80º Aniversario de “Joyería Reynoso”
“Estoy muy feliz de haber podido festejar el 80º Aniversario de la joyería que inició mi padre”
El pasado 18 de octubre cumplió 80 años la Joyería Reynoso, un negocio reconocido y tradicional de Gualeguay que fuera fundado por don Luis Reynoso en 1837 y que ahora está a cargo de su hija Silvia Elena quien se siente muy feliz de seguir al frente de este rubro que amaba su padre y por el que ella tiene especial dedicación. “Segunda Sección” conversó con Silvia Elena Reynoso quien con mucha emoción recorrió la historia de la joyería.
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S. E. Reynoso comenzó diciéndonos: "Mi papá se crió en la relojería de don Arturo Onofrio Sanguinetti, que estaba en la esquina de San Antonio y J.J. Parachú, donde actualmente hay una iglesia. Desde chico, mi padre lustraba los zapatos en la peluquería de Barroetaveña, entonces a todos les pedía que le avisaran si sabían de otro trabajo, en lo posible con casa. El chofer de don Pancho Barroetaveña le consiguió como peón en lo Sanguinetti; allí hacía la tarea de limpieza.""Este señor Sanguinetti no tenía hijos, sólo una sobrina, así que lo adoptó y quería que fuera a la escuela, pero no a la nocturna porque no le gustaba el ambiente", continuó Silvia Elena, para luego agregar: "Ante esto, don Sanguinetti le dio conocimientos y el oficio de relojero. Cuando muere, queda a cargo mi papá y la sobrina del dueño; ahí estuvo más de 20 años. A todo esto papá ya se había casado con la Sra. Zulema Falher, su primera esposa y su suegro le dio un lugar muy pequeño en parte de la esquina de lo que es hoy Puerto Barriles. Allí estuvo alrededor de un año."Más adelante nos comenta del local que ocupa en calle San Antonio: "Papá conoce al arquitecto Perrotta que hizo la casa de los Cosso y el local en que estamos hoy. Se lo ofreció para que lo pagara en cuotas porque sabía que era un hombre honesto. Es así que se mudó y abrió el local el 18 de octubre de 1937, fecha cercana al Día de la Madre. Como él conocía a todos los proveedores, estos le dieron mercadería para que lo abasteciera. En esa época era todo oro. Mi papá fue representante de las marcas Omega, Seiko, Certina, Citizen y tenía hermosas joyas de oro. Recuerdo que las señoras hacían cola en los aniversarios porque hacía descuentos muy importantes."Luego Silvia Elena nos comenta de la familia: "Mi padre tuvo 5 hijos de su primer matrimonio, de los cuales dos varones fallecieron, uno al nacer y el otro a los 8 años, y mis hermanas, Haydée (Negra), Eleatriz y Rosa que eran mellizas. De ella, falleció Eleatriz. Mi padre quedó viudo y después de 15 años conoce a mi mamá que estaba de pensionista en la casa de don Bartolomé y doña Dominga Badaracco. Es así que se pusieron de novio, se casaron en el año 1972; cuando mamá tenía 37 años y papá 69, nací yo en el año 1974." "La joyería siguió y con el tiempo empezó a surgir el oro combinado con plata, pero mi papá era más tradicional, incluso no quería embellecer el local porque qué iba a pensar el paisano, que las cosas iban a estar más caras.""Papá me formó en el rubro idealporque a mí me encantay cuando a uno le gusta todo es más fácil."Silvia Elena se refiere luego a su trayectoria en la joyería: "Yo trabajé al lado de papá desde chica, a veces renegaba un poco porque salían todas mis amigas y yo no podía, pero me gustaba ese trabajo. Papá me formó en el rubro ideal porque a mí me encanta y cuando a uno le gusta todo es más fácil. Soy una agradecida de papá y a mamá, ella siguió con la atención al público, pero su carácter era más parco.""Cuando papá ya era muy viejito me había ido a estudiar hemoterapia, año `94 y en el `95 le da