Hoy se realiza la charla sobre Empresas Familiares en el CEG
En el marco del Ciclo de Conferencias del Centro Económico Gualeguay, el Licenciado Ceferino Sain dictará este miércoles, desde las 19 horas, la Charla acerca de “Empresas Familiares”. El disertante ya había sido convocado por la institución comercial y, tras las repercusiones que tuvo en el seno de la comunidad, se decidió repetir el Seminario para quienes no pudieron asistir en su momento.
En aquella primera charla, el disertante dialogó con este matutino acerca de la temática elegida en la charla e hizo hincapié en el siguiente disparador: ¿Hemos logrado la unidad familiar y el compromiso en el proyecto empresarial?"En Entre Ríos el 90 % del sector privado son empresas familiares que invierten compulsivamente, arriesgando su propio patrimonio y eso ha logrado este presente"(1), señaló el gobernador Sergio Urribarri, al presentar el potencial económico de Entre Ríos ante embajadores en el Palacio San Martín de la Cancillería Argentina, a mediados de setiembre del año pasado.El dato arrojado por el mandatario se repite en el resto de país. Y si bien los trabajos estadísticos al respecto son pocos y parciales, se estima que entre el 80% y 90% de todas las empresas en Argentina son familiares, representando más del 50% de la actividad económica. Sin embargo, 70% de ellas desaparece en la primera generación familiar, 30% de las firmas se heredan a los hijos, y sólo el 5% llega a los nietos (2). Estas cifras colocan sobre la mesa un tema clave: del apoyo que se le brinde a la empresa familiar para su desarrollo y sustentabilidad, dependerán las oportunidades que tengamos como provincia y como país.Para comprender la situación de la empresa familiar, hay que saber que además de los retos propios que enfrenta cualquier empresa en materia económica, competencia e innovación, estas firmas también deben atender a problemas específicos, como por ejemplo la necesidad de preservar la armonía entre los familiares, ya que el 60% de ellas deben cerrar sus puertas por conflictos familiares. La complejidad de estas firmas viene dada por la alta frecuencia de intereses encontrados y opuestos de sus miembros en tres ámbitos: el familiar, el empresarial y de la propiedad, los cuales hay que articular y concertar para lograr el éxito conjunto de una empresa rentable y una familia unida.Objetivos contrapuestosLa falta de políticas claras entre los familiares sobre cómo se vincularán en los ámbito mencionados, va preparando un caldo de cultivo para el surgimiento de tensiones en las relaciones entre ellos. Su eso aún no ha ocurrido, sólo será cuestión de tiempo. Está claro que las reglas para crear felicidad en la familia no son las mismas que las reglas para crear riqueza en la empresa. En la familia se quiere a las personas por las relaciones personales, en la empresa se las aprecia por lo que hacen de acuerdo con sus relaciones contractuales. Estos ámbitos requieren coordinación con el fin de no confundirlos, ya que cada uno de ellos aporta activos muy importantes a los otros. Dicha coordinación sólo puede hacerse a través de un proceso de organización de la familia empresaria y mediante el diálogo, la participación y la transparencia de todos los involucrados.Los consultores especializados en empresas familiares instamos y colaboramos a través de nuestras intervenciones a separar la familia de la empresa, misión que algunos empresarios intentan hacer por sí solos, con muy poco éxito -o ninguno- en la mayoría de los casos, llegando a que sus familias opten por una de las tres posibilidades siguientes: 1) No hacer nada, y ver cómo el declive de los vínculos familiares se profundiza mientras que el valor y la riqueza de la empresa lograda por el fundador y su familia durante años se erosiona lentamente, 2) Malvender el negocio para evitar el quiebre de las relación familiares, o 3) Realizar los cambios necesarios, y no pocas veces drásticos, en la estructura de la empresa y la familia, creando órganos de gobierno con el fin de llevar adelante estrategias sobre la manera de ejercer la capacidad de decisión en cuanto a la propiedad, la gestión y la familia.En Entre Ríos el 90 % del sector privado son empresas familiares, pero también el 60% de ellas corren el riesgo de cerrar sus puertas por conflictos familiares. Cada hijo de una familia empresaria, tarde o temprano deberá decidir cómo continuará vinculado con el negocio y con su familia. Si la decisión puede tomarla junto al resto de sus familiares, en un marco de respeto y de escucha sincera, esa empresa logrará mantenerse firme en momentos difíciles, con la tranquilidad de que lo que se decida como mejor para la empresa, será en última instancia lo mejor para la familia.
