La dolorosa agonía del patrimonio arquitectónico de Gualeguay
La vieja casona de Schiaffino entre J.J. Parachú y Antártida Argentina dejó de existir. Un trozo de la arquitectura tradicional de Gualeguay desapareció para siempre. No fue la única: la de Schiaffino y Martín Fierro corrió la misma suerte, y en Belgrano y Rivadavia y Belgrano y Colón también la topadora ejecutó sin piedad décadas de historias de vidas que encerraban añejas paredes .
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Gualeguay se está quedando sin un valor muy preciado: su identidad reflejada en sus antiguos caserones.Impotentes, como quienes son solamente expectadores invitados a una ejecución sin poder remediar un final ya dictado, el ciudadano gualeyo ve que el pueblo que lo vio nacer está dejando de ser el mismo, para dar lugar a un Gualeguay desordenado en lo visual, caótico en lo urbano e irrespetuoso de sus raíces.La demolición de la fachada de la casa de Schiaffino casi J.J. Parachú, conocida durante décadas como la Casa de las Otero, creo indignación entre los más antiguos vecinos del barrio. Algunas fuentes oficiosas señalan que van a poner un Supermercado Chino, otras más optimistas pero dueñas de cierta incredulidad dicen que un Apart Hotel sería el destino final del terreno.Pero no hay "Chino" ni "Apart" que justifique tamaña masacre edilicia.¿Cuántas casas construidas bajo conceptos arquitectónicos únicos ya se han demolido? ¿Cuántas casas faltan demoler para que Gualeguay pierda para siempre su identidad arquitectónica? ¿Vale que los gualeyos paguen un precio tan alto para entrar a la modernidad edilicia?Es tiempo, antes de que se acabe, que la actual administración municipal y el Concejo Deliberante doten de una seguidad jurídica al tema, al reglamentar la comercialización y preservación de esas casas, con el fin de no sólo conservar la identidad arquitectónica de la ciudad, sino también para que la misma crezca previsible y ordenada, acorde a la infraestuctura urbana existente.Las autoridades deben hacer un censo de estas riquezas edilicias y declararlas Patrimonio Arquitectónico de Gualeguay. Hay que entender que la arquitectura también es arte y su prioridad está por encima de la renta inmobiliaria, porque es un valor que le pertenenece a todos los gualeyos y no a unos pocos que aprovechan los vacíos legales que nunca fueron llenados.