un infarto. Ahí es como recapacité sabiendo que el negocio iba a quedar para mí y necesitaba atención, aunque aún permanecían los dos. A todo esto, cuando cumplió los 80 y su salud no era buena, quería dejar todo arreglado, entonces nos donó a cada hija una casa, las joyas repartidas por igual. No quería dividir el local, sino darle el dinero a mis hermanas, y así no desprenderse de algo que le había tenido siempre, pero finalmente los separó", nos dice Silvia.Más adelante, Silvia Elena nos habla del nuevo local: "Ahí arrancamos en un local más chico. Papá siempre me enseñó a ser honesta, a que el cliente siempre tiene la razón y la entrega de bonos obsequio que a la gente le gusta tanto, sigo con esa tradición. Cuando él falleció en el año 2000, me hice cargo y empecé a traer novedades, marcas exclusivas, tanto de relojería, como de joyería. Hice el curso de joyería y de grabado, de soldadura, aunque no lo terminé porque quedé embarazada de mellizos. Más allá de las ventas, se trabaja mucho con las composturas y diseños exclusivos. Me encanta ese rubro; es decir que lo dibujo y luego lo mando a hacer. De relojería tengo la representación de las grandes marcas que siempre nos ayudan.""Es fundamental la buena atención,siempre con una sonrisa y buena disposición."Luego se refiere a sus colaboradores: "Mi esposo me ayuda, le enseñé un poco de relojería y le gusta. Aparte agradezco a las chicas que he tenido en la joyería porque uno le pone todo, pero si no tenés chicas con buena presencia y atención, el cliente se molesta y no va. Es fundamental la buena atención, siempre con una sonrisa y buena disposición. Uno es la cabeza, porque compra, conoce del tema, pero el logro es en conjunto con las empleadas.La respuesta de la gente es fantástica; yo no soy de acordarme de los nombres, sí de las caras y siempre va gente nueva, diferente, aparte de las clientas. Uno se siente bien porque a uno lo elige el que siempre fue cliente, y el que no, entra, pregunta y vuelve."Con mucho orgullo comenta acerca de las modificaciones que realizó: "Yo le di otro aspecto al local, a la joyería en sí, con más luz, mejor distribuido, y pienso que lo lindo no es caro, es saber exponerlo. Hice un curso de marketing y ahí aprendí cómo exhibir la mercadería. Las vidrieras las hacemos nosotros, particularmente me encanta esa tarea. Una vez le dije a un empleado municipal que tendrían que incentivar el arreglo de las vidrieras para que Gualeguay se vea más lindo, más atractivo, con más vida. Recuerdo que en una Navidad se hizo un concurso de arreglos de vidrieras con un premio especial y fue algo que llamó la atención y quedó llamativo. Yo siempre la estoy arreglando de acuerdo con las festividades, las temporadas, los detalles de cada momento y eso a la gente le gusta." Y agrega: "Antes era Casa Reynoso, como se los denominaba antes a los negocios como Casa Bisso, Casa Los Vascos, Casa Baez; me costó cambiar el logo y ponerle Joyería Reynoso. Al logo me lo hizo Caio Figueroa.""Por otro lado y para ordenar la mercadería, hace 14 años abrimos "Perica" y hace 7 años que abrimos en Galarza porque la gente de allá nos pedía que abriéramos un local que lo atienden dos chicas de allá, Mirta y Mabel. A mí me encanta, pero a veces es difícil ocuparse de tantos negocios, más en diferentes ciudades", nos comenta."Para finalizar, Silvia Elena con mucha alegría dice: "•El día del aniversario lo pasamos muy lindo, se acercaron clientes, amigos de siempre y pudimos festejarlo en familia. Estoy feliz de haber celebrado los 80 años de la joyería; me hubiera gustado que papá y mamá estuvieran, pero él era muy mayor y mamá falleció hace poquito y en algo vivió este año aniversario."
