2018- Año del 50º Aniversario de la Capilla Santa
Fruto la fe y el entusiasmo que despertó en nuestra ciudad la gran Misión de1961
En el presente año, la Capilla y Centro Santa Rosa están celebrando sus 50 años de su creación, la que surgió por el entusiasmo y la fe que despertó la gran Misión del año 1961. En la tarde de ayer sábado, se conmemoró el Día de la Santa Patrona, que fue el pasado jueves 30 de agosto, a la vez que se celebró el 50º Aniversario de la capilla con el descubrimiento de una placa, de un mural de la Santa y la bendición de las mismas. Sobre la creación del Centro y de la Capilla, nos comenta una de sus grandes colaboradoras, la Sra. Chela Sciutto de Ríos.
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"En este año 2018 la capilla Santa Rosa de la nuestra está cumpliendo su cincuentenario. Nos cuenta Chela Sciutto de Ríos que, allá por fin del año 1959 y todo 1960, se comenzó a preparar una gran misión en esta ciudad bajo la dirección del Párroco de aquel entonces P. Manuel Peralta, el Vicario Francisco Magnano (Pancho) y otros sacerdotes. Se convocó a mucha gente, de las cuales todos respondieron al llamado; se trataba de gente con mucha devoción. En la casa de Celia Alarcón Canti, el Padre Pancho dio directivas a practicar; yo tenía en ese entonces sólo 13 años", comenta Chela Sciutto, para luego continuar: "Se formaron grupos por sectores. Cada uno de los grupos se iba a evangelizar para estar preparados para abril del año `61 en que se realizaría de la misión"."Recuerdo que nuestro grupo, yo como oyente, íbamos al barrio Tiro Federal donde se daba catecismo a grandes y chicos, se preparaba para los bautismos, confirmaciones y se realizaron muchos casamientos de parejas estables de personas adultas", nos dice Chela."Arribaron más de 20 misioneros a la ciudad que se hospedaron en distintas casas de familias, de dos en dos como los apóstoles. El pueblo los recibió con algarabía; todo estaba muy bien preparado. En lo que más hacían hincapié estos sacerdotes fue en la necesidad de fundar capillas y centros de evangelización. Dos de estos misioneros se hospedaron en la casa de don José Luizzi y doña Rosa Lombardo que vivían frente a la Escuela Técnica N° 1. Es así que en la casa de don José y doña Rosa nació la idea de fundar una capilla para lo cual él donaría el terreno donde actualmente está el Club Libertad, que era de su propiedad y que él lo había cedido como préstamo. Esa capilla sería en honor a Santa Rosa de la cual llevaría el nombre de su esposa. Cuando se retiraron los misioneros, quedaron sus ideas y propósitos a cargo del P. Peralta y Celia Alarcón como responsable del Centro", recuerda Chela.Luego Chela S. de Ríos sigue rememorando: "Cuando don José Luizzi le pide el terreno al Club Libertad, los socios le proponen comprarlo y se realiza el negocio. Enseguida decide donar el predio donde hoy se levanta la Capilla y el Centro Santa Rosa, pero en ese momento estaba ocupada por una indigente, a quien, al poco tiempo, se le consigue una casa en Barrio 25 de Mayo. Ya solucionado este todo, se levanta la Capilla Santa Rosa el día 4 de enero de 1968, quedando a cargo de la catequesis Celia Alarcón quien fallece en 1987"En cuanto a las actividades que se realizaban, nos comenta: "Además del catecismo, se realizaban misas dos veces por mes, se realizaban las fiestas patronales en honor a nuestra Santa, se hacían pesebre vivientes. Recuerdo que uno lo realizamos con animales vivos en el Centro de Educación Física, algo inolvidable, hermoso. Fue muy fructífera la evangelización, sobre todo para la gente de ese barrio y hasta tenemos el orgullo de que uno de esos niños que fue a las clases, el padre Héctor Albarracín, hoy vicario de parroquia San Antonio, y no estoy bien segura, pero creo que también fue el P. Panchi Lucardi"."En agosto de 1987 me convoca el P. Marcos para que quedara a cargo de la capilla. Se inicia una nueva etapa, nuevas compañeras, poca experiencia, pero gran devoción al Señor y a la Virgen. Llegamos a tener 120 alumnos de catequesis a cargo de un grupo de catequistas extraordinarias que le trasmitían la fe a los niños con verdadera vocación. Pero la capilla quedaba chica, el techo es un poco bajo y surge la idea de hacer el salón contiguo, donde hoy está el templo. Para realizar esta obra se llevaron adelante peñas; recuerdo que el padre Jorge cantaba para animarlas y gracias a la colaboración de los niños, sus padres, todos los vecinos, autoridades y empleados municipales, la Escuela Técnica N° 1 cuyo director era el Sr. Barbisán, medios de comunicación y, fundamentalmente a la ayuda de Dios, se levantó el salón", recuerda Chela."Estuve 31 años como coordinadora del Centro y la Capilla; hoy, ya me he retirado, pero sigo muy ligada por el cariño y la fe. En este momento está a cargo el Sr. Fabián Gómez y nuevos colaboradores", agrega Chela S. de Ríos, para continuar: "Agradezco mucho a mi esposo que siempre me acompañó en la tarea y en dedicación al Señor, a nuestros asesores, a don José y doña Rosa por su inmensa generosidad; a Celia Alarcón y a todos los que colaboraron en las distintas etapas de construcción de la capilla y del salón". "Para finalizar expresa: "Tenemos muy pocos sacerdotes, por lo que invito a todos, y fundamentalmente a los jóvenes a que se acerquen a Dios, a las capillas, que se unan en la fe y sean verdaderos apóstoles, llevando la Palabra de Dios a todos los rincones de la ciudad y del mundo. ¡Gracias al Señor y a la Virgen por la protección!Santa Rosa de Lima, Patrona de América y de la Independencia ArgentinaSanta Rosa de Lima nació en Lima el 30 de abril de 1586, y fue bautizada con el nombre de Isabel Flores de Oliva. Sus padres fueron Gaspar Flores (soldado español) y María de Oliva (costurera indígena). Desde pequeña sintió una fuerte vocación religiosa, por lo que oraba y ayunaba con frecuencia. A los diez años se trasladó con su familia a Quives (sierra de Lima), y allí recibió el sacramento de la confirmación de Santo Toribio de Mogrovejo. A los 15 años regresó a Lima, y a los 20 se hizo Terciaria del Convento de Santo Domingo. Fue devota de Santa Catalina de Siena, y así como ella, mortificaba su cuerpo con castigos y penitencias. En su casa bordaba hermosas prendas para su venta, siempre cantando para Dios, la Virgen María y el Niño Jesús. También acudía a los hospitales para atender a los pacientes. Falleció en Lima el 24 de agosto de 1617, al parecer por una tuberculosis. Fue canonizada en 1671 por el papa Clemente X, convirtiéndose así en la primera santa de América. Sus restos reposan en la Iglesia de Santo Domingo, en el Centro de Lima.El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones.El Congreso de Tucumán decidió poner esa independencia, declarada en momentos difíciles por los graves contratiempos que sufrían nuestras armas en las provincias norteñas y por las enormes dificultades que debería afrontar el ejército que se alistaba en Cuyo, bajo el patronazgo de Santa Rosa de Lima.
