“La soguería es tan vieja como la Argentina”
En esta edición de “Soy Parte” dialogamos con el artesano en cuero crudo Gustavo Muñoz quien nos cuenta los secretos de esta tradicional tarea. El trabajo con cuero y plata que realiza lleva una particular impronta propia que ha sabido darle a lo largo de los años.
En principio Gustavo nos contó que: "Aprendí el oficio de mi padre, Héctor Muñoz, por lo que soy la segunda generación; él tiene 64 años y lo hizo desde muy chico al igual que yo. Tengo recuerdos de estar aprendiendo en su taller de pequeño. Cuando terminé la escuela me dediqué de lleno a trabajar en esta profesión, ya hace 17 años que lo hago pero de chico siempre hacía algo, no trabajando, pero sí para comprarme algo, eran ayudas que le daba a mi padre y ahí fui aprendiendo"."Sogueros nos dicen en la provincia de Buenos Aires, tiene que ver con la soga, con el caballo, las riendas y el bozal pero acá en Entre Ríos nos llaman guasqueros. A mi local le puse Soguería para hacer una diferencia pero yo no me dedico solo a lo que es del campo, las sogas, sino que también es más urbano lo mío, una mezcla. El estilo sigue siendo tradicional pero se vuelca en diferentes piezas. Cuando digo algo más urbano me refiero a un termo forrado en cuero, un mate, porta termo o cinto. Si viene una persona que trabaja en el campo también te puede encargar eso pero te va a pedir que le hagas una rienda por ejemplo", comentó.El artesano explicó que: "Utilizo mucho cuero de vaca, que definimos como cuero crudo porque no tiene ningún curtiente, no lleva ningún proceso químico, es el cuero sacado de la vaca que después se lonjea, es decir, se le saca el pelo, después se lo estaquea al sol para estirarlo y cuando el cuero se seca se lo corta en tiras y se lo empieza a ablandar, a sobar, para posteriormente ir llevándolo a cada pieza ya que por ejemplo un cinto lleva diferente ablande que un porta termos que tiene que ser un poco más rígido porque se arma para llevar algo dentro, ese es el último proceso. Luego uno le agrega lo que tiene que ver con la artesanía, lo que fue aprendiendo y le va sumando la parte artística"."Yo trabajo también sobre cuchillos, como tengo amigos que se dedican a la artesanía en metal haciendo cuchillos artesanales a veces nos combinamos, incluso esta actividad me ha hecho conocer gente de la cual soy amigo y con los que hacemos trabajos, como por ejemplo Emanuel Mattos. Él hace una pieza y yo le agrego la parte de cuero que puede ser forrarle el cabo o hacerle la vaina y sino trabajo sobre hojas de producción industrial pero yo no hago cuchillos, si bien he intentado pero no es lo mío", indicó Muñoz.Gustavo señaló que: "El origen del cuero crudo, de la soguería o guasquería, es tan viejo como la Argentina, y es una mezcla entre lo criollo y lo que traían los europeos que usaban mucho metal y eso se fue mezclando, la platería se juntó con el cuero y ahora van de la mano los trabajos. Por ejemplo un llavero con una presilla puede llevar un aplique de plata y queda fantástico la combinación entre plata y cuero crudo pero no me dedico a la platería, aunque e incursionado para agregarle en piezas pequeñas, cada uno en su rubro, yo agrego cosas y voy absorbiendo los conocimientos de otros rubros pero simplemente agrego un poquito, no soy ni platero ni cuchillero, soy artesano en cuero crudo".El artesano comentó que: "Si bien hay cosas que están un poco más estandarizadas uno siempre le agrega su impronta en lo que es la parte artística porque la gente viene a buscar eso, la diferencia. Tengo el orgullo de que mi padre trabaja desde hace muchos años y muchas veces me han comentado que han mostrado una pieza de mi padre y antes de que digan quién la hizo les responden que fue mi padre o yo porque nuestros trabajos tienen un estilo. Cada pieza tiene nuestra impronta"."Hace poco más de un año abrí mi negocio y la verdad que si bien yo esperaba una buena respuesta fue más que eso, viene mucha gente a hacerme encargos y estoy trabajando básicamente en el taller, si bien tengo mi vidriera con mis cosas que voy agregando siempre que puedo, mi tiempo lo tengo casi en un cien por ciento absorbido en los encargues. La gente viene a buscar lo diferente, por ejemplo a buscar un regalo y quedar bien", señaló.Muñoz expresó que: "Hay una parte de mi profesión que a mí me gusta mucho, el tejido de lezna, una especie de punzón que usamos y que se hace sobre los cabos de cuchillos con cuero de potro y vaca y tengo recuerdos de algunos que quedaron muy bonitos. Hay un tejido que me gustó mucho que empezó mi padre; él es zurdo y yo soy diestro y por eso encaramos diferente los trabajos".Por último Gustavo comentó que: "En mi local de San Antonio (n) 812 la gente puede encontrar muchas cosas diferentes. Además "Soguería Muñoz" tiene un Facebook con ese nombre y también publico muchos trabajos que hago en mi cuenta personal de esa red social. Agradezco a toda la gente que ha venido y me pone muy contento cuando alguien se va con algo que yo hice".
