Jóven alcoholizadocausó un espectacular accidente en el parque Intendente Quintana
La Policía de Entre Ríos a través de la Jefatura Departamental Gualeguay informa a la comunidad, que pasada la medianoche, cuando el calor agobiante parecía comenzar a desplazarle por el inminente temporal que se avecinaba, una familia como tantas otras, circulaban por la ciudad, seguramente tratando de llevar un respiro a los acalorados cuerpos, es por ello que se apersonaron en la zona de Costanera y Parque Intendente Quintana, donde es sabido que siempre hay unos grados de diferencia en la temperatura dada la gran cantidad de vegetación y la cercanía con las aguas del Río Gualeguay, más allá del propio esparcimiento que significa dicho parquizado.
En este contexto de placer y paseo por trazado asfaltico, transitaba Carlos (44), junto a su pareja María (42) y su hijo menor de 13 años de edad, al circular en su Volkswagen Senda por las inmediaciones de la curva cercana al Club Martín Pescador, por causas que son materia investigativa del perito en criminalístico en accidentología vial, son colisionados de manera vehemente por otro automóvil marca Renault 12, el cual era conducido por Ramiro (24), que lo hacía junto a su amigo Néstor, quienes al parecer también andaban divirtiéndose, pero en forma no tan sana como irresponsable, ya que en el interior de su vehículo al momento de constatar el habitáculo había varias botellas de bebidas alcohólicas que se condecían con el abundante aliento etílico, sobretodo emanado por este imprudente conductor, ni hablar de su copiloto, quien presagiando su culpabilidad por la desgracia causada, afirmó el talón para esfumarse inmediatamente de la escena del impacto, al parecer a sabiendas que circulaban en un estado de inconsciencia humana, en clara trasgresión no solo con la ley nacional de tránsito sino además sin los debidos cuidados de seguridad que debe tener un ciudadano responsable a bordo de un automóvil.El conductor supuestamente colisionante no tuvo la fortuna de desaparecer del accidente vial, puesto que a raíz del enérgico golpe entre las carrocerías, debió ser trasladado en la ambulancia del Hospital San Antonio por personal sanitario para su urgente atención, ya que al principio de la colisión parecía tener serias complicaciones en su integridad física, es por ello la premura de su traslación, dado que el fuerte impacto le provocó un traumatismo de cráneo que le ocasionó una momentánea pérdida de conocimiento, pero lejos de amilanar su ímpetu de poco serio en su accionar personal, no pudo ser asistido en la forma que se debía, ya que en cuanto se sintió un poco recuperado, se retiró del nosocomio ante la mirada atónita de su curadores, a pesar de no tener el alta correspondiente, pero con conocimiento necesario de la locura cometida, a la cual deberá responder ante las autoridades pertinentes.-
