La prestigiosa médica neurocirujana Hilda Molina disertará en Gualeguay
El próximo 8 de octubre en el salón de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad la médica neurocirujana cubana Hilda Molina participará junto con el Dr. Abel Albino del encuentro “Comprometidos por una sociedad mejor”, evento abierto a todo público en el que ambos profesionales abordarán diversas temáticas. A continuación compartimos la entrevista realizada por Mercedes Mazzulla a la Dra. Molina.
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Mercedes: ¿Cómo ve a la sociedad actualmente? Usted viene trabajando en esta temática desde hace muchos años, sobre todo en el concepto de Enfermedad Social y la importancia de la Educación en Valores.Hilda: Exactamente, yo comencé a trabajar en mi país hace muchísimos años, aún antes de renunciar en 1994 al Régimen, porque me dí cuenta que se había deteriorado el tejido social. Y no sólo ha pasado en mi país, sino en muchos países como este también, y considero que es importante ocuparse para que eso no suceda o para tratar de reparar ese daño. Además de mi trabajo médico, que me ayudó a entender esta problemática, a nosotros nos enseñaban nuestros ancestros que las naciones se construyen sobre ciertos valores importantes que son: la familia; la libertad bien entendida y bien usada; la doctrina del amor, concebido como el único sentimiento capaz de salvar al mundo, o sea la mejor vacuna contra todos los males; y, la vocación de servicio. Y me di cuenta que la pérdida de esos valores colaboraban en la creación de las situaciones sociales que padecemos actualmente. He estudiado muchísimo el tema, he trabajado arduamente primero en Cuba y desde que llegué a Argentina en 2009, a través de la Asociación civil Crecer en Libertad que he fundado. Y, ¿Qué creo yo que es importante? Prevenir la Enfermedad Social. Englobo en ese concepto al odio, resentimiento, guerras, todas las manifestaciones de violencia, narcotráfico, inseguridad, terrorismo, inequidades sociales, violaciones de libertades, usurpación de los derechos humanos, etc., etc.M.: ¿Cómo se previene esa Enfermedad?H.: Hay que ver todos estos aspectos como un todo y diseñar una estrategia para enfrentarla, comenzando por decir que hay que llevar los valores al núcleo de la familia, como seno de la sociedad, y eso se tiene que hacer de una forma atractiva. Por lo general el ser humano rechaza el sermón, el discurso frío. Hay que fortalecer y rescatar a la familia porque es en la misma donde se forma el ser humano. Si todos nos ocupamos de que los individuos que traemos al mundo sean personas de honor, personas decentes, ya por esa vía estamos ayudando a salvar al mundo. Cada cual está poniendo su parte en fabricar personas buenas.M.: Uno piensa en general que hay que ser bueno en lo que hace, como ser buen profesional, un buen político, etc. pero ante todo es importante ser una persona buena.H.: A mí me invitan para hablar en eventos para formar jóvenes líderes, por ejemplo. Y yo les digo, para ser un buen cualquier cosa hay que ser primero, una buena persona. Y eso hay que trabajarlo desde la familia. En los últimos tiempos se habla mucho sobre la violencia de género, y yo pienso que si se educan a los hijos de tal manera que el niño respete a la niña y viceversa, porque puede haber violencia de género de una parte y de la otra, es difícil que cuando sean adultos sean violentos. Por eso hay que educar con el ejemplo. Y para eso hay que ayudar un poquito a los padres, porque hay que tener coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. El discurso tiene que ir acompañado de una vida en consecuencia con lo que uno está expresando.M.: ¿Qué trabajo concreto ha hecho hasta el momento?H.: Yo he hablado ante miles de argentinos, he llegado en varias provincias hasta las cárceles, a los lugares humildes, a las escuelas, etc. y me doy cuenta que el ser humano argentino es muy bueno, está ávido de escuchar cosas buenas. Por ejemplo, siguiendo con el tema de la violencia de género cuando se ve en los medios de comunicación escándalos entre mujeres y hombres, es decir, se presenta como paradigma escenas que no son buenos modelos, hay una contradicción entre lo que se dice querer y lo que se está mostrando a la sociedad. Por eso no quiero irme de este mundo sin que los valores ocupen los espacios públicos y privados de este país, que es el país de mis nietos, y que sea una política pública a seguir. Porque mi profesión también me ha hecho conocer la condición humana, y hay que trabajar la parte buena que todas las personas tenemos.M.: ¿Qué rol tiene la mujer en todo esto?H.: Importantísimo. La Asociación hace eventos interesantes desde por ejemplo, mostrar testimonios de vida atrayentes a través de los cuales ejemplificar los valores. Porque yo digo que mediante un discurso abstracto, frío, no se penetra en el corazón de las personas. Tenemos un programa específico para la mujer que se llama Universidad de Valores: Bella desde el alma. Es una expresión de mi madre que era diseñadora de modas, que cultivaba la belleza externa pero que decía que si la mujer no es linda por dentro, no importaba como usted la vistiera porque nunca iba a ser linda. Y la mujer tiene un arma que la puede usar el hombre también, con la que puede conquistar al mundo, que es la ternura. El amor es un elemento antienvejecimiento y lo digo desde un enfoque científico, porque te hace conservar más equilibrado.M.: Usted habla de cosas sencillas como ser buena gente, la importancia de la familia, educar en estos valores...H.: Yo digo que el ser humano se puede sobreponer al ser humano que es, y a pesar de todo seguir luchando. Si yo pude armar en Cuba un Centro Internacional de Restauración Neurológica pese a la situación del país, por qué no voy a poder antes de morirme ver que los valores en la Argentina formen parte de una política pública a seguir.Yo le apliqué a esto mi pensamiento médico. Cuando una persona tiene su personalidad formada, hay que trabajar en recuperar, en curar a esa persona, tal vez porque nadie le ha dicho como ser mejor persona. Pero lo más importante es trabajar con los niños y jóvenes, donde aún no se ha formado la personalidad y ahí el espacio de la familia es muy importante para la prevención de esto que hablamos. Yo me paro frente a los jóvenes y les digo, yo tuve 15 años como ustedes, y estos son mis errores para que ustedes no los cometan, estos son todos mis aciertos y se quedan fascinados con la historia de vida.En medicina la prevención, por ejemplo, siempre salva más vidas, pero es menos llamativa que un trasplante de corazón, que una operación de cerebro. Igual sucede con la prevención de la enfermedad social. Por eso es importante hacer planes pilotos de prevención en distintos lugares e investigar después qué ha pasado, por ejemplo, educación en valores en las escuelas, con mujeres como pilares de la familia, con los formadores de opinión, etc.M.: Como siempre un placer escucharla, fundamentalmente porque es un ejemplo de cómo se puede frente a la adversidad seguir luchando incansablemente. Su aporte para la construcción de una sociedad mejor es de un valor inconmensurable. Mi mayor reconocimiento por permitirme trabajar junto a usted.H.: No quiero que finalice esta entrevista que me has hecho con tanto cariño sin agradecerte tu iniciativa de organizar este evento que se va a celebrar en Gualeguay, junto con prestigiosas ONGs que realizan una importantísima labor social en esta ciudad y la nuestra, Crecer en Libertad por mi representada, en la que en conjunto vamos a dar nuestro mensaje de qué podemos hacer realmente por mejorar la sociedad de este país maravilloso. Aprovecho la oportunidad para darle un cariñoso saludo a los pobladores de Gualeguay.M.: Muchas gracias.
