La frazada corta
Bajo la crisis inédita de la pandemia, la pulseada entre el oficialismo y la oposición local por la distribución de los fondos adicionales que el gobierno provincial recibe del gobierno nacional para paliar los efectos de la emergencia sanitaria en conceptos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) revela uno de los aspectos centrales del escenario subyacente y, fundamentalmente, del que vendrá.
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Las pujas distributivas estarán más que nunca a la orden del día tras el impacto económico causado por el coronavirus sumado a los problemas estructurales propios de la economía de nuestro país, donde la inflación, el desempleo y las asimetrías de todo orden no han podido aún ser resueltas.Flaco favor aporta este escenario de emergencia a la resolución de esos problemas de larga data en nuestras tierras. Como es entendible, la parálisis del sistema productivo y comercial agrava ese cuadro de situación donde el estado, en sus diferentes niveles, trata de paliar mediante la inyección de dinero y otras medidas una sequía económica que promete quedarse durante un tiempo.Entre la espada y la pared, la caída de los ingresos del estado en conceptos de impuestos y otros gravámenes en conjunto con el aumento de la asistencia social y la necesaria inversión en infraestructura de salud para contener la pandemia ubican en una delicada situación a los ejecutivos locales, provinciales y nacional para administrar los escasos recursos disponibles.Es por ello que el intendente Bogdan, el bloque de concejales de Juntos por el Cambio y el senador Francisco Morchio insisten en la necesidad de percibir parte de los recursos recibidos en provincia en concepto de ATN."Nosotros desde el oficialismo no estamos señalando que el gobernador o la nación no envié lo que corresponde de coparticipación sino que hay que explicarle a la sociedad que ésta es un porcentaje de recaudación tanto provincial como nacional y, como todos sabemos, en esta situación se ha visto mermado tanto en nación como en provincia la recaudación y eso se ve reflejado en que baja la cantidad de coparticipación que llegaría en tiempos normales (...) Por estos motivos le pedimos al gobernador desde el Concejo Deliberante que los ATN, que son aportes de nación que no tienen que ver con la coparticipación, se coparticipen a todos los municipios de Entre Ríos", explicaba a nuestro matutino el concejal Luis Mac ´Kay. En la misma línea se pronunciaban el resto de los ediles de Cambiemos.En la vereda de enfrente, la oposición recalca una y otra vez la asistencia que el estado nacional y provincial brindan al municipio de manera directa o indirecta en esta maraña de decisiones, responsabilidades y competencias que ha sabido crear la pandemia.En ese sentido, por ejemplo, el concejal Martín González señaló a nuestro medio que el gobierno de la provincia dispuso cerca de 154 millones de pesos para: "El auxilio de los municipios que necesitaran realmente su ayuda para poder afrontar sus obligaciones financieras y cumpliendo el pago del sueldo a su personal".En esa línea, agregó: "Aparte de eso la provincia puso por fuera del dinero presupuestado 672 millones de pesos adicionales en las distintas ciudades para la atención de la pandemia que se dividió en infraestructura de salud, en la atención sanitaria, contención social y en adicionales al personal esencial. Eso lo vieron todas las ciudades e indirectamente tiene que ver con un auxilio a las localidades".En el oficialismo, el propio Bogdan brindó declaraciones a los medios señalando la necesidad de esos fondos: "Vamos a seguir insistiendo en que se coparticipe como Emergencia los ATN, pero creo que por haber hecho las cosas bien no nos corresponde", sostenía.Desde la legislatura provincial, Morchio, presidente del Bloque de Senadores de Juntos por el Cambio, argumentaba: "Nadie puede desconocer que, frente a esta situación, los intendentes asumieron un rol central en la contención social, ya que, además de atender las crecientes necesidades sociales, debieron colaborar con el equipamiento de los hospitales provinciales, los insumos faltantes, asumiendo la coordinación de los Comités de Emergencia Sanitaria. Esto último implicó que se intensifique la actividad de las fuerzas de seguridad y otras instituciones, lo que demandó más recursos que también debieron ser aportados en gran parte por los municipios".Con todo, la frazada es corta y va a ser aún más corta. Las necesidades se multiplican, pero no los ya minados recursos estatales.Los territorios apremian, no así las concesiones, y llevar este barco a buen puerto va a ser una tarea difícil, casi titánica si se tiene en cuenta que nadie sabe con exactitud cuánto va a durar la pandemia y, por ende, su impacto total en la economía.Rodrigo Cassella
