Evadieron varios controles; cuatro detenidos por resistencia a la autoridad y daños
Cuatro sujetos –uno de ellos un menor de edad- fueron identificados y demorados en la sede policial tras una alocada carrera emprendida en un vehículo que puso en peligro la integridad de sus propios ocupantes y de terceros.
De acuerdo al informe policial, "durante el fin de semana dos suboficiales que se encontraban de atenta recorrida por la zona céntrica, al ir circulando por calle San Antonio Norte, entre sus similares J.J. Castares y Coronel Correa fueron alertados por fuertes ruidos de frenadas y aceleradas de un vehículo, -de esos que el ciudadano promedio que sale con su familia a pasar un momento ameno de distracción, hace que terminen yéndose a su casa por lo peligroso y molesto que les resulta-, bullicio que al observar hacia atrás alcanzan a divisar que provenían de un automóvil Fiat Uno de color rojo, que se les acercaba a gran velocidad cuyo conductor pensaba que se encontraba en una pista de carreras, recordando a su vez que durante todo el día se habían recibido todo tipo de alertas de vecinos de distintos puntos de la ciudad haciendo referencia a un automóvil de las mismas características que había mantenido esa alocada actitud durante todo el día, presumiendo que podría tratarse del mismo que tenían ante sus ojos.De inmediato atentos a mantener el orden en la calle, los funcionarios se detienen a un costado solicitando al conductor que hiciera lo propio haciéndole las señas correspondientes, control que el velocista pasó como venía, haciendo caso omiso a la autoridad policial, sumándole aun mas irresponsabilidad ya que para la fuga efectúa una maniobra brusca, tirándole el auto encima a los uniformados, aunque por fortuna de Dios, no logra colisionarlos si dañar el móvil policial en su parte trasera derecha.Habiendo zafado el control, continúa con la sumatoria de infracciones ya que mostrando un total desprecio no solo por la vida de los hombres de ley y la de ellos mismos, pasó el semáforo en rojo y salieron a gran velocidad sin importarle el resto de los ocasionales y ajenos transeúntes.Con la huída en pleno, los suboficiales subieron rápidamente al móvil saliendo en persecución de los fugitivos, dando aviso inmediato a la sala de comunicaciones para alertar al resto del personal que se encontraba en calle, a su vez que se brindan todas las características posibles del vehículo y ubicación al momento.Entre locas maniobras y bruscas aceleradas llegan hasta Antártida Argentina, donde doblan comenzando una serie de Zigzag entre calles, sin disminuir la velocidad en ningún momento y haciendo caso omiso a las advertencias lumínicas y sonoras emitidas que le solicitaban detenerse antes que pudieran protagonizar alguna tragedia. Así fueron evadiendo además todas las barricas montadas por el resto de los móviles que intentaban parar esta absurda carrera contra la muerte, incluso circulando en calles muy transitadas y en contra mano, donde el resto de los transeúntes debían esquivarlos para no ser atropellados por este loco al volante. A esta altura ya se había sumado el personal de Guardia Urbana y el de Transito Municipal, quienes colaboraron activamente con los hombres de azul, como lo han hecho en reiteradas oportunidades.Con el paso de los minutos y al ver que la intención de estos no era detenerse por el contrario cada vez circulaban a más rápida velocidad, y con único fin de que algún inocente y ajeno a esta locura pudiera resultar lesionado o algo mucho peor, ya que la situación daba para cualquier cosa previo evaluar el lugar efectúan algunos disparos intimidatorios con la escopeta sobre el vehículo, logrando que por fin al llegar a calle Villaguay a la altura del doscientos, detengan la marcha del automóvil, y uno de sus ocupantes baje rápidamente ingresando a una vivienda allí ubicada, logrando bajar a los restantes y reducirlos, aunque si bien el conductor que fue el que huyó metiéndose en la vivienda y luego mediante los techos linderos, ya está plenamente identificado y a la espera de la resolución judicial.Es en ese momento que se hacen presentes en el lugar el personal del G.E.P.E.R. y el resto de los móviles del comando radioeléctrico a cargo del Señor Jefe de la División Operaciones y Seguridad.Ya con la situación controlada se dio aviso a la fiscalía en turno a cargo del Dr. Agustín Gianini, quien dispuso el traslado inmediato a Jefatura para su correcta identificación y posterior alojamiento en los calabozos a disposición de la causa investigada.Con los trámites identificatorios de rigor, surgió que se trataba de Ariel (37), Damián (20), Oscar (37) y un menor de 14 años, que fue entregado a sus progenitores mientras que los adultos quedaron alojados en esta donde podrán reflexionar sobre la locura que protagonizaron.
