Habría diferencias en el seno del bloque del FpV
El bloque de concejales del Frente para la Victoria no pasa por su mejor momento desde el inicio de esta gestión. A los duros cuestionamientos de las “pintadas” en la escuela Técnica Nº 1 y a los planteos relacionados con diversos proyectos que han generado malestar en distintos sectores intermedios; habría concejales del “errismo” que comenzaron a cuestionarse hacia dentro de la propia bancada, qué actitudes adoptar en el recinto.
Hubo encontronazos internos tras aquella postura del oficialismo de no recibir a entidades intermedias tales como el Radio Club Gualeguay, entidad que finalmente no pudo sesionar en su propia oficina de calle Irigoyen. Varios intentos en el Concejo fracasaron y, en ese sentido, hubo opiniones internas del bloque del FpV que quedaron sin resolver. Semanas más acá, las "pintadas" en el edificio de la Escuela Técnica cayó como "baldazo" de agua fría en el seno del bloque y, aunque aparezcan para las cámaras como un grupo homogéneo y consolidado; ya habría al menos uno de los concejales que no estaría participando de las reuniones de bloque. Otro planteo que siguió fue el de la venta de bebidas alcohólicas a cargo de kiosqueros de nuestra ciudad. Por ese tema se habrían producido algunos "roces" entre concejales del errismo y el propio jefe comunal, quien ya tendría una postura decidida sobre ese tema del alcohol. Hay quienes conocen el recinto desde adentro y desde afuera; cercanos a los legisladores comunales y, en este caso, coinciden en señalar que, tras las elecciones de octubre, la situación comenzaría a cambiar e incluso, se podría estar produciendo un quiebre en la bancada. Hasta aquí, el bloque se ha mostrado sólido en su lineamiento con el DEM pero la actitud asumida tras los hechos de la EPET N° 1 habrían marcado un antes y un después en esa relación con el Ejecutivo.
