Presentación de Raúl Barboza
“La expresión del arte musical argentino por excelencia”
El recital tan esperado del maestro Raúl Barboza en el Club Social en la noche del sábado próximo pasado, constituyó uno de los acontecimientos culturales más importantes de los últimos años organizados por la Subcomisión de Cultura de esta Institución.
Acompañado por la guitarra de nuestro copoblano Sergio "Nardo" González y el contrabajo de Iván "Roy" Valenzuela, el gran acordeonista argentino radicado en París desde hace muchos años brindó un impecable concierto ante un público que, ávido de escucharlo nuevamente en Gualeguay, colmó los salones del Club Social.Abrió el espectáculo nuestra talentosa acordeonista Mariela Campodónico, nexo para concretar esta presentación del maestro Barboza en nuestra ciudad, acompañada por la guitarra de Martín Correa, otro artista nuestro que nos enorgullece, con una hermosa versión de "Peoncito de estancia", de Linares Cardozo. La cadencia del vals "Romance de barrio" de Homero Manzi y Aníbal Troilo como un homenaje a su maestro Tito Martín, más el ritmo chamamecero de "Granja San Antonio", fueron el adecuado marco para la apertura del recital, gracias al sentimiento que la joven acordeonista imprime a cada una de sus interpretaciones.Esta posibilidad que el maestro Barboza brinda a Mariela Campodónico nos habla no sólo de su generosidad, sino de su reconocimiento a la joven y talentosa artista. Raúl Barboza se impone al instante mismo de subir al escenario y, sobre todo, cuando comenzamos a escuchar los profundos sonidos de su acordeón cromático, apenas iniciada su primera interpretación, "El aparecido", bella obra de su autoría. Su impecable técnica plasmada a través del ritmo chamamecero en "San Luis Gonzaga" seduce al público, pero es en los primeros compases de "Alma Guaraní" en donde la bellísima melodía se transforma en una exploración de sonidos y espontáneos matices. Por momentos la fuerza, por momentos la ternura, son testimonios de una singular personalidad, esencia de su arte.La simple línea musical de "La vestido celeste", en Raúl Barboza se transforma, adquiriendo inmensa dimensión. Sus improvisaciones y hasta el cambio de tonalidad al promediar la entrega constituyen una fórmula que sorprende por su espontaneidad estética.Su generosidad se manifiesta al dejar el escenario para Nardo González quien brinda dos interpretaciones realmente magníficas. Nuestro guitarrista integra el trío desde hace varios años, luego del trágico fallecimiento del inolvidable Horacio Castillo, una pérdida enorme para el mundo musical. Ser elegido por el maestro Barboza para ocupar el lugar de Horacio Castillo nos habla del real valor artístico de nuestro querido Nardo González. Por su parte, el magnífico contrabajo de Roy Valenzuela es de un singular efecto expresivo.La entrega de "La Calandria", con arpegios increíbles que por momentos la transforman en una nueva creación y "Las cataratas del Iguazú" en donde los acordes imaginan el paisaje misionero, el vuelo y el canto de los pájaros, el color y el sonido de la naturaleza, son la expresión de su arte, su profundo contenido. No podía faltar "Tren Expreso" obra que lo caracteriza, la que siempre será solicitada por el público en cada uno de sus recitales.Un momento inolvidable y un verdadero desafío fue el pedido desde el público de la guarania "India" de José Asunción Flores. Raúl Barboza, reconociendo que dicha obra no integra su repertorio, demostró su enorme talento y generosidad, intentando en segundos los primeros sonidos de la bella música paraguaya para, luego de una mirada hacia Nardo, desplegar una magistral interpretación.Finalizó el concierto invitando a Mariela y Martín Correa a compartir escenario para despedirse del público de Gualeguay que lo ovacionó de pie en agradecimiento al magnífico recital brindado. Tuvimos así la oportunidad de disfrutar de verdaderas obras de arte pues encontramos en Raúl Barboza no sólo técnica y dominio del instrumento, sino estilo, innovación, por momentos cierta rebelión musical. Quien ha recorrido el mundo ofreciendo conciertos en diferentes escenarios, quien ha buceado en el paisaje musical en permanente búsqueda desde su más tierna infancia, madurando, a través de los años, un bagaje de increíbles sonidos, es hoy un músico de culto, la expresión del arte musical argentino por excelencia.Su maestría, su impecable técnica, su amor por su tierra, su reconocimiento a sus orígenes, a su pueblo, a su paisaje, su espíritu profundamente humano que trasciende a través de su comunicación con el público, son la clave de la fascinación que provoca, la esencia de su arte.Zélika Alarcón de Tamaño.
