Fauna de Gualeguay
La más grande de América, aquí en Gualeguay
Entre las aves más conspicuas de nuestra zona sin duda se encuentra el ñandú (Rhea americana). Esta ave es la más grande del Continente Americano, sobrepasando en ocasiones alturas de 1,4 metros, los ejemplares machos. Es la especie hermana del ñandú petiso, choique o suri (Rhea pennata), que es una especie más pequeña, alcanzando el metro de altura, y que habita las zonas áridas del país, mientras que nuestro ñandú prefiere los ambientes más húmedos de la zona pampaeana y litoral argentino.
:format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/023/0000023556.jpg)
Estas grandes aves tienen parientes en Africa (el avestruz, Struthio camelus), en Australia (el emú, Dromaius novaehollandiae), y los casuarios (varias especies) de Australia y Nueva Guinea; es decir, son aves del Hemisferio Sur. Todas ellas tienen varios rasgos en común: presentan grandes alas pero no son capaces de volar; son aves corredoras, dotadas de fuertes patas, casi sin plumas, y con 2 (el avestruz) o 3 dedos (ñandú y las demás) bien desarrollados; poseen cuellos largos y en general erguidos; tienen las vértebras de la cola sin fusionar, no tienen quilla en el esternón que permita separar los músculos pectorales (la "pechuga"), etc.El ñandú particularmente, en nuestras tierras es muy llamativo, no sólo por su tamaño, sino por varios rasgos y comportamientos. Su buena visión y audición les permiten detectar a sus enemigos (por ejemplo el ser humano) a gran distancia, donde suele iniciar una carrera que puede alcanzar los 60 km/hora, o esconderce agazapándose en la vegetación. Además, se los suele ver corriendo en zig-zag y abriendo las alas, mostrando las largas y suaves plumas. Estas plumas presentan una estructura muy distinta de las que poseen las demás aves, ya que las barbas de las plumas no se encuentran unidas entre sí por unos pequeños ganchos, sino que están libres, dándole un aspecto desordenado a los "pelechos" de las plumas. Debido a esta características, muchos ñandúes fueron cazados durante muchas décadas para obtener sus plumas, que deribaban en plumeros, adornos, etc. Los ñandúes se alimentan de vegetación, insectos y pequeños vertebrados, pero además pueden ingerir pequeñas piedras y objetos que les ayudan a triturar el alimento. En nuestra zona suelen causar daños en los cultivos ya que se alimentan de los brotes de soja y una bandada puede ingerir gran cantidad de brotes en muy corto tiempo.La mayoría de las peculiaridades que presentan los ñandúes provienen de sus comportamientos reproductivos. Los ñandúes suelen vivir en grupos de hasta 30 individuos, con machos, hembras y juveniles, pero durante la época reproductiva las hembras se agrupan entre ellas en pequeños grupos, y los machos se separan y se hacen bien territoriales. Luego de que los machos pelean por un territorio, el vencedor expulsa a los demás machos y atrae a los pequeños grupos de hembras, copulando con ellas. El nido lo construye el macho, haciendo una depresión sobre el suelo de más o menos un metro de ancho y más de 10 cm de profundidad, cubierto de vegetación seca. Durante algunas semanas las hembras van al nido y dejan sus huevos allí, cuando terminan de depositar los huevos se van y copulan con otro macho, dejando los huevos en el nido de ese otro macho. Mientras tanto el macho se ocupa de incubar los huevos, durante algo más de un mes. En general, los nidos poseen entre una y tres decenas de huevos. Cuando los machos están empollando se vuelven muy agresivos, y pueden amenazar a cualquier animal que se acerque, incluso a las mismas hembras con las que se aparearon, las cuales pueden llegar tarde a colocar sus huevos y, debido a esa actitud amenazante del macho, suelen dejarlos en las afueras del nido, situación que el macho controla empujando el huevo con su pico hacia el nido. Después de la puesta, las hembras se desentienden de sus huevos, del macho y de sus futuros hijos. Los pichones eclosionan casi todos al mismo tiempo en un periodo de 1 a 2 días. Después de que los pichones avandonan el nido, el macho se ocupa de cuidarlos por unos seis meses. Si algún pichón se pierde puede ser adoptado por otro macho con sus pichones.Estos comportamientos reproductivos han llamado la atención de muchos estudiosos de las aves, ya que en la mayoría de ellas, las hembras son las que se encargan de hacer el nido, empollar, cuidar los pichones, etc. Por eso, cuando en ocasiones se observa un gran ñandú erguido, acompañado de muchos pichones y mirando al curioso humano, este es un macho cuidando de su prole.Nicolás R. [email protected]
