La Policía esclareció un robo que se produjo en el cuarto cuartel
A través del informe policial, se detalla que “días pasados Silvia, junto a su esposo Darío, quienes se encuentran de paseo en nuestra ciudad, visitando a unos familiares, ya que tienen su domicilio en Banfield Provincia de Buenos Aires, luego de una noche de recreación y paseo, llegan a descansar, dejando estacionado en la puerta de la casa de su madre, ubicada en calle Jujuy a la altura catastral del setecientos, su automóvil Ford K”.
"El inconveniente que debieron sufrir fue que al levantarse en horas de la mañana se anotician de la triste sorpresa que habían sido visitados por amigos de lo ajeno, ya que del interior del vehículo le sustrajeron varios elementos como un Nextel, un GPS, un estéreo, un par de lentes de sol, un handy, una caja de herramientas, el kit completo de auxilio, entre otros efectos personales. Como si fuera poco, las rapiñas noctámbulas, le ocasionaron el daño en la consola donde esta ubicados los comandos del aire acondicionado, al momento de arrancar violentamente el estéreo". La intervención del Comando Radioeléctrico sobre el ilícito, hace la intervención necesaria del personal de la División Investigaciones, que de inmediato comienza con las tareas pertinentes para tratar de esclarecer el hecho, con la colaboración oportuna que fueron haciendo los damnificados de manera paralelamente sobre las averiguaciones para determinar la autoría del robo, es así que surge por dichos de una vecina que sabía quienes eran los malandrines, con la valiosa información lleva a este indignado visitante a la vivienda donde reside "Nico", un adolescente sin códigos muy cercano al lugar donde fue el hecho. Ante el llamado a la puerta fueron atendidos por la madre de este jovenzuelo, quien al momento de empezar a tomar conocimiento de la imputación sobre su hijo, observan que por la parte de atrás de la casa sale quien sería el indicado autor del hecho, que sin más trámites, solo palabras de reprobación, lanza una piedra que rompe el vidrio lateral delantero izquierdo del rodado que el mismo ya había violentado por la noche, para darse a la fuga saltando el tapial de la casa, con una inconsciencia tal, que caracteriza a este tipo de gente, sin importarle que en el interior de la unidad automotriz se encontraba un niño, y que desgraciadamente fue alcanzado por las esquirlas de los vidrios, lesionándolo levemente, aunque por fortuna, a pesar de las pequeñas escoriaciones sobre todo fue un gran susto para la criatura. Como si esta actitud matona fuera poco, al momento que este delincuente juvenil hacía de las suyas, Franco, quien sería su cómplice en el hecho de robo, agredía verbalmente a la víctima, hasta llegándolo a amenazar a los damnificados y a sus familiares, provocando un estado de pánico en ellos, ya que sin querer empezaron a conocer las mañas de estos matoncitos, que luego se perdieron en la zona.Lea más en la edición impresa en papel
