Mirada Agroempresaria
La ciudad del Cerdo
Una industria que puede verse como motor de desarrollo de nuestra ciudad
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Nuestra ciudad en unos pocos años se convirtió en el epicentro de la producción porcina de la provincia. Quien dio el puntapié inicial con una gran inversión en la actividad fue la firma Tierra Greda SA de la vecina Larroque. Casi en paralelo, pero unos años después le siguieron la firma Jose Eleuterio Pitón y Litoral Camba. La cuestión es que, en un radio de 40 km de Gualeguay hay tres de los criaderos más grandes de la provincia, el de la familia Benedetti ya cuenta con 1500 madres y está por ampliarse a 2000, el de la familia Pitón arranco con 500 y se está por embarcar en la duplicación del plantel y su objetivo es llegar a las 2000. Por último el de Litoral Camba, propietaria de estancia Las Flores arrancó con un plantel de 1500 madres y tiene toda la infraestructura armada como para apuntar a un plantel de 3000 madres.Es decir, en algún momento, más temprano que tarde, nuestra ciudad tendrá a unos pocos km de distancia 7000 madres en producción, en criaderos modelos, con la mejor genética y la mejor tecnología disponible. ¿Cómo podemos aprovechar esto para el desarrollo productivo y la creación de empleo en nuestra ciudad? ¿En qué eslabones de la cadena de valor o de los servicios asociados que demanden los criaderos se pueden idear proyectos de inversión que tengan impacto en nuestra comunidad? ¿Puede ser Gualeguay, al igual que Tandil en Bs As u Oncativo en Cordoba, la capital entrerriana del chacinado? ¿Podemos ofrecerle al turista que pasa por Gualeguay, además del asado y la galleta, chacinados y quesos de calidad como para sumar un incentivo más a la hora de visitarnos?En Tandil, supieron aprovechar turísticamente la industria del chacinado. El turista sabe que además de un lindo paseo por las sierras va a degustar muchos de los mejores salames y quesos del país. Hoy pueden certificar la denominación de origen "Salame de Tandil" como un sello de calidad. La firma Cagnoli, que en mi opinión elabora los mejores salames comerciales del país es un ejemplo de integración vertical hacia atrás. Para elaborar sus salames, compraba el cerdo en los criaderos de la zona, con el problema de lograr una uniformidad en la materia prima dado que los cerdos eran criados con distinta alimentación y genética. Por otro lado tenían el problema de la disponibilidad de la misma, lo que generaba fluctuaciones en la producción.Por el lado de los productores de granos, a raíz del amesetamiento de la rentabilidad en el negocio agrícola había muchos buscando invertir en la industria del cerdo, para transformar el grano en carne y de esa manera buscar recuperar algo de la rentabilidad que quedaba en el camino en épocas del maíz barato. Así fue como nació Uniporc, un criadero modelo en la zona, asociando a un experto en la producción de cerdos y chacinados como Cagnoli y a dos de los productores más importantes de la zona Zubiaurre y Establecimientos La Negra de la familia Rossi. Los productores de grano lograban meterse en el negocio con un socio más que idóneo en el mismo y Cagnoli más allá de acceder a un mayor aporte de capital para la inversión incorporaba al negocio a dos grandes productores de grano, insumo principal de la alimentación de los cerdos.Pero el caso de Tandil es más difícil de replicar, dado que se asociaron grandes productores de un lado y del otro. El caso de Oncativo es también un caso de asociativismo pero distinto. Alli se asociaron muchos productores de maíz locales, con productores de cerdo de distintas escalas y frigoríficos adoptando una forma de Cluster, lo que permite a todos los integrantes de la cadena poder llegar a la góndola sin todas las negociaciones intermedias ni costos de transacción asociados a cada etapa productiva.El Cerdo tiene un futuro muy promisorio pero aún quedan muchos desafíos por delante. Por el lado del mercado interno hay que seguir promocionando su consumo para que emular lo que los productores avícolas lograron hace unos años cuando llegaron a los 45 kilos persona por año. Eso fue gracias a la promoción y al precio. Hay que lograr que en los pueblos, la gente adopte la carne de cerdo como una opción más para la mesa diaria, y no solo como el lechón navideño. Por el lado del mercado externo, todavía nos falta mucho en términos de eficiencia productiva para producir a los valores que produce Brasil, que le vende al mundo cerdos de calidad a un precio que no llega a ser ni nuestro costo de producción.En definitiva, nuestra ciudad tiene grandes oportunidades en torno al cerdo. Desde frigoríficos, mataderos, chacinados o empresas de servicios e insumos para abastecer a la industria. Podemos verlo o pensar que la cosa viene por otro lado. Depende de [email protected]
