Espacio Literario
Hoy, Guadalupe Munguía Tiscareño, “A veces, sólo a veces…”
Hace un tiempo encontré el poema “Karesansui” (A veces, sólo a veces...), de la escritora mejicana María Guadalupe Munguía Tiscareño, quien lo ha subido a su blog “Café de medianoche”. Quizá es la explicación perfecta para esos momentos en que necesitamos huir, soltarnos, desprendernos, pero con un fin, reencontrarnos a través de la soledad sanadora, encontrarle sentido al silencio que puede decirnos tantas cosas.
La autora explica así el momento de su creación: "Este poema fue escrito en una época muy difícil de mi vida, y con él trataba de darme ánimo, y a él recurro cada vez que se instala una nube negra en el pecho... No sé cómo funciona del todo, pero agradecer a todas esas personas que me han dicho que les he ayudado a pasar un mal momento... No podía aspirar a nada mejor que eso"El karesansui es un estilo de jardín japonés seco que consiste en un campo de arena poco profunda, grava, rocas y ocasionalmente hierba, musgo y otros elementos naturales. Son utilizados como forma de meditación por los monjes Zen japoneses.El texto que lo precede pertenece a Clarissa Pinkola Estés, de Indiana, E.E.U.U., doctora analista junguiana (línea que parte de los conceptos de psicólogo y médico suizo Carl Gustav Jung), más conocida como escritora por sus obras Mujeres que corren con los lobos y El jardinero fiel.Sin más, vamos a "A veces, sólo a veces..." Karesansui "A veces, sólo a veces..." María Guadalupe Munguía Tiscareño"En mi caso, la soledad es algo asícomo un bosque plegableque llevo conmigo dondequiera que voyy que extiendo a mi alrededorcuando lo necesito."Clarissa Pinkola EstésA veces, sólo a veces...Retirarse no es rendirse,ni estar en contra es agredir.Cambiar no es hipocresíay derrumbar no es destruir.Estar a solas no es apartarse,y el silencio no tener qué decir.Quedarse quieto no es por pereza,ni cobardía es sobrevivir.Sumergirse no es ahogarse,ni retrocedes para huir.No se desciende trastabillando,ni el cielo ganas con bien sufrir.Y las condenas no son eternas,ni por perdones vas a morir.A veces, sólo a veces...Hace falta lograr soltarse,izar las velas, abandonarse,dejar que fluya, que el viento cambie,cerrar los ojos y enmudecer.
