Catequesis Familiar
Judith Reynoso: “Esta modalidad de formación en la fe le hace bien a toda la familia”
El 21 de agosto la Iglesia recuerda a Pío X quien ejerció su pontificado entre 1903 y 1914. Toda su actividad como papa estuvo marcada por la importancia que dio a la catequesis y a la pastoral. Promocionó la comunión frecuente y dispuso las formas de preparación para que los niños accedieran al sacramento, redactó el catecismo, se ocupó de la formación del clero y de promover el canto litúrgico. También incentivó la organización de los distintos movimientos y asociaciones de laicos. Todas estas razones llevan a que en esa fecha se conmemore el Día del Catequista. Segunda Sección conversó con Judith Reynoso, miembro de la comunidad de la Parroquia San Antonio, acerca de la modalidad de la Catequesis Familiar.
Acerca del inicio en la modalidad de catequesis familiar, Judith Reynoso nos comenta:"-Nuestra experiencia comenzó cuando fui a inscribir a mi nene más grande y me ofrecieron la posibilidad de una nueva modalidad, que era catequesis familiar. La catequista me explicó muy bien en lo que consistía y sin pensarlo dije que sí, sin consultarle nada a mi esposo y lo primero que pensé fue que no iba a querer acompañarme, pero sorpresa me llevé cuando llegado el momento terminó acompañándome y cada vez más entusiasmado. La verdad es que pienso que mi ángel de la guarda me dio un empujoncito en ese momento, parecerá raro, pero fue como un llamado. Todos no tienen por qué sentirse así, pero es bueno que cada vez más familias pudieran vivir esta experiencia única en la vida de toda la familia."Más adelante agrega: "-Los papás son los propios catequistas de sus hijos y los van formando en la fe, a la vez que ellos también reciben formación de parte de un matrimonio guía. De a poco vamos recordando nuestros conocimientos que recibimos cuando chicos y aprendemos muchas cosas nuevas y valiosas. Los chicos también tienen un encuentro con un animador que trata de poner en orden todas las ideas transmitidas, si fuera necesario, y si están todos los chicos el animador se puede encargar de realizar otras tareas con ellos, como puede ser visitas al Hogar de Ancianos, organizar tareas extras para reforzar los conocimientos, acercarlos al Santísimo, entre otras formas de expresar el amor a Dios."Sobre la función y aprendizaje de cada grupo, Judith expresa. "-En este momento en la parroquia San Antonio hay tres grupos de familias: un primer año de Comunión, un segundo también de Comunión y un segundo de Confirmación. Los grupos no son numerosos, pero todos son constantes y los que se han acercado no quieren dejar de ir. Además este año implementamos nuevos horarios en donde los chicos vienen a la mima hora que los padres, así no tienen que asistir dos veces en el día, que puede resultar dificultoso; tal vez también por eso muchos papás no quisieron inscribirse. Siempre hablo en plural porque esa es otra ventaja que tiene esta modalidad en que todos participamos de la toma de decisiones, tanto de los horarios como de cualquier inconveniente u organización que se presente. También es bueno recordar que cualquier papá o abuelos pueden inscribir a su hijo o nieto, por decir un ejemplo, ya que no necesita que sea un matrimonio, sino debería llamarse de otra manera y no familiar, que incluye a todas las familias", nos comenta J. Reynoso.Sobre los años de duración del curso de catequesis familiar, Judith acota: "--Son cuatro años, igual que la catequesis tradicional, dos de Comunión y dos de Confirmación y en este momento tenemos como guías a Néstor Padilla y su señora Celina; y a Nahuel Almada y su señora Mariana. Y la verdad es que necesitaríamos que más matrimonios se animen a ser de guías porque hacen falta.""Los beneficios de esta modalidad son muchos: primero y principal el hijo o los hijos, como en nuestro caso, sienten el acompañamiento de su familia; segundo, cada padre conoce bien a su hijo y como llegarle para que el aprendizaje sea bueno y de calidad; además está todo mucho con los padres y de a poco se puede ir hablando sobre el tema que corresponde a esa semana, o tomar un tiempo específico para hablar y encontrarse con Jesús. También los niños ven como sus padres se interesan en lo que piensan con respecto a la religión y pueden en cualquier momento sacarse sus dudas", agrega Judith.Le preguntamos acerca de la respuesta de los niños: "-Los chicos responden muy bien, porque, como dije antes, los padres o la familia los conoce bien y ellos a la familia. Muchas veces hacen preguntas o muestran sus inquietudes y pensamientos que tal vez a la catequista no se animen por vergüenza; es muy bueno para ellos. No todos los chicos son iguales en su forma de demostrar la fe, pero comunican con el ejemplo, se animan a ayudar más en la misa, a integrarse en otros grupos en la parroquia."Judith y su esposo están cursando el cuarto año y se sienten incorporados a la familia parroquial. De eso nos comenta: "-Participamos más en la comunidad parroquial, ayudando en lo que se pueda y necesiten, tanto en la misa, como en otros grupos, pero no se obliga a nadie, participa el que quiere y puede. Muchas veces los horarios y el trabajo no lo permiten. En ocasiones realizamos reuniones donde sólo nos juntamos todos los grupos para hablar y compartir buenos momentos juntos. Es bueno así nos conocemos con las demás familias y compartimos experiencias, ideas, modos de pensar. Eso sí en los encuentros no falta el mate y la charla que va surgiendo del tema que se esté tratando"
