Invitado por ADEPA, Bastenier dictó en Buenos Aires una clase de periodismo
En una conferencia que organizó ADEPA como parte de las celebraciones de su 50º aniversario, el célebre periodista español Miguel Ángel Bastenier dictó una clase magistral sobre periodismo. En ella, cuestionó a los gobiernos de la Argentina y de otros países latinoamericanos por sus constantes agresiones a las libertades de expresión y de prensa. “El Debate - Pregón” estuvo representado por su directora, Silvia Lopetegui, y los periodistas Jesús Ricardo Marinelli y Marcelo Curutchet.
La disertación se realizó en uno de los salones auditorio de la Universidad Católica Argentina, en el barrio porteño de Puerto Madero. Bastenier brindó cifras sobre la "lenta pero persistente" pérdida de lectores de los medios impresos de Europa y los Estados Unidos debido al "tsunami digital"."Esta tendencia -aseguró- es imperturbable, irrefrenable, aunque mucho más lenta en América Latina"."América Latina, salvo Cuba, está adscripta a la democracia, pero con una baja densidad democrática. Los periódicos son la esencia de la democracia, porque sin democracia no hay periódicos, hay propaganda, manipulación informativa" destacó ante los asistentes, en su mayoría jóvenes estudiantes de periodismo.Mientras se paseaba por el estrado micrófono en mano y matizaba su disertación con anécdotas y acotaciones humorísticas, Bastenier reprendió a los editores de diarios impresos de América Latina porque -dijo- muchos aun continúan aferrados a "cuatro características negativas" que constituyen "lo que no hay que hacer en periodismo".Calificó esas "características negativas" como "un chip colonial", ya que proviene del "lenguaje administrativo, rebuscado, impuesto en la época de la conquista".A las dos primeras las definió de la siguiente manera: "declaracionitis", que significa informar "más lo que dicen que lo que hacen" los funcionarios y personajes públicos, y "oficialismo", entrelazada con la anterior, que es "publicar todo" lo que los organismos gubernamentales y privados difunden para que "no sepamos lo que realmente hacen".Las dos restantes, dijo, son la "superpolitización", que es "mucha información sobre las cosas de la política, cuando hay que escribir más sobre la política de las cosas", y el "desconocimiento del mundo exterior", que significa "ignorar la realidad internacional, lo que nos rodea".Fue así que aconsejó a los editores latinoamericanos construir "una agenda propia" que responda a "los intereses de la gente", no a la que imponen "la elite, los poderes de turno". La cuestión es que -sostuvo- el ciudadano sepa "que lo que lee en su periódico solo lo puede leer en su periódico", ya que, con diferencia de matices y de óptica, la mayoría de los diarios "publican la misma información".Tras un breve cuarto intermedio se dedicó a responder preguntas. Manifestó su creencia de que "no desaparecerán todos" los medios impresos, pero dijo que "sobran muchos y seguramente quedarán unos pocos: los que cuenten las cosas que a la gente le interesan".Agregó que los diarios locales y regionales, los que en Francia se conocen como "periódicos de proximidad, tienen más chance de sobrevivir que los grandes".
