Jornalero rural cayó de un molino de más de 20 mts de altura
Transcurría la agobiante tarde por el inmenso calor que azota la ciudad, cuando el personal policial que cumple funciones de seguridad dentro del Hospital San Antonio, comunica un lamentable siniestro de índole laboral por parte de un masculino, quien al parecer habría sufrido una pesada caída desde una altura muy peligrosa para su integridad física.
Más allá de tratarse de un hecho accidental, la institución abrió los canales investigativos para indagar los pormenores de cómo habría ocurrido la caída, lográndose determinar que no fue una acción violenta, solo obedeció a un situación desgraciada que le toco vivir a la víctima en circunstancias que realizaba un trabajo rural, confirmación allegada a raíz de los dichos de su compañero laboral, que expreso que el lesionado sufrió una caída desde lo alto más alto de un molino, emplazado en una estancia ubicada en jurisdicción del sexto distrito, cuya denominación es "El Supremo".Dichos que fueron confirmados por el encargado de ese establecimiento agrícola ganadero, -Fabricio (30)-, quien narró que se encontraba desde las catorce horas junto a dos jornaleros mas realizando tareas de reparación de un molino de viento, el cual está ubicado en el llamado cañadón del Tempel, cuando siendo aproximadamente las dieciocho horas, se encontraba arriba del mismo junto con Marcelo (30), se le desprende a este el cinturón de seguridad que lo sujetaba a la infraestructura de metal, en momentos que pretendía atar una cadena en la parte superior del extractor de agua -máquina-, acto que lamentablemente no se debe hacer sino se toman todos los recaudos de seguridad personal, precisamente para evitar lo que en definitiva acaeció, a pesar que en estos tipos de trabajos en ocasiones es necesario desprenderse, ya sea por razones de incomodidad para moverse más libremente o de alcance como en este caso, que era para poder atar la cadena, maniobra poco afortunada que hace que Fabricio pierda la estabilidad, cayendo de cabeza para golpear su cuerpo en un travesaño de hierro, haciéndolo girar en el aire golpeando pesadamente con su integridad dorsa -espalda-. Lógicamente de inmediato fue asistido por sus compañeros quienes procedieron a su traslado hacia el nosocomio local, donde fue intervenido quirúrgicamente de urgencia por la gravedad de las lesiones sufridas, permaneciendo inclusive internado en la sala de cuidados intensivos para lograr un franca mejora ante lo delicado del caso.-
