Cultura Emprendedora
Instinto Emprendedor: la fórmula perfecta para romper barreras.
Diez cuestiones claves a superar al momento de emprender.
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El arranque emprendedor es el acto posterior y necesario para materializar nuestra idea de negocio. Consiste en transitar del dicho al hecho, de la teoría a la práctica, es decir, el momento bisagra en el cual salimos de nuestra zona de confort y nos embarcamos en lo incierto, incomodo, apasionante y desafiante.La mayoría de las personas que traspasan esa barrera tienen una mezcla de instinto y actitud. Algo que los impulsa hacia adelante y que los obliga a salir de la silla para llevar a cabo aquello que creen que va a funcionar por ser realizable y con perspectiva de generar ingresos. Esas personas tienen un plus sobre el resto. La ven venir. Viven con un sentido observador de las situaciones y las necesidades de la gente, del contexto, las tendencias y los procesos.Para esa habilidad no hay libro que valga. No hay reglas, título de grado, maestría o escuela de negocios que nos convierta en esas personas. ¿Significa que emprender es un privilegio de unos pocos iluminados? Desde luego que no. Hay muchos emprendedores que fueron gestando un modelo de negocio durante mucho tiempo, cambiando y modificando hasta dar en la tecla y otros que simplemente terminaron vendiendo lo que venden porque no les quedó otra, porque era lo que sabían hacer o porque se encontraron con la oportunidad y tuvieron la suerte de no dejarla pasar.Desde IMPULSARTE, Cultura Emprendedora, nos proponemos como objetivo que emprender no sea el privilegio de unos pocos sino una cultura de muchos. En las ciudades que cuentan con un ecosistema emprendedor desarrollado, es común ver muchos más emprendedores y empresas que en otras ciudades y una gran cantidad de gente pensando en traspasar la barrera porque ven que a su alrededor, amigos, familiares o vecinos pudieron, por lo cual, se sienten impulsados a intentarlo.Con el objetivo de aportar un granito más de arena a la cultura emprendedora, les ofrecemos un listado de las principales barreras que el futuro emprendedor enfrenta al momento de tomar la decisión de quedarse de un lado o dar el gran paso. Esperamos sirva para que más de uno se sienta identificado y reflexione sobre la manera de liberar el freno de mano y emprender el apasionante viaje.1- Los teóricos del NOEn nuestro ambiente familiar, laboral o grupo de amigos, siempre existen personas que se encargan de buscar argumentos para que los demás no hagan cosas o tomen decisiones importantes. No importa que se trate. Confirmar un noviazgo, casarse, tener un hijo, poner una zapatería o comprar un barco. Si sometemos nuestra idea a la hoguera de los "opinólogos", seguramente cosechemos mucho más dudas y críticas que palabras de aliento. Estamos frente al mayor freno emprendedor. El truco está en saber a quién le confesamos nuestros proyectos y que clase de referente en la materia es esa persona, es decir, si se va a ver afectado por mí cambio de actividad o me lo dice desde una opinión desinteresada.2- Del sueldo a lo inciertoEl sueldo es algo cierto, constante, libre de riesgo y en la mayoría de los casos, independiente del resultado. Si a eso le sumamos la antigüedad laboral, vacaciones pagas y una buena obra social, nos encontramos en una zona de confort muy agradable de la cual poder escapar. Lo que podemos decir en este punto, y lo venimos mencionando en otros artículos, es que la mayoría de los emprendimientos tienen un período de maduración que requiere de fuentes de ingresos alternativas para paliar nuestro arranque emprendedor. Son pocos los negocios que nos devuelven un sueldo apenas arrancan. Previamente es indispensable generar clientela, mantenerla, mejorar las condiciones con proveedores, afinar procesos productivos o técnicas de venta, en fin, todas aquellas tareas que van a transformar nuestro negocio de un emprendimiento a una empresa en marcha y es ahí donde seguramente podré decir: ¡puedo vivir de esto!3- Sin plata no arrancoTengo una buena idea pero no tengo el dinero suficiente para llevarla a cabo. ¿Puedo arrancar? Bueno... Primero veamos un poquito de que se trata esa "buena idea". Supongamos que mi propuesta es poner una heladería en la mejor esquina de la calle San Antonio aprovechando que se aproxima el verano. Por otro lado, otra persona descubre un insumo innovador para la elaboración de helados que los hace más cremosos y sabrosos a través de un proceso de fabricación muy económico permitiendo su comercialización a todas las heladerías del país y porque no, del mundo. ¿Cuál de los dos proyectos les parece que va a ser más susceptible de recibir aporte de inversores? En el mercado existe un gran número de inversores sedientos de nuevos proyectos que tengan un contenido de innovación y escalabilidad suficiente como para que los impulse a participar de los mismos.4- La palabra santa de los asesoresMuchas veces, se da la situación que tenemos una inmejorable idea de negocio y el capital necesario para las inversiones iniciales y el desarrollo del mismo. Sólo nos falta consultar a nuestros asesores legales y contables para una mayor seguridad y organización de nuestro negocio. Por ejemplo, la constitución de una sociedad comercial, mantenimiento de la misma al día, contratación en regla de los empleados, alquiler de oficinas y locales comerciales acordes. Se tratan de cuestiones indispensables para construir cimientos sólidos de cualquier empresa.Sin embargo, existen profesionales que se involucran y realmente colaboran a impulsar el proyecto y otros que solo se limitan a "pinchar el globo", ya sea por comodidad, desinterés, falta de compromiso o por no confiar en nuestra idea de negocio. En definitiva, la clave es dar con aquel profesional que realmente se suba al barco emprendedor y colabore a plasmar nuestra idea de negocio.5- Pueblo chico infierno grandeEl riesgo al fracaso en una ciudad en donde nos conocemos todos es algo que no muchos están dispuestos a correr. No cumplir las obligaciones con los proveedores locales, abrir las puertas y quedarse mirando el techo o someterse a una visible disminución de nuestro patrimonio, son algunas de las situaciones susceptibles de una condena social.Lo que hay que tener bien en claro, es que aunque nos vaya bien o mal, los gualeyos siempre vamos a hablar de los demás simplemente porque nos conocemos todos. Ahora bien, en qué medida influye en nuestro arranque emprendedor, es una decisión de cada uno.LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA EN PAPEL
