dejado la investigación policial-judicial hasta el momento?-Cabrera: Quienes sufrimos este tipo de hechos, el tiempo transcurre más lento de lo que realmente uno desearía; inconscientemente, me parece que fue ayer. Tratamos de superarlo. Por consejo profesional, lo conversamos todos los días en el grupo familiar. Dicen que es una forma de procesarlo más rápido y así evitar alguna repercusión en el futuro, especialmente en los chicos. Me preguntas acerca de la investigación policial. A la fecha te puedo decir que no hay nada de nada. No se ha logrado un solo elemento de cargo que vincule a alguna persona con el hecho. Honestamente, no soy optimista. Pero, nobleza obliga, quiero aclarar que no puedo cargar toda la responsabilidad en la fuerza policial, estoy absolutamente convencido que la reforma al sistema procesal penal, no ha servido absolutamente para nada, o mejor dicho, ha servido para una sola cosa: incrementar el staff de funcionarios y empleados judiciales. Se tiene tendencia a decir que "todo tiempo pasado fue mejor", pero cuando veo investigaciones como la que se está llevando a cabo en mi caso, no puedo dejar de recordar jueces penales como el Dr. Edgardo Garibotti, que con setecientas u ochocientas causas anuales, una sola Secretaría y un puñado de empleados, llevaban a cabo impecables investigaciones, con reconocimiento en toda la órbita de la Provincia. En cuanto a la Policía, creo, o mejor dicho, estoy convencido, que se requiere un mayor profesionalismo; pero ello solo puede lograrse con mejores remuneraciones, dotándolos de tecnología para combatir el delito, pues en definitiva, es la única forma de llevar a cabo una buena tarea. Pero no debemos soslayar que otro dato relevante es que los Jefes de Policía Departamentales y los Jefes de Investigaciones, una vez que comienzan a adquirir un conocimiento acabado del mapa delictivo de la ciudad, si no son trasladados, son pasados a retiro, llegando uno nuevo que debe arrancar de cero y esto afecta el correcto accionar policial. Es indispensable la intervención del Poder político; las autoridades policiales deben tener un control más cercano, de mayor inmediatez de parte de la clase dirigente. Porque no me cabe ninguna duda que el Jefe Provincial de Policía solo conoce acerca de los delitos que se cometen en las grandes ciudades, como Paraná o Concordia, pero no así de lo que ocurre en el interior de la Provincia.¿Con qué impresiones se queda en todo este tiempo transcurrido?, ¿Impotencia, rabia, malestar, enojo?-Cabrera: Te confieso que me he quedado con todas esas impresiones juntas. Hay momentos donde siento una gran impotencia. Todos los días se escuchan nuevos hechos de gravedad que suceden en la ciudad. Me pasó a mí y a mi familia, y probablemente por ello, ha tenido repercusión en los medios. Pero no debe ser así. Se le debe dar la misma trascendencia al trabajador que sufre un robo, al estudiante víctima de un hecho delictivo, etc. Y esa trascendencia que cada hecho debe tener, no sé si servirá para esclarecerlos, pero sin dudas, nos permitirá encontrarnos en una sociedad más unida y solidaria aún.-¿Hubo contención desde y hacia su familia tras el impacto violento de lo que significó el brutal asalto?-Cabrera: En primer lugar, la contención la encontramos en el grupo familiar, reuniéndonos y hablándolo. Te digo que no es una circunstancia sencilla de superar para un adolescente ver a sus padres maniatados, golpeados y siendo apuntados con un revólver en la cabeza...A mucha gente que me pregunta siempre les digo que, una cosa es contarlo y otra muy distinta, haberlo vivido.Las entidades colegas y afines, ¿fueron solidarios y hubo acompañamiento en ese momento y ahora?-Cabrera: En cuanto al acompañamiento, debo decirte que tanto mi familia como yo, estamos eternamente agradecidos a la solidaridad que tanta gente nos ha brindado. Apenas conocida la noticia, colegas, amigos, familiares y medios de comunicación se hicieron presentes en nuestra casa expresándonos su solidaridad.Recibimos la solidaridad del Colegio de Abogados, de clubes deportivos, del Presidente Municipal, así que aprovecho esta oportunidad que me das para agradecerles nuevamente el gesto.¿Cómo se vive con el después?, ¿miedo, desconfianza? ¿Qué análisis se hace desde el relato en primera persona de lo que sucedió?-Cabrera: Personalmente, no puedo hablar de miedo, no podría vivir yo ni mi familia en esas condiciones. No podemos transcurrir el resto de nuestras vidas temiéndole a todo, con esa sensación. Sería frustrante para todos nosotros.Pero sí tengo bien claro que esto no puede volver a sucederle a ninguna familia de Gualeguay.¿Cuál es el mensaje a la comunidad desde su lugar, como vecino y profesional de esta ciudad?-Cabrera: No me resulta sencillo encontrar una respuesta a tu pregunta, pero entiendo que, la respuesta debe provenir de quienes detentan lugares de decisión. Debemos exigirle a los poderes del Estado medidas tendientes a profesionalizar la prevención y persecución del delito, dotándolos de los medios que les permitan desarrollar debidamente las investigaciones de cada caso.Creo que se impone una reforma al procedimiento penal. Esta reforma ha sido pergeñada desde lo conceptual, pero no se ha dotado al sistema de los recursos necesarios para un funcionamiento adecuado. Los resultados están a la vista.
