Padre Francisco Magnano: Hoy cumple 86 años
“La comunidad y en especial los niños me dan aire y alegría”
Hoy cumple 86 años el padre Francisco Magnano, el Padre Pancho, como lo conocemos todos. Una vida dedicada a la comunidad acercando la palabra y el ejemplo del Señor, como vicario en los primeros tiempos y desde hace más de 40 como párroco de San José. “Segunda Sección” conversó con él acerca de su vida sacerdotal y su amor por la comunidad de Gualeguay. Desde estas páginas le decimos ¡Feliz Cumpleaños, Padre Pancho y que sean muchos más!
El padre Pancho nos comenta sus inicios en la vida sacerdotal: "-Soy oriundo de la vieja Federación y estudié en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, único que había en Entre Ríos en ese entonces. En diciembre voy a cumplir 61 años de sacerdocio y llevo más de 40 como párroco de San José. Estuve de vicario en la Parroquia san Antonio coincidiendo con la gran Misión, algo maravilloso, y de ahí surgieron los Centros San Cayetano, La Milagrosa y Luján. Luego estuve en Galarza como párroco, comunidad por la que guardo un hermoso recuerdo. Al llegar a Gualeguay en el año ´71, pese a que ya conocía bastante, busqué un plano de la ciudad para saber dónde estaba y qué debía cubrir. Aparte sabía cómo trabajaba el padre Alcides Rougier que me precedió como párroco, con el cual nos entendíamos muy bien. Por lo tanto no me fue difícil empezar a recorrer los barrios, estar con la gente; ahora Gualeguay se ha extendido mucho. Más adelante surgió el Centro San Francisco en el cual tuve mucha injerencia, y aún sigue siendo así."El padre Pancho continúa recordando con mucho cariño: "-En el año ´77 se creó San Pantaleón. Empecé a ir a Calderón desde antes; había muchas familias en ese tiempo y celebrábamos misa en distintas casas o debajo de un árbol. Conversamos sobre la posibilidad de tener un salón y prendió la idea; surgió un tinglado y ahora es una capilla hermosa. Tenía la idea de poner como patrono a un santo que estuviera vinculado a la zona rural, pero surgió San Pantaleón que despertó una devoción tan grande que ni yo lo había pensado. Va mucha gente a las peregrinaciones, a la procesión, a la misa; ¡todo es una fiesta!"Le preguntamos al Padre sobre los primeros tiempos en San José y lo que significa esa comunidad para él: "-Recuerdo que llegué a Gualeguay con un jeep que me prestaron en la parroquia de Galarza, lo tuve un año y luego me quedé a pie, así que recorría todos los barrios caminando. Más adelante la parroquia San José compró un Citroen y otra vez estuve motorizado. En cuanto al significado de esta comunidad es inmenso para mi corazón, no sólo por el tiempo que hace que estoy acá, sino porque desde que nos encontramos, empezamos a querernos. He vivido todos estos años acá de una forma muy familiar, siempre fui muy aceptado, y yo también acepto a la gente, los escucho y los comprendo."Con referencia al Colegio san José nos dice: "-He trabajado durante años allí; en un tiempo fui Apoderado Legal, he dado clases hasta no hace mucho. Si bien dejé esas tareas, mi relación con la comunidad del Colegio sigue, siempre me acerco a ellos. Cuando trabajaba me sentía siempre joven por el aire que da la muchachada. Ahora mismo, cuando necesito un poco de respiro, de aliento, voy a visitarlos. Los que están cursando no me conocen como personal del Colegio, pero siempre me saludan afectuosamente con un "¡Hola, Pancho, cómo te va!", con esa naturalidad que asombra y alegra. Y esa familiaridad ayuda para acercarlos a Dios, dejando las estructuras, porque ellos nos ven como un ser humano más. Cuando recién me ordené era todo más ceremonioso, pero con el paso del tiempo uno se empieza a dar cuenta que así es más difícil entrar en el alma de los fieles. Por supuesto, y lo respeto, hay personas que mantienen un trato más distante como una señal de respeto, pero saben que uno está cerca con la palabra de Dios y el aliento de un ser humano que entiende a otro. El hecho de andar en las comisiones vecinales me ayudó a abrirme más al semejante y a estar más unido, con más afecto."Le comentamos que lo vemos muy recuperado, a lo que acota: "-Sé que estuve muy enfermo; como no me dolía nada, no me hacía estudios. Después de dos meses en cama, me debilité totalmente, y me llevaron al Sanatorio San Camilo en Buenos Aires donde me atendieron muy bien, con mucho afecto y profesionalismo, herederos de la fe y el cariño de quien tomaron su nombre. A la semana regresé, seguí mi recuperación y aquí sigo, porque el Señor quiere que esté un tiempo más en esta comunidad que me ha demostrado y demuestra tanto afecto, cariño y atención.Para finalizar le preguntamos cómo celebró el Día del Sacerdote y cómo se prepara para su cumpleaños: "-El martes 4, Día del Sacerdote, celebré misa y estuve reunido con mis pares, festejando y a la vez organizando la visita pastoral del Sr. Obispo, Monseñor Lozano, que se va a desarrollar del 18 al 25 de agosto. Y el domingo, si Dios quiere, celebraré la misa y nos reuniremos un rato en el salón de Caritas por mi cumpleaños número 86 y agradecer a Dios junto a la comunidad que es mi familia. Ya mis hermanos y mis cuñadas fallecieron; tengo sobrinos en Gualeguaychú y en Federación, de donde soy yo y que me visitan, así que mis afectos están repartidos, y mi familia del alma está acá."
