Homenajes de Elsa Serur de Osman y Nidya Rampoldi
El pasado 8 de Marzo, “Día de la Mujer” tuvieron lugar diferentes homenajes y conmemoraciones dedicadas a las mujeres que se destacaron en distintas actividades, de las cuales muchos nombres quedan no sólo plasmados en los documentos, sino en la memoria colectiva.
Por razones de horarios y compromisos, estos comenzaron ya el día viernes 7 en la sede de la Alianza Francesa Gualeguay.En la edición del domingo anterior transcribimos el homenaje de Tuky Carboni a Emma Barrandeguy y el de Patricia Míguez Iñarra a "Guyunusa", mujer charrúa, su lucha y su calvario.Hoy les entregamos las palabras de Elsa Serur de Osman destacando la personalidad y la lucha de la anarquista francesa "Louise Michel" y la referencia a las mujeres que dan nombre a calles de nuestra ciudad a cargo de Nidya Rampoldi, fruto de las investigaciones que dieron origen al libro "Calles con Historia- San Antonio del Gualeguay grande" que editara junto con su hija Patricia Miguez Iñarra."Louise Michel: anarquista, escritora, educadora popular francesa"Elsa S. de OsmanFrancia (1830-1905). Destacada anarquista francesa, feminista y una de las principales figuras de la Comuna de París, fue también escritora, poetisa y educadora popular. Fue la primera en enarbolar la bandera negra, que bajo su impulso se convertiría en el símbolo del movimiento anarquista francés y del movimiento obrero en general.Luchadora incansable, altruista, dedicada a la causa de los más desvalidos, su personalidad exhibía un profundo coraje.Era hija natural de una sirvienta y terrateniente. Sus abuelos paternos le dieron una buena educación basada en principios liberales, y Louise leía a Voltaire y a Jean-Jacques Rousseau. Soñaba con ser poeta. Estudió para ser maestra, pero su rechazo a prestar juramento a Napoleón III le impide entrar en la enseñanza pública. Por ese motivo, entre 1852 y 1855, abre sucesivamente escuelas libres en Audeloncourt, Clefmont y Millières (Haute-Marne), invirtiendo la herencia que le habían legado sus abuelos. Practica una enseñanza basada en los ideales republicanos y en una pedagogía innovadora, lo que levantará suspicacia entre los padres de sus alumnos y le valdrá alguna que otra amonestación por parte de las autoridades. Insistía en el sentido de la responsabilidad y en la participación activa del alumnado, prohibía los castigos, daba clases de ciencias naturales y escribía pequeñas piezas teatrales que las alumnas representan en clase.En 1856, Louise Michel se traslada a París donde se dedica a la enseñanza sin interrupción durante quince años. En 1865, abre una escuela en Houdon, y crea otra en Oudot en 1868. Le interesa la literatura y publica varios textos, en particular unos poemas que firma bajo el seudónimo "Enjolras", un personaje de la novela Les Misèrables, de Víctor Hugo.Conoce a Víctor Hugo, una de las personalidades más famosas y respetadas de la época, con quien mantendrá una correspondencia de 1850 a 1879. Se introduce en los ambientes revolucionarios donde traba amistad con Eugène Varlin (1), Raoul Rigault et Emile Eudes, y es colaboradora habitual de periódicos de la oposición como Le cri du peuple (El grito del pueblo), cuyo redactor jefe es su amigo Jules Vallès. En 1862, es socia de la "Unión de los poetas", en 1869 es secretaria de la "Sociedad Democrática de Moralización" que tenía por finalidad ayudar a las trabajadoras obreras.El 1 de septiembre de 1870, la derrota de Napoleón III en la guerra franco-prusiana pone fin a la dictadura imperial. Los acontecimientos precipitan la proclamación de la república, mientras el ejército prusiano marcha sobre París. Louise Michel entra a formar parte del Comité de Vigilancia del barrio de Montmartre, una de las asociaciones vecinales que se crean en cada distrito parisino para organizar la defensa de la capital.Cuando las tropas del gobierno de Versalles asaltan París en abril-mayo de 1871, combate, fusil en mano, en las barricadas de Clamart, Neuilly e Issy-les-Moulineaux. Participa como enfermera, recogiendo y atendiendo a los heridos, y recluta mujeres para llevar las ambulancias. Como guarda del 61° batallón de Montmartre, lidera un batallón femenino cuyo coraje destacará en las últimas batallas libradas por los comuneros, en el cementerio de Montmartre, donde muchas de sus compañeras pierden la vida. Louise logra escapar, pero se entrega a los "versalleses" a los pocos días, para obtener la liberación de su madre que había sido arrestada en su lugar y la amenazaban con fusilarla si no se entregaba. La condenan a diez años de destierro después de haber declarado en el juicio: "No me quiero defender, Pertenezco por entero a la revolución social. Declaro aceptar la responsabilidad de mis actos. (...) Ya que, según parece, todo corazón que lucha por la libertad sólo tiene derecho a un poco de plomo, exijo de mi parte. Si me dejáis vivir, no cesaré de clamar venganza y de denunciar, en venganza de mis hermanos, a los asesinos de esta Comisión".Lea más en la edición impresa en papel
