Espacio Literario
Hoy… ¡¿Dónde, dónde está la vida?!!!!!!
Dos fechas marcaron a la humanidad en el año 1945, dos fechas marcadas a fuego, muerte y destrucción total, el 6 y el 9 de agosto, en que fueron lanzadas las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. El Boeing “Enola Gay” (nombre de la madre del comandante, el piloto Paul Tibbets) con la bomba “Little Boy” (“Muchachito”), y el “Bockscar” (“El auto de Bock”), comandado por Charles Sweeny sepultaron la vida en ambas ciudades japonesas, respectivamente. Fue el fin de una larga guerra que estremecía a la humanidad, pero con un final que abrió más al terror por lo que el ser humano es capaz de crear para destruir a sus semejantes, para lograr su mezquino triunfo.
Han pasado 70 años... ¿Hemos aprendido en este sentido? Nada, sólo a seguir tras los pasos de la ambición, cueste lo que cueste, usando la inteligencia y los avances tecnológicos para saciar la sed material, aunque mueran miles de seres humanos, o queden desvalidos; sin importar la vida en la Tierra, el bien más preciado que nos ha sido concedido.Para rendir homenaje a las miles de víctimas del fin de la guerra del ´45 he seleccionado dos poemas de Eugen Jebeleanu, poeta rumano nacido en Câmpina en 1911 y fallecido en Bucharest en 1991. Perteneció a la generación de escritores surgida entre ambas guerras mundiales, siendo partícipe de la liberación de la República Popular Rumana en 1944.Escribió teatro, poesía, crítica literaria y traducciones, convirtiéndose en baluarte literario contra el nazifascismo; de esta etapa datan sus libros "En la aldea de Sahía", "Poemas de lucha y de paz" y "Canciones de la joven floresta".Su poesía de denuncia está compendiada en los volúmenes "Lidice", tragedia del pequeño pueblo checoeslovaco arrasado por la furia nazi, y "La sonrisa de Hiroshima", escrita a raíz de su viaje a dicha ciudad, enviado por la Sociedad de Escritores Rumanos en el décimo aniversario de la trágica fecha. De ésta última les entrego dos poemas: "La voz de la ceniza" y "Las voces de los pájaros de Hiroshima". Este último fue por innumerables cantantes. La voz de la cenizaNo sé quién soy; todo se ha transformadoen mí. No sé quién soy y, sin embargo, existo.Leve soy y pesada como una maldición,y piedra soy y vida inacabada.No juguéis conmigo, asesinos.me escurro entre los dedos, estoy viva,arrojadme al océano, es en vano:en vuestra copa anido y soy lejía.¡Huid! Que soy ceniza, entrar puedobajo la puerta cual sombra resbaladay enlutar vuestro rostro en el sueñoy entregaros mi beso de lejía. ----------------------------------- Las voces de los pájaros de Hiroshima-¿Dónde, dónde están?-¿Quiénes?-¿Dónde, dónde están?-¿Quiénes? ¿Quiénes?-¿Dónde están?-¿Quiénes? ¿Quiénes?-Los hombres...-No sé. Mira, copos de ceniza...Han volado todos...-¿Adónde, adónde?-No sé. Construyamos el nido.-¿Dónde,dónde,dónde,dónde,dónde?...Fe de erratas.En el Espacio Literario del pasado jueves 6 de agosto mencioné erróneamente el autor del poema "Escribo tu nombre" siendo el mismo el poeta francés Paul Eluard, no Ángel Noguera Lara, el recluso que lo presentó en el Encuentro de Poetas en la Cárcel de Navalcarnero, Madrid. -------------------------------------------------------------------------------
